¿Puede el shiatsu calmar el dolor?
Terapeuta realizando shiatsu
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¿Puede el shiatsu calmar el dolor?

El shiatsu es un tipo de masaje que tiene sus raíces en la medicina tradicional china, y que se desarrolló principalmente en Japón basado en la aplicación de presión en puntos específicos en el cuerpo, moviéndose de un punto a otro en una secuencia rítmica. De hecho, su nombre deriva del término japonés que significa “presión de los dedos”.

En la actualidad se practica comúnmente en todo el mundo. El Ministerio de Sanidad Japonés define el shiatsu como un tratamiento que, aplicando presiones con los dedos pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos del cuerpo, corrige irregularidades, mantiene y mejora la salud, contribuye a aliviar diversas enfermedades y activa la capacidad de autocuración del organismo y que no tiene efectos secundarios.

Principios del shiatsu

Al igual que en la acupuntura, los practicantes de shiatsu aplican presión en puntos del cuerpo que se piensa que están conectados a las vías llamadas “meridianos”. Mediante la estimulación de estos puntos, los terapeutas tratan de promover el flujo de la energía vital (también conocida como “chi”) y facilitar la curación. De acuerdo con los principios de la medicina tradicional china, las obstrucciones en el flujo del chi pueden contribuir a una amplia gama de enfermedades.

Aunque los científicos todavía tienen que determinar cómo o por qué el shiatsu podría mejorar la salud, se ha teorizado que su aplicación puede calmar el sistema nervioso simpático y, a su vez, estimula la circulación, reducir el estrés y aliviar el dolor.

Al realizar el masaje shiatsu, los terapeutas aplican una presión profunda usando sus dedos y/o palma la mano en una secuencia continua. Las yemas de los dedos se utilizan para aplicar presión, y cada punto se presiona de dos a ocho segundos. En algunos casos, los puntos de presión estimulados puede estar sensibles, por lo que el paciente puede sentir alguna molestia. Es importante informar sobre estas molestias para que el terapeuta ajuste la presión.

Es curioso que, aunque la secuencia es a menudo similar a otros tipos de masaje, en el shiatsu no se utiliza aceite de masaje. De hecho, por lo general, se realiza con el cliente completamente vestido con ropa suelta y cómoda.

Beneficios del shiatsu

El shiatsu se utiliza a menudo para disminuir el estrés y proteger contra los problemas de salud relacionados con este problema. Además, se dice que ayuda a mejorar condiciones como la ansiedad, artritis, dolor de espalda, estreñimiento, dolor de cabeza, insomnio, problemas menstruales, dolor de cuello y de hombro, síndrome premenstrual, ciática y problemas relacionados con la sinusitis. También se dice que ayuda a aumentar la energía, a promover la recuperación de las lesiones y a estimular el sistema digestivo.

Aunque la investigación sobre los efectos del shiatsu sobre la salud es bastante limitado, hay alguna evidencia de que puede ofrecer ciertas ventajas.

Por ejemplo, un estudio publicado en 2008 sugiere que el shiatsu puede ayudar a reducir el estrés y aliviar la fatiga. Otro estudio también encontró que puede ayudar a aliviar los síntomas asociados con problemas musculares y articulares. Algunas investigaciones también indican que ayuda en el tratamiento de ciertas afecciones que causan dolor.

Además, un informe publicado en 2015 descubrió que el shiatsu ayuda a mejorar la intensidad del dolor y la calidad de vida en personas con fibromialgia.

Shiatsu para el dolor de espalda

Usando el tacto, el shiatsu armoniza y estabiliza la espalda para que pueda soltar la tensión y el dolor. El proceso revivirá y revitalizará el área, reintegrando las zonas débiles y mejorando la conexión entre las diferentes áreas de la espalda.

Un estudio elaborado en 2001, encontró que el shiatsu ofrecía una solución eficaz contra el dolor de espalda baja. En el estudio se analizó a 66 sujetos con dolor de espalda baja. De cada individuo se midió la ansiedad y nivel de dolor antes y después de cuatro sesiones de shiatsu. A cada sujeto se le llamó 2 días después de cada sesión y se le pidió cuantificar el nivel de dolor.

Tanto el dolor como la ansiedad disminuyeron significativamente con el tiempo. Otras variables como el sexo, la edad, el sexo del terapeuta, la duración de la historia con dolor de espalda baja y los medicamentos tomados para el dolor lumbar no alteraron los resultados. Estos sujetos recomendarían shiatsu para otras personas que sufren de dolor de espalda baja e indicaron que las sesiones disminuyeron los mayores inconvenientes que experimentaron con su dolor de espalda.

Shiatsu para la fibromialgia

Un estudio realizado en el año 2013 demostró el potencial del masaje shiatsu en la mejora de la intensidad del dolor, el umbral del dolor por presión, la calidad del sueño y el impacto de los síntomas en la salud de los pacientes con fibromialgia. El protocolo de tratamiento propuesto con el masaje shiatsu fue factible y bien aceptado por los pacientes.

El estudio tenía como objetivo evaluar los efectos potenciales del masaje en los síntomas de pacientes adultos con fibromialgia primaria, proponer un protocolo de tratamiento con Shiatsu, verificar la aceptabilidad del paciente y evaluar la viabilidad de un estudio más amplio.

Las personas con fibromialgia que recibieron 16 sesiones de Shiatsu de cuerpo completo durante ocho semanas experimentaron mejoras estadísticamente significativas en la intensidad del dolor, el umbral del dolor por presión, la calidad del sueño y el impacto de los síntomas de la fibromialgia en su salud general.

El estudio involucró a 34 sujetos, de 33 a 62 años de edad, a quienes se les había diagnosticado fibromialgia. Estos sujetos se dividieron en el grupo de control o el grupo de shiatsu. Los participantes en el grupo de control recibieron un folleto educativo el primer día del estudio de ocho semanas. Este folleto contenía información sobre la fibromialgia y formas de controlar la condición, junto con instrucciones para un programa de ejercicios de estiramiento.

Los sujetos recibieron una sesión de shiatsu de cuerpo completo de 40 minutos dos veces a la semana durante ocho semanas, para un total de 16 sesiones. Un especialista todas las sesiones, aplicando presión con las manos y los dedos de acuerdo con los comentarios de cada sujeto.

Según los investigadores, la presión aplicada era la misma que cada sujeto podía tolerar sin sentir un dolor incómodo, y las sesiones abordaban todos los meridianos principales del cuerpo C en diferentes posiciones. Cada sesión de shiatsu se cerró con dos minutos de presión sostenida en los cinco puntos más dolorosos del sujeto.

Los resultados de la investigación revelaron mejoras significativas entre los sujetos en el grupo de shiatsu en todas las medidas de resultado, excepto la ansiedad.

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