Hierbas utilizadas en la fitoterapia
Jenjibre para uso en fioterapia
Imagen: CanStock Photo

Hierbas utilizadas en la fitoterapia

Los productos vegetales naturales se han utilizado a lo largo de la historia de la humanidad para diversos fines. Las plantas han sido la base de los tratamientos médicos a lo largo de gran parte de la historia de la humanidad. De hecho, hoy en día aproximadamente la cuarta parte de los medicamentos recetados en todo el mundo se derivan de las plantas.

Es más, de los 252 medicamentos en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud, el 11% son exclusivamente de origen vegetal.

Los científicos llevan décadas estudiando las plantas para crear los productos farmacéuticos que conocemos hoy. Sin embargo, tras años de ver cómo la medicación de la medicina moderna no termina de funcionar en muchos casos, y de ver cómo, en algunas ocasiones, se tratan los síntomas de la enfermedad en vez de sus causas, las personas comienzan a prestar más atención a la medicina natural a base de hierbas.

Hoy en día, se utilizan muchas plantas para tratar diversos problemas y afecciones de salud. De hecho, muchos investigadores están comenzando a alejarse del desarrollo de medicamentos convencionales para buscar formas de tratamiento más alternativas y naturales.

El uso de la Fitoterapia

A finales de la década de los años sesenta y durante toda la década de los setenta, se inició una creciente evolución de la fitoterapia. Esta evolución se dio, en primer lugar, con la aparición de nuevos laboratorios de plantas medicinales y el consiguiente lanzamiento al mercado de más y mejores productos con una variedad de presentaciones.

Este hecho solucionó en parte el problema de la dilatada duración de los tratamientos de las enfermedades, y sus resultados comenzaron a ser más rápidos y efectivos, lo que hacía que el paciente siguiera el tratamiento con mayor interés, ya que podía notar los beneficiosos resultados de las plantas medicinales, en un espacio de tiempo relativamente corto.

En segundo lugar, la apertura de numerosos comercios de dietética y herbolarios en la mayoría de ciudades y poblaciones solucionó el segundo problema existente, y el paciente encontraba con facilidad los componentes de la receta o dieta que le había prescrito el naturópata.

En la actualidad, gracias sobre todo a la constante investigación de los grandes laboratorios de plantas medicinales, es una terapéutica extraordinariamente desarrollada y cada día ofrece mayores posibilidades. Justo es mencionar para la evolución de la fitoterapia en España, la labor llevada a cabo en su momento en este campo de las plantas medicinales por laboratorios como Santiveri, Soria Natural, Artesanía Agrícola, Eladiet, Bellsolá y otros muchos que existen en la actualidad.

No obstante, y como suele ocurrir con todas las cosas de la vida, la felicidad no es completa y en este campo de la fitoterapia también existen zonas oscuras. Una de ellas es consecuencia directa de la gran oferta existente en el mercado actual. Esto comporta una feroz competencia comercial y de marcas que, a pesar de aceptarse como normal en nuestros días, supone que una serie de productos comerciales de fitoterapia de idéntica composición y para idénticos usos se ofrezca de muy diferentes formas, presentaciones y marcas.

Algunas hierbas utilizadas en fitoterapia

La fitoterapia emplea decenas plantas, en diferentes formas y para diferentes usos. A continuación vamos a ver cuatro de las hierbas más populares usadas en fitoterapia y sobre sus usos.

Ajo

El ajo contiene nutrientes vitales, incluidos los flavonoides, oligosacáridos, selenio, alicina y altos niveles de azufre. El consumo de ajo, crudo, cocido o en cápsula, puede ayudar a tratar la diabetes, combatir la inflamación, estimular el sistema inmunológico, regular la presión arterial, combatir las enfermedades cardiovasculares, aliviar las alergias, combatir las infecciones fúngicas y virales y mejorar la pérdida de cabello .

Los estudios muestran una correlación inversa entre el consumo de ajo y el progreso de la enfermedad cardiovascular, la principal causa de muerte en todo el mundo. Una investigación publicada en el Journal of Nutrition muestra que el ajo reduce el colesterol, inhibe el agrupamiento de plaquetas, reduce la presión arterial y aumenta el estado de antioxidantes.

