Requisitos para para ser masajista profesional
Mujer a punto de recibir un masaje relajante
Foto: htdayspa en Pixabay

Requisitos para para ser masajista profesional

Los masajistas son profesionales muy demandados actualmente. Las situaciones de estrés, las malas posturas, las sobrecargas musculares, razones estéticas y otros motivos hacen que la gente requiera cada vez más los servicios de un masajista.

Suele haber bastante confusión con los masajistas, pero ha de quedar claro que no existe una carrera que convierta a sus alumnos en profesionales. La profesión de masajista profesional está regulada, pero no sus estudios. La cuestión es saber qué es lo que hace un masajista profesional para no entrar en conflicto con lo que hacen otros profesionales para cuyo ejercicio sí que existe una titulación oficial, como es el caso de los fisioterapeutas.

Esto no significa que las diferentes capacitaciones para ser masajista profesional no sirvan para nada. Tampoco que trabajar como masajista sea algo ilegal o al margen de la legalidad. Simplemente hay que tener claro cuáles son las competencias de esta profesión para evitar el intrusismo profesional y no dar lugar a posibles sanciones.

Competencias del masajista

Por eso, lo primero que debes saber antes de buscar una buena formación es aclarar qué tipo de masajista quieres ser y a qué te quieres dedicar. En el sector de las terapias manuales hay muchas opciones.

Para ejercer la profesión sin problemas de intrusismo, en terapias manuales se habla habitualmente de la industria del bienestar, distinguiéndose así del sector de la sanidad y de la práctica sanitaria, donde se enmarcaría la práctica de la fisioterapia. Por lo tanto, mientras no se use como tratamiento para una patología, no hay ningún problema a la hora de ejercer la profesión de masajista profesional, en cualquiera de sus especialidades.

Perfil profesional del masajista

El perfil profesional del experto en masaje incluye, además del conocimiento necesario para actuar sobre las estructuras adecuadas y el efecto del masaje sobra cada una de ellas, una clara vocación de servicio al cliente junto con una buena capacidad comunicativa, incluyendo la capacidad de escuchar y entender los problemas y necesidades de cada cliente.

El quiromasajista, a través de diversas técnicas de masajes manuales y manipulaciones, se encarga de estimular o descontracturar los tejidos blandos. Ello requiere un conocimiento exhaustivo de dichas técnicas y manipulaciones que se adquiere al estudiar quiromasaje, así como de las estructuras óseo-musculares del cuerpo humano.

Conocimientos anatómicos

En realidad, aunque está más enfocado a la prevención y el bienestar, el masaje ayuda a mejorar muchas condiciones de salud, muchas veces no por una acción directa sobre el problema, sino por una acción refleja, en parte provocada por la producción de endorfinas resultante de la acción relajante de la acción del quiromasajista.

En este sentido, conocer bien los diferentes tipos de masajes, sus beneficios y correcta forma de aplicación, así como ser capaz de identificar cuál es el tipo de masaje más adecuado en cada caso, son dos cuestiones muy importantes que se aprenden al estudiar quiromasaje y que todo quiromasajista debe dominar. Es más, el quiromasajista debe ser capaz de establecer planes de trabajo sistemáticos e individualizados a cada cliente en función de sus necesidades concretas.

Además, es necesario tener fuerza y habilidad en las manos para poder aplicar las técnicas y manipulaciones de forma correcta, junto a una buena forma física para poder permanecer en la postura necesaria para la aplicación del masaje durante periodos de tiempo bastante largos. De hecho, saber adoptar una postura correcta es una cuestión fundamental tanto para el quiromasajista como para el cliente.

Qué hay que estudiar para ser masajista

Teniendo todo lo anterior en cuenta, las personas que deseen hacer del masaje su profesión pueden realizar diversos tipos de cursos que le permitirán abrirse camino en las diferentes especialidades del masaje.

Aunque la formación no está regulada, al finalizar tu formación recibirás un diploma profesional, de tipo acreditativo, en el que quedan reflejados los conocimientos adquiridos.

Ese título que te entregan es válido porque reconoce los conocimientos adquiridos, pero si ese centro no cuenta con prestigio o sus docentes no son buenos, el título cae por su propio peso. Es importante tener esto en cuenta de cara a elegir la formación más adecuada, y que no te vendan gato por liebre. Si quieres ser masajista profesional busca una escuela con experiencia, que te ofrezca garantías y con prestigio dentro del sector.

Cuando salgas a buscar trabajo como terapeuta manual, las empresas mirarán tu formación y/o tu experiencia. Si no tienes experiencia, la clave que es que hayas elegido un buen centro.

Por otro lado, queda la opción del autoempleo. Muchos de los profesionales dedicados al masaje están registrados como autónomos. Hace un tiempo, publicamos un artículo con las claves para seguir correctamente los pasos para trabajar como masajista por cuenta propia.

Trabajar como masajista

El masaje es una actividad profesional totalmente legalizada en España y los quiromasajistas tienen la opción de trabajar por cuenta propia o por cuenta ajena. Cabe destacar que en los últimos años se ha podido observar un significativo aumento en las salidas laborales de estos profesionales.

Los quiromasajistas pueden desarrollar su actividad de forma independiente montando su propio centro o prestando servicios a domicilio, y también trabajar en centros de estética y masaje, balnearios, hoteles, gimnasios y clubes deportivos. El abanico de posibilidades es muy extenso.

A día de hoy, los quiromasajistas y terapeutas manuales tienen dos alternativas a la hora de darse de alta como trabajadores autónomos en el Ministerio de Hacienda y poder trabajar libre y legalmente ofreciendo sus servicios como tales:

  • Epígrafe 839: Masajistas, Dietistas y Auxiliares de enfermería
  • Epígrafe 841: Naturópatas, Acupuntores y otros Profesionales Parasanitarios

Por otro lado, las terapias manuales y alternativas se reconocen laboralmente ante la Administración General de la Seguridad Social en el epígrafe 8690 (Otras actividades sanitarias) en su Clasificación Nacional de Actividades Económicas 2009, entre otras, el masaje terapéutico o no terapéutico.

Los quiromasajistas también pueden trabajar por cuenta ajena. En este sentido, en la Clasificación Nacional de Ocupaciones 2011 se incorpora la ocupación del masaje terapéutico y no terapéutico a través de los epígrafes:

  • 3325 Ayudantes fisioterapeutas
  • 3339 Otros profesionales de las terapias alternativas
  • 5812 Especialistas en tratamientos de estética, bienestar y afines

Los empleos ofertados para quiromasajistas puedes encontrarlos de diferentes formas. En primer lugar, algunas empresas prefieren gestionar por su cuenta estos procesos, por lo que sólo