Cómo aplicar una inyección en perros
Veterinario suministra inyección a un perro

Cómo aplicar una inyección en perros

La medicación puede ser suministrada a los perros a través de una inyección, con el objetivo de que el medicamento sea absorbido de forma correcta y se utiliza, sobre todo, para tratar dolores o contusiones musculares que no requieren ingreso hospitalario.

En un perro diabético es necesario realizar inyecciones diarias, por lo que tendrá que ser el propietario quien las realice. Por norma general, las inyecciones no son suministradas por los propietarios de los canes, pero en caso de ser necesario, te informarán y mostrarán cómo hacerlo.

Pautas para inyectar a un perro

Antes de proceder a realizar una inyección en un perro, hay que tener claras unas pautas. En primer lugar, es necesario conocer con qué tipo de inyección debe suministrarse el fármaco, ya que pueden ser subcutáneas o intramusculares.

Es muy importante mantener al perro calmado y quieto. Antes de cargar la medición en la jeringuilla, hay que eliminar el aire presente en el émbolo. La zona donde va a realizarse la inyección ha de ser desinfectada y, una vez realizada, hay que frotar la zona unos segundos para extender el fármaco. Por último, tapar la herida durante unos segundos.

¿Qué pasa si se inyecta mal?

Hay que tener en cuenta que se va administrar un medicamento, por lo que ante cualquier problema hay que solicitar atención veterinaria inmediata. Los efectos más comunes a una inyección incorrecta son la inflamación y daños gastrointestinales o afecciones en la piel. Los más graves puede producir daños cardiovasculares o incluso una anafilaxia.

Tipos de inyecciones para perros

  • Inyección subcutánea: este tipo de inyección se aplica bajo la piel, habitualmente en el cuello. Para ello se coge un pliegue e introduce la aguja hasta la grasa subcutánea y, tras comprobar que no sale sangre, inyectar. La posición correcta es paralelo al perro.
  • Inyección intramuscular: son algo más complejas que las subcutáneas, ya que debemos conocer la posición de entrada de la aguja y es posible que el animal no sea colaborador. Si esto ocurre, sería bueno contar con otra persona que ayude a mantenerlo quieto. Pueden ser suministradas en la clínica veterinaria o en casa, pero siempre bajo prescripción del facultativo.

Cómo poner una inyección intramuscular a un perro

Podemos escoger tres zonas donde realizar la administración del medicamento. En el vídeo que acompaña este texto podemos ver todo el proceso.

Hemos utilizado un color diferente a la piel del perro para exponer los músculos en los que se administran las inyecciones intramusculares, que son los siguientes:

  • Grupo muscular craneal al fémur, en el que debemos colocar la aguja en posición perpendicular al mismo
  • Músculos caudales al fémur. En este caso, la aguja debe entrar siempre paralela
  • Músculos de la espalda, entre la cresta ilíaca y el raquis. La aguja debe entrar perpendicular al músculo.

Hay que resaltar que antes de aplicar un medicamento a nivel intramuscular debemos aspirar el embolo para asegurar que no haya sangre si hemos entrado en una vena. En tal caso hay que retraer la aguja hasta que deje de entrar.

No es necesario introducir toda la aguja en el músculo. Si tenemos un animal con poca masa muscular, es mejor introducir sólo una parte de la aguja para no dañar nada. Es muy importante ser consciente de que una mala práctica podría dejarle secuelas de por vida si, por ejemplo, llegamos al nervio ciático.

Una vez la aguja esté en el músculo correcto, procedemos con la inyección intramuscular. Es recomendable hacerlo despacio, pero dependerá de la colaboración del animal. Después desinfectamos y masajeamos para que el medicamento se disperse y le moleste al volver a caminar.

Aunque pueda parecer fácil, la inyección intramuscular debe ser realizada por profesionales y siempre bajo la supervisión de un veterinario que indique la dosis de medicamento que se tiene que administrar.

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