Cúrcuma

La historia del uso medicinal de la cúrcuma se remonta a casi 4.000 años. En la actualidad, cerca de 3.000 publicaciones que tratan sobre la cúrcuma reconocen su importancia para la medicina moderna. Entre la gran cantidad de beneficios de la cúrcuma destacan su capacidad para retardar y prevenir la coagulación de la sangre, reducir la inflamación, tratar problemas gastrointestinales, aliviar el dolor de la artritis, combatir la depresión, controlar la diabetes, regular el colesterol y combatir el cáncer.

Varios estudios indican que la cúrcuma tiene potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimutagénicas, antimicrobianas y anticancerígenas. Como antioxidante, los extractos de cúrcuma pueden eliminar los radicales libres, aumentar las enzimas antioxidantes e inhibir la peroxidación de lípidos.

Hierba de San Juan

La hierba de San Juan se ha usado como hierba medicinal durante más de 2.000 años por sus propiedades antidepresivas y antiinflamatorias. La hierba de San Juan produce docenas de sustancias biológicamente activas. Además, la hierba de de San Juan se usa para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, mejorar el estado de ánimo durante la menopausia, combatir la inflamación, aliviar las irritaciones de la piel y mejorar los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo.

Jengibre

Los beneficios terapéuticos del jengibre provienen de los gingeroles, la sustancia que actúa como un agente antioxidante y antiinflamatorio. El gingerol, entre otros agentes bioactivos del jengibre, puede aliviar la indigestión y las náuseas, tratar las úlceras estomacales, reducir el dolor, mejorar la diabetes, mejorar la función inmunológica y respiratoria, combatir infecciones bacterianas y fúngicas, prevenir la malabsorción e inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Según una revisión de 2013 publicada en el International Journal of Preventive Medicine, el potencial contra el cáncer del jengibre está bien documentado, y sus ingredientes funcionales como el gingerol, el shogaol y los paradoles son los ingredientes valiosos que pueden prevenir varios tipos de cáncer. Los investigadores también encontraron que el jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes para controlar el proceso de envejecimiento.

Ajedrea

La ajedrea es una planta mediterránea de la familia botánica de las labiadas (Lamiaceae), a la que también pertenecen el romero, el tomillo, el orégano o la menta. Todas estas plantas son ricas en aceites esenciales. La ajedrea en fitoterapia se puede usar de manera interna y externa.

De manera interna, se emplea para favorecer todo el tracto gastrointestinal. De hecho, tiene efectos digestivos muy beneficiosos, ya que aumenta la producción de jugos gastrointestinales, favoreciendo así la digestión. Además, la ajedrea tiene acción antiespasmódica, ya que produce un efecto relajante del músculo liso intestinal. También ejerce acción antidiarreica, gracias a los taninos que contiene.

La ajedrea también tiene efectos carminativos y antiflatulentos y actúa como estimulante de las glándulas suprarrenales. También tiene efectos afrodisíacos y cicatrizantes. Otros usos del aceite esencial son de tipo antiviral, antiséptico, antibacteriano, antifúngico y antiparasitario.

La fitoterapia emplea la ajedrea por su acción diurética y antiúrica (ácidos fenólicos: caféico y rosmarínico), expectorante y antioxidante. Además, tiene un efecto ligeramente sedante.

En cuanto a su uso externo, la ajedrea (aceite esencial) tiene acción antiséptica. También favorece la curación de las heridas (acción vulneraria).

Caléndula

La caléndula (calendula officinalis) es una planta nativa del sur de Europa, pero es ampliamente cultivada en toda Europa, en América del Norte y en el norte de África. Durante siglos se ha utilizado medicinalmente para curar heridas, quemaduras y erupciones, interna y externamente. Las flores también se han usado tradicionalmente para reforzar el sistema inmunológico y levantar el ánimo.

La caléndula se usa de modo interno en fitoterapia para tratar alteraciones de la menstruacción (amenorreas, dolores menstruales o dismenorreas, trastornos de la menopausia), afecciones hepatobiliares (disquinesias hepatobiliares, falta de bilis, ictericia, hepatitis, etc.), afecciones digestivas (gastritis, úlceras gastroduodenales, espasmos gastrointestinales, dolor de estómago, parasitosis intestinales, etc.) y algunas enfermedades infecciosas. También se emplea en el tratamiento de la hipertensión.

Se utiliza principalmente para tratar los espasmos musculares, bajar la fiebre, y estimular o facilitar la digestión. Además, también puede utilizarse para los siguientes casos:

  • Bajar la tensión y por su acción vasodilatadora periférica.
  • Evitar trombos y coágulos.
  • Estimular es sistema inmunológico.
  • Regular los períodos menstruales.

