Hierbas comunes de uso en fitoterapia

Los productos vegetales naturales se han utilizado a lo largo de la historia de la humanidad para diversos fines. Las plantas han sido la base de los tratamientos médicos a lo largo de gran parte de la historia de la humanidad. De hecho, hoy en día aproximadamente la cuarta parte de los medicamentos recetados en todo el mundo se derivan de las plantas.

Es más, de los 252 medicamentos en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud, el 11% son exclusivamente de origen vegetal.

Cúrcuma en fitoterapia

Los científicos llevan décadas estudiando las plantas para crear los productos farmacéuticos que conocemos hoy. Sin embargo, tras años de ver cómo la medicación de la medicina moderna no termina de funcionar en muchos casos, y de ver cómo, en algunas ocasiones, se tratan los síntomas de la enfermedad en vez de sus causas, las personas comienzan a prestar más atención a la medicina natural a base de hierbas.

Hoy en día, se utilizan muchas plantas para tratar diversos problemas y afecciones de salud. De hecho, muchos investigadores están comenzando a alejarse del desarrollo de medicamentos convencionales para buscar formas de tratamiento más alternativas y naturales.

Algunas hierbas utilizadas en fitoterapia

La fitoterapia emplea decenas plantas, en diferentes formas y para diferentes usos. A continuación vamos a ver cuatro de las hierbas más populares usadas en fitoterapia y sobre sus usos.

Ajo aplicado a la fitoterapia

Ajo

El ajo contiene nutrientes vitales, incluidos los flavonoides, oligosacáridos, selenio, alicina y altos niveles de azufre. El consumo de ajo, crudo, cocido o en cápsula, puede ayudar a tratar la diabetes, combatir la inflamación, estimular el sistema inmunológico, regular la presión arterial, combatir las enfermedades cardiovasculares, aliviar las alergias, combatir las infecciones fúngicas y virales y mejorar la pérdida de cabello .

Los estudios muestran una correlación inversa entre el consumo de ajo y el progreso de la enfermedad cardiovascular, la principal causa de muerte en todo el mundo. Una investigación publicada en el Journal of Nutrition muestra que el ajo reduce el colesterol, inhibe el agrupamiento de plaquetas, reduce la presión arterial y aumenta el estado de antioxidantes.

Cúrcuma

La historia del uso medicinal de la cúrcuma se remonta a casi 4.000 años. En la actualidad, cerca de 3.000 publicaciones que tratan sobre la cúrcuma reconocen su importancia para la medicina moderna. Entre la gran cantidad de beneficios de la cúrcuma destacan su capacidad para retardar y prevenir la coagulación de la sangre, reducir la inflamación, tratar problemas gastrointestinales, aliviar el dolor de la artritis, combatir la depresión, controlar la diabetes, regular el colesterol y combatir el cáncer.

Varios estudios indican que la cúrcuma tiene potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimutagénicas, antimicrobianas y anticancerígenas. Como antioxidante, los extractos de cúrcuma pueden eliminar los radicales libres, aumentar las enzimas antioxidantes e inhibir la peroxidación de lípidos.

Hierba de San Juan

La hierba de San Juan se ha usado como hierba medicinal durante más de 2.000 años por sus propiedades antidepresivas y antiinflamatorias. La hierba de San Juan produce docenas de sustancias biológicamente activas. Además, la hierba de de San Juan se usa para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, mejorar el estado de ánimo durante la menopausia, combatir la inflamación, aliviar las irritaciones de la piel y mejorar los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo.

Jengibre

Los beneficios terapéuticos del jengibre provienen de los gingeroles, la sustancia que actúa como un agente antioxidante y antiinflamatorio. El gingerol, entre otros agentes bioactivos del jengibre, puede aliviar la indigestión y las náuseas, tratar las úlceras estomacales, reducir el dolor, mejorar la diabetes, mejorar la función inmunológica y respiratoria, combatir infecciones bacterianas y fúngicas, prevenir la malabsorción e inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Según una revisión de 2013 publicada en el International Journal of Preventive Medicine, el potencial contra el cáncer del jengibre está bien documentado, y sus ingredientes funcionales como el gingerol, el shogaol y los paradoles son los ingredientes valiosos que pueden prevenir varios tipos de cáncer. Los investigadores también encontraron que el jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes para controlar el proceso de envejecimiento.

 

Autor: Eva R.

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