Preguntas frecuentes sobre el baño de los perros

A todos los propietarios de perros les encantaría que su compañero canino estuviera siempre limpio, fresco y brillante. Pero a la hora de la verdad, asear y preparar al perro no siempre da el resultado esperado. Una buena opción es ir a menudo a un peluquero canino,  pero incluso así es necesario ocuparse de algunas cuestiones de aseo para poder tener una mascota cuidada y reluciente.

Hasta ahora había prevalecido el criterio de que era suficiente bañar al perro un par de veces al año porque las formulaciones agresivas de los champús y jabones domésticos provocaban una alteración de las condiciones normales de la piel, siendo los problemas dermatológicos aproximadamente el 20% de las visitas veterinarias.

En este artículo vamos a dar respuesta a algunas preguntas frecuentes sobre el aseo de los perros.

Cuidado y aseo de los perros

¿Por qué hay que bañar al perro?

Comparte con nosotros hogar, cama, coche… no es ya una animal que vive en casa, si no que se ha convertido en un miembro más de la familia y por extensión su salud e higiene repercute en la nuestra. Los modernos champús deben satisfacer varias demandas:

  • Higiene: El baño ayuda a eliminar cuerpos extraños de origen vegetal (espiguillas, cardillos…), polvo o cualquier suciedad adherida al pelo. Estos champús de mantenimiento se hacen aún más necesarios en perros urbanos, que presentan mucha más suciedad debido a la polución y más agentes contaminantes presentes en el suelo.
  • Terapia: la eliminación de parásitos, descamaciones, costras, alergias o para ralentizar la velocidad de renovación de la piel (los champús queratorreguladores).
  • Para no destruir, e incluso restaurar, la microflora que mantiene la capa hidrolipídica equilibrada y evita infecciones.

¿Con qué frecuencia?

Los avances químicos han permitido conseguir que las nuevas formulaciones de los champús para perros respeten la fisiología de su piel, logrando una correcta limpieza sin dañar sus defensas, y además protegiéndola.

La higiene es muy importante, tanto para los animales como para los humanos que conviven con ellos. Por lo tanto, una buena higiene evitará con seguridad una gran cantidad de problemas posteriores. La frecuencia de aplicación va marcada por el tipo de pelo, las condiciones de vida del animal, el tipo de enfermedad de la piel a tratar y del tipo de champú utilizado.

Una aplicación cada 4 a 6 semanas es el mínimo para el mantenimiento básico. De hecho, un animal debe ser lavado cuando está sucio, incluso cada semana si es necesario. Algunos champús terapéuticos pueden usarse todos los días al comienzo del tratamiento y luego, gradualmente, se aplicarán una o dos veces a la semana.

¿Qué cualidades debe tener el champú?

Las cualidades de un champú, deberían ser:

  • Limpiador y suave, que no irrite ni reseque la piel.
  • Con un pH similar al de la piel del perro (6.5 a 7.2), y por lo tanto evitar los champús de uso humano, más ácidos e inapropiados.
  • La modulación de la producción de escamas y de los aceites de la piel.
  • Hidratante (emoliente) a fin de conservar la capa hidrolipídica en perfecto estado.
  • En champús medicados buscaremos un principio activo para resolver el problema específico: antibacteriano, antifúngico, antipruriginoso, antiparasitario o queratorregulador.

Particularidades por razas

Algunas razas, como el schnauzer, el cocker inglés o el teckel, presentan comúnmente una seborrea casi fisiológica que les predispone a complicaciones infecciosas por bacterias, y a menudo complicadas con levaduras. Por consiguiente, estos animales requieren el uso regular de champús queratorreguladores y muy hidratantes para prevenir este transtorno y las consecuentes infecciones de la piel.

Se debe dejar actuar el champú unos 10 minutos para hidratar bien la capa córnea de la epidermis de un perro de pelo largo, frente a los 5 minutos en un perro de pelo corto.

Cómo calmar la ansiedad del perro

Al principio, el perro puede estar ansioso ante la presencia del peluquero canino, porque no está acostumbrado a ser manipulado en áreas sensibles, como el hocico, los ojos, las orejas, las patas, la cola o la ingle. Para ayudar a aliviar el estrés de ser manipulado por el peluquero canino es interesante tener en cuenta lo siguiente:

  • Elimina el estrés del traslado haciendo de este una experiencia agradable y/o procurando alguna experiencia desestresante y liberadora para el perro antes de visitar al peluquero canino.
  • Entrena al perro para que se deje tocar y ser manejado en zonas sensibles. Enséñale diferentes señales para que se tranquilice y relaje, recompensándole cada vez que esto ocurra.
  • Haz una visita al peluquero canino para que el perro se familizarice con él y con el lugar, sin que en esa visita se le haga nada.
  • Identifica los aspectos específicos de la experiencia de aseo que incomodan a tu perro y busca alternativas.
  • Si fuera necesario, usa un bozal para el perro.

Mantener los pelos bajo control

Si el pelo de tu perro está por todos tus muebles y piso, intenta cepillarlo al aire libre. Un cepillado rápido de un minuto basta, pero es importante hacerlo a diario.  De esta forma, pasarás menos tiempo barriendo y quitando bolas de pelo y tu perro estará mucho más aseado.

Si el perro tiene el pelo largo esto es aún más importante, no solo por la cantidad de pelos que te ahorrarás, sino porque será mucho más fácil mantenerlo limpio y evitar enredos y nudos.

También ayuda usar fundas lavables y alfombras, que son fáciles de limpiar y se pueden retirar cuando necesites tenerlo todo listo, limpio y reluciente.

Ayudar al perro a disfrutar del baño

Es muy importante no obligar ni forzar al perro a entrar en la bañera. En su lugar, es mejor persuadirlo con golosinas y elogios, sin perder la calma y manteniendo la paciencia.

Tampoco ayuda usar agua fría. En su lugar, es mejor usar agua tibia. En algunos casos también ayuda que el perro no esté presente cuando se está llenando la bañera, ya que a algunos perros les estresa el sonido del agua cuando se prepara su baño.

Otra cosa que puede ayudar es no mojar la cara del perro con el agua de la bañera. Esto es algo que a las personas nos encanta, pero que puede disgustar a los perros. En su lugar, limpia su cara con un paño húmedo, y deja la cabeza para el final, haciéndolo poco a poco, para que se vaya acostumbrando, hasta el punto donde no se empiece a impacientar.

¿Usar un secador eléctrico?

El secador eléctrico es completamente seguro para secar al perro tras el baño, siempre que tengas en cuenta algunas precauciones de seguridad.

Para empezar, la boquilla debe estar a unos centímetros del pelaje de tu mascota y debes mantener el secador en movimiento para no quemar al perro. Además, la temperatura debe ser lo más baja posible.

Autor: Eva R.

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