En fitoterapia se usa de modo externo para tratar afecciones de piel, como acné, irritaciones cutáneas, quemaduras superficiales, contusiones, picaduras de insectos y medusas, para desinfección y ayuda a la cicatrización de heridas, ulceraciones dérmicas, forúnculos, abscesos, quistes sebáceos, eccemas, hongos, pie de atleta, herpes, úlceras varicosas, entre otras muchas. También se emplea para tratar afecciones bucofaríngeas (gingivitis, faringitis, alveolitis, periodontitis, pericoronaritis, etc.) y afecciones genitales, así como conjuntivitis y prurito ocular.

Jenjibre

El jengibre es una planta de flores tropicales que originalmente crecía en el sudeste asiático, pero ahora está disponible en todo el mundo. Está clasificado como un miembro de la familia Zingiberaceae, lo que lo convierte en un pariente cercano de la cúrcuma. El nombre científico para el jengibre es Zingiber officinale, que se cree proviene del nombre sánscrito de la especia (singabera).

El análisis científico muestra que el jengibre contiene cientos de compuestos y metabolitos, algunos de los cuales pueden contribuir a la salud y la curación. De estos, los gingeroles y los shogaoles han sido investigados más extensamente.

Estos son los principales beneficios del consumo de jengibre:

  • Digestión: los compuestos fenólicos en el jengibre ayudan a aliviar la irritación gastrointestinal, estimulan la producción de saliva y bilis y suprimen las contracciones gástricas a medida que los alimentos y los líquidos se mueven a través del tracto gastrointestinal.
    El jengibre también parece tener efectos beneficiosos sobre las enzimas tripsina y la lipasa pancreática, y para aumentar la motilidad a través del tracto digestivo, lo que sugiere que podría ayudar a prevenir el cáncer de colon y el estreñimiento.
  • Náuseas: masticar jengibre crudo o tomar infusiones de jengibre es un remedio casero común para las náuseas.
  • Alivio del resfriado y de la gripe: el jengibre es diaforético, es decir, promueve la sudoración, trabajando para calentar el cuerpo desde adentro. Esto ayuda a combatir resfriados y gripes.
  • Reducción del dolor: un estudio con 74 voluntarios realizado en la Universidad de Georgia encontró que la suplementación diaria con jengibre reducía el dolor muscular inducido por el ejercicio en un 25%. También se ha encontrado que el jengibre reduce los síntomas de la dismenorrea, el dolor intenso que algunas mujeres experimentan durante el ciclo menstrual.
  • Inflamación: el jengibre se ha utilizado durante siglos para reducir la inflamación y tratar afecciones inflamatorias. Un estudio publicado en la revista Cancer Prevention Research informó que los suplementos de jengibre redujeron el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en el intestino de 20 voluntarios. También se ha encontrado que el jengibre es moderadamente eficaz y razonablemente seguro para tratar la inflamación asociada con la osteoartritis.
  • Salud cardiovascular: otros usos posibles del jengibre incluyen la reducción del colesterol y la reducción del riesgo de coagulación de la sangre. También puede ayudar a mantener niveles saludables de azúcar en  sangre.

Plantas tranquilizadoras y sedantes

Además de estas seis, la fitoterapia emplea muchos plantas para el sistema nervioso, para relajarlo. De todos es sabido que una infusión de tila puede ayudar a calmar los estados de ansiedad y nerviosismo. Pero, ¿hasta qué punto pueden las plantas ayudar a tratar los trastornos del sistema nervioso? ¿Puede ofrecer la fitoterapia ofrecer soluciones eficaces para estos problemas? Lo cierto es que sí.

La función principal de la fitoterapia en el control de trastornos del sistema nervioso se basa en la utilización de plantas tranquilizantes y tónicas. La valeriana, la tila o la melisa son plantas conocidas por su acción tranquilizante, pero no son las únicas.

