La leishmaniasis: cómo se transmite y métodos para combatirla
leishmanianiasis|Mapa leishmania en españa|Mapa leishmania en espana

La leishmaniasis: cómo se transmite y métodos para combatirla

La leishmaniasis (o leishmaniosis) canina es una enfermedad producida por protozoos del género Leishmania, que se presenta en Europa, principalmente en la cuenca mediterránea, de forma endémica con bajas tasas de prevalencia humana. Se estima que aproximadamente en España, el 7% de la población canina está infectada, aunque existen regiones donde llega hasta un 35%.

Estos datos confirman, que actualmente, es una enfermedad de la que debemos proteger a nuestros perros, dado que se extiende cada vez más.

La influencia del cambio climático

Los motivos son varios, siendo uno de los más importantes, el aumento de la distribución de los mosquitos (aunque realmente son moscas) que actúan como vectores transmisores (Phlebotomus perniciosus y Phlebotomus ariasi, que inoculan el protozoo al perro tras haberse alimentado de otro animal infectado) debido al cambio climático global.

 

Mapa leishmania en espana

Para entender la enfermedad, debemos hacer un resumen del ciclo biológico del protozoo que lo transmite:

  • La hembra del flebotomo se alimenta de la sangre de un animal infectado, el protozoo pasa al insecto y comienza a madurar y multiplicarse en su tubo digestivo.
  • Una vez listo para invadir a un animal sano, las formas inmaduras del protozoo se sitúan en su aparato bucal, esperando un nuevo hospedador.
  • El insecto pica a otro perro para alimentarse de su sangre y la Leishmania es introducida en su piel, donde se multiplica rápidamente y migra a otros órganos, completando su ciclo y dejando en las células del perro individuos inmaduros, actuando así como nuevo reservorio para volver a comenzar el ciclo.
  • Los perros infectados pueden tardar entre una semana y un año en comenzar a mostrar síntomas, y de no ser tratados a tiempo, la enfermedad será mortal.

Alejar la enfermedad

Para evitar la enfermedad, podemos usar pipetas, collares, insecticidas, etc. que nos podrá recomendar nuestro veterinario, pero no estaría de más, conocer al vector de transmisión (el insecto que inocula la enfermedad) para saber dónde y cuándo aparece.

Los flebotomos son frecuentes entre los meses de junio y septiembre (pero dependiendo de la zona, así que englobaremos de marzo a diciembre en las más cálidas), con máxima actividad entre el atardecer y el amanecer, picando durante la noche para regresar a su nido a realizar la puesta, así que serán los momentos en los que estaremos más alerta.

Para su desarrollo necesitan unas temperaturas moderadas, altitud máxima de 1000 m sobre el nivel del mar, poca luz, alta humedad relativa y alto contenido de materia orgánica, así que viven en huecos de muros, leñeras, jardines, alcantarillas, cuevas, madrigueras, establos y corrales.

Las medidas estructurales que podemos tomar para dificultarle la llegada a nuestro animal serán por ejemplo mallas mosquiteras con trama adecuada, tostadores eléctricos de insectos, eliminar acúmulos de basuras, restos de vegetación, mantillos, tapar agujeros y oquedades en muros, entre otras.

Actualmente disponemos de una vacuna que previene la leishmaniosis canina, que puede administrarse a partir de los seis meses de edad. El programa completo de vacunación consiste en tres dosis administradas a intervalos de tres semanas y proporciona una defensa interna prolongada contra la enfermedad. Solo se necesitan revacunaciones anuales para mantener la protección inmunitaria del perro.

Recordad mantener a vuestro perro protegido de esta enfermedad ya endémica en España para evitar seguir sumando incidencia y mortandad.

Ver todos los artículos de Veterinaria

Comentanos