La postura corporal refleja las emociones que sentimos. Aún sin ser conscientes de ello, ante la alegría, el temor o el agobio, nuestro cuerpo reacciona adoptando una postura de respuesta ante cada estímulo. Las emociones no son la única causa de la postura corporal que adoptamos, pero sí son un factor muy importante a tener en cuenta.
En este artículo hablamos sobre la relación entre nuestra postura corporal y las emociones.
La postura corporal: ¿Cuál es la correcta?
La postura corporal es la posición que adopta cada uno de nosotros para desarrollar una determinada actividad. Dicho de otro modo, es la forma más adecuadamente equilibrada en que se posicionan las estructuras que forman nuestro sistema musculoesquelético para aguantar y distribuir el peso y la tensión que comporta la postura, favoreciendo el funcionamiento de todos los sistemas e intentando evitar posibles dolores y lesiones.
La postura corporal se clasifica como dinámica cuando ejercemos algún tipo de movimiento como, por ejemplo, andar, correr, bailar, saltar, levantarse o sentarse, y estática cuando permanecemos quietos, bien estando de pie, sentados o acostados.
Dado que no siempre permanecemos en la misma postura, la higiene postural nos enseña cuales son las posturas, tanto estáticas como dinámicas, más correctas para reducir la carga que soporta el cuerpo, prevenir trastornos, aumentar la seguridad y disminuir el esfuerzo físico.
La correcta postura estática estando de pie es aquella que conserva un buen equilibrio de las diferentes curvas de la espalda. Para ello se utiliza el denominado test de la línea de la plomada, una línea recta imaginaria que pasa por el conducto auditivo externo, la articulación acromioclavicular, el trocánter mayor, la cabeza del peroné y justo por delante del maléolo lateral.
Importancia y beneficios de una buena postura corporal
La mayor parte de las personas no pensamos en mantener una buena postura corporal al realizar cualquier actividad en nuestro día a día. Sin embargo, ante determinadas posturas muy repetitivas como estar sentados muchas horas ante un ordenador o trabajar toda la jornada de pie, es importante adoptar medidas de higiene corporal para evitar la sobrecarga en músculos y articulaciones, afectando la salud y el bienestar.
¿Cómo lograr mantener una buena postura corporal? He aquí algunas recomendaciones para conseguirlo:
- Mantener la espalda recta, sin inclinarse hacia adelante o hacia los lados, y los hombros hacia atrás y relajados.
- El cuello debe estar alineado con la columna vertebral, sin inclinación hacia adelante o hacia atrás.
- Debemos evitar cargar el peso del cuerpo hacia un lado, distribuyéndolo de manera uniforme.
- Una buena idea para reforzar la estabilidad postural es mantener la musculatura abdominal levemente contraída.
Adoptar y mantener una postura corporal correcta aporta diversos beneficios:
- Al mantener la espalda recta, facilitamos la expansión de los pulmones, mejorando nuestra capacidad respiratoria.
- Disminuimos la presión sobre los discos intervertebrales.
- Evitamos generar una tensión excesiva en músculos y articulaciones.
- La buena postura favorece el equilibrio muscular, evitando la rigidez y la debilidad.
- Optimizamos el movimiento y reducimos la fatiga.
- Prevenimos lesiones y dolores.
- Nos sentimos más seguros y lucimos una mejor apariencia física.+
Causas de una mala postura corporal
Son varios los factores que inciden en el estado de nuestro sistema musculoesquelético. Las actividades cotidianas, el estilo de vida y las emociones condicionan su bienestar.
Estas son las principales causas por las que adoptamos una postura corporal incorrecta:
- Sedentarismo. Uno de los grandes males de la sociedad actual. Son muchas las horas que pasamos sentados en una silla o en el sofá ante una pantalla. La falta de movimiento y el mantenimiento de una misma postura, muchas veces incorrecta, durante largo rato provoca tensión en el cuello y en la columna vertebral.
- Desconocimiento de la higiene postural. Como hemos mencionado anteriormente, son muchas las personas que no son conscientes de la importancia de una buena postura y de las consecuencias de no adoptarla. El conocimiento de la higiene postural es una asignatura pendiente en los ámbitos formativos y laborales.
- Patologías diversas. La artritis, la artrosis, la osteoporosis o la escoliosis son enfermedades que condicionan muchísimo la postura corporal.
- Uso de calzado inapropiado. Determinados tipos de zapatos, como los de tacón alto, alteran la postura corporal, produciendo cambios en tobillos, rodillas, caderas y espalda.
- Estrés y emociones negativas. Cuando nos sentimos ansiosos, agobiados o angustiados, nuestra postura refleja estas emociones que, si se mantienen en el tiempo, provocan una tensión muscular crónica.
En este artículo nos centramos en el papel de las emociones en la postura corporal.
Como afectan las emociones a nuestro cuerpo
Las emociones son reacciones psicofisiológicas ante determinados estímulos. Los estudiosos de este tema no se ponen de acuerdo en el número de emociones básicas que puede experimentar el ser humano y, según el autor que se lea, se cifran en 4, 6, 8, 10 o incluso más. Sean las que sean, está claro que emociones como la alegría, la tristeza, el miedo o la ansiedad se expresan no solo con palabras, sino también con las posturas que, muchas veces de forma inconsciente, se adoptan ante ellas.
Por ejemplo, una persona estresada adopta una postura defensiva, encorvada hacia adelante, causando rigidez y tensión en la musculatura de la espalda. Asimismo, si vemos a una persona cabizbaja, con los hombros encogidos, los brazos caídos y la espalda curvada, podemos suponer que está dominado por la tristeza y el pesimismo y tiene el ánimo por los suelos. Al contrario, una persona que experimenta una gran alegría adopta una postura erguida, abierta y flexible.
Cuando una emoción negativa se mantiene durante un cierto periodo de tiempo, como ocurre muy a menudo con el estrés, se genera una mala postura crónica.
La complejidad emocional
A lo largo del tiempo, se han realizado diversos trabajos dedicados a estudiar la relación entre las emociones y la postura corporal.
Uno de estos estudios lo llevó a cabo un equipo de científicos de la Universidad de Aalto, en Finlandia, y se publicó en la revista PNAS de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
Los investigadores comprobaron que cada emoción crea reacciones en diferentes áreas corporales y crearon un mapa corporal de las emociones humanas, en el que se manifiestan las respuestas biológicas que preparan al organismo para reaccionar.
Otros estudiosos de la materia, han enfocado su trabajo desde otro enfoque: cómo adoptar una determinada postura corporal influye en las emociones.
Referente a ello, un estudio del profesor Erik Peper, de la Universidad de San Francisco (EE. UU.), experto en salud holística, manejo del estrés y los efectos de la postura y la respiración, plantea como una postura encorvada genera sensaciones negativas y un nivel más bajo de energía, mientras que ocurre lo contrario cuando mantenemos una postura erguida. La postura y las emociones conforman una vía de doble sentido entre el cuerpo y la mente.
El misterio de la espiral descendente
En el libro “El estrés, otras alteraciones emocionales y tu dolor de espalda” de Roberto Junquera, el autor explica cómo observó la misma alteración postural en numerosos y distintos pacientes cuyo nexo en común era sufrir un alto nivel de estrés.
Las personas presentaban una postura involuntaria y distintiva que manifiesta una actitud de desequilibrio a nivel muscular y de repliegue emocional que Junquera denominó como una espiral descendente derecha:
- El hombro derecho más caído que el izquierdo y la cabeza ligeramente ladeada a la derecha.
- A la altura de la pelvis, concretamente a nivel de las crestas iliacas, se observa cómo la cresta derecha tiende a estar más baja. No obstante, al observar a la persona tumbada boca arriba, vemos la pierna derecha más larga.
- El tronco está ligeramente girado hacia la derecha y la pelvis y las piernas a la izquierda.
Sin poder determinar la causa exacta por la que esto sucede, sí pueden describirse las patologías que esta alteración postural puede causar en el sistema musculoesquelético:
- Cervicalgias, mareos y cefaleas tensionales
- Artrosis/artritis en ambas caderas
- Lumbalgias y ciática en el costado izquierdo
- Hernia discal en el segmento L5-S1 de lateralidad izquierda y síndrome del piramidal
- Condromalacia rotuliana en la rodilla izquierda
El masaje, un aliado para recuperar y mantener una buena postura corporal
La terapia manual de quiromasaje es una de las técnicas fundamentales para el correcto mantenimiento de la postura corporal:
- Disminuye el dolor causado por la mala postura
- Activa la circulación sanguínea aportando una mejor oxigenación y nutrición tisular
- Contribuye a eliminar la tensión muscular
- Alivia la rigidez y mejora la alineación corporal
- Moviliza los tejidos, eliminando contracturas y adherencias
- Aminora la presión de los puntos de dolor
- Desbloquea y devuelve la flexibilidad a las articulaciones
- Genera emociones positivas, aliviando el estrés y la ansiedad
- Ayuda a tomar consciencia del propio cuerpo
Algunos de los tipos de masaje más adecuados para recuperar y mantener una buena postura corporal son el masaje de tejido profundo, la terapia de liberación miofascial o terapia de puntos gatillo y el masaje sueco.
Las terapias de manipulación y de base corporal, como el quiromasaje, forman parte de los tipos de terapias (energéticas, de base biológica, sistemas integrales o completos y técnicas de la mente y el cuerpo) que ofrecen soluciones a los problemas posturales y emocionales.