Existe una gran variedad de plantas utilizadas para calmar el estrés, la ansiedad, los nervios y otros problemas relacionados con trastornos del sistema nervioso. Entre ellas destacan las siguientes:

  • Albahaca: refuerza el sistema nervioso y tranquiliza sus manifestaciones en el estómago.
  • Boldo: el boldo tiene efectos sedantes y calmantes del sistema nervioso.
  • Lavanda: ayuda a calmar los nervios y equilibrar el sistema nervioso. También ayuda a conciliar el sueño y a frenar estados de ansiedad.
  • Mejorana: tiene efecto sedante sobre el sistema nervioso. Ayuda en casos de insomnio, nerviosismo y estrés.
  • Melisa: ayuda a combatir el estrés, reducir la ansiedad y equilibrar los nervios, especialmente en casos de angustia personal e insomnio. También ayudar a mitigar y contrarrestar los efectos negativos de la depresión.
  • Pasionaria: esta planta ayuda a relajar la mente y el cuerpo. Destaca porque ayuda a reducir la ansiedad y el insomnio derivados del estrés. Además, es un ansiolítico natural muy valorado. También ayuda a calmar dolores de origen nervioso.
  • Sauce blanco: tiene efecto sedante y ayuda a dormir. Gracias a una sustancia que contiene, llamada salicina, también ayuda a calmar los dolores en general, especialmente los de origen nervioso.
  • Tila: es uno de los remedios naturales más efectivos para calmar los nervios del estómago y también para combatir el insomnio.
  • Ulmaria: tiene propiedades sedantes para calmar los nervios y la sensación de nudo en el estómago. Contiene ácido salicílico.
  • Valeriana: ayuda en cualquier tipo de trastorno nervioso y depresivo, incluidas sus manifestaciones psicosomáticas (como palpitaciones, agotamiento nervioso, estrés, problemas de insomnio, vómitos, etc.).

Para la pérdida de peso

Existen varias plantas medicinales y fórmulas magistrales para ayudar a recuperar la silueta, el bienestar y la salud, debido a que son capaces de acelerar el metabolismo, activar la circulación sanguínea, mejorar la digestión y eliminar la retención de líquidos del cuerpo.

  • Cola de caballo: la cola de caballo es un gran diurético, a la vez que remineralizante (es la planta medicinal con más contenido en silíceo y potasio). Estos minerales impiden tener hipotensión arterial a la vez que eliminamos líquidos.
  • : todos los tés tienen su origen en el arbusto Camellia Sinensis; dependerá de su recolección y de los diferentes procesos a los que son sometidos, que darán paso a ser Té verde, Té rojo o Té negro:
    • Té verde: es el té más medicinal de todos ellos, tiene un gran aporte de vitamina C, por lo cual es un gran antioxidante y además favorece la digestión.
    • Té rojo: esta variedad se elabora a partir del té verde sometiéndolo a un proceso de maduración que le da un tono rojizo. El té rojo disminuye el nivel de grasa en sangre y ayuda a reducir la celulitis.
    • Té negro: cuando el té verde pasa por un proceso de fermentación, este se transforma en té negro. Después de este proceso, el té pierde gran parte de sus polifenoles y esto hace que los beneficios de sus antioxidantes queden reducidos y den paso a unos principios estimulantes: teobromina y cafeína. Queda claro que el té negro no es medicinal. Si pretendemos tomar un estimulante semejante al café es correcto, pero, si lo que pretendemos es eliminar celulitis y tomar antioxidantes, los tés adecuados son TÉ ROJO Y TÉ VERDE.
  • Diente de león: planta que es una “gran amiga” del aparato urinario y hepático. Por supuesto, no podemos pretender adelgazarnos si conjuntamente no tenemos estos órganos y sistemas en plena actividad.
  • Abedul: además de sus propiedades para hacer frente a los cálculos renales, al ácido úrico, y a las afecciones de la piel, las hojas del abedul gozan de un gran prestigio como depurativas y antiedematosas.
  • Anís verde: si queremos conseguir una buena silueta, no basta solamente con mirar la báscula, pues es importantísimo conseguir que nuestras digestiones no produzcan gases ni flatulencias. Estos frutos son carminativos y digestivos.
  • Fucus vesiculosus: las algas son nuestras verduras marinas; tienen gran cantidad de vitaminas y de minerales. Y en el tema de la obesidad, no podemos dejar de hablar del fucus, por su gran contenido en yodo. El yodo es preciso para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, y esta glándula, a su vez, si está en óptimas condiciones, facilita que nuestro metabolismo funcione correctamente. Previamente a tomar esta planta medicinal, debemos consultar a un profesional de la medicina y que nos diga si nuestros valores analíticos tiroideos nos permiten utilizarla.

Es recomendable consultar con un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento con hierbas. Que las plantas permitan la elaboración de remedios naturales no significa que estos sean inocuos. De hecho, algunas plantas contienen sustancias alérgenas. Además, su abuso puede dar lugar a otro tipo de trastornos.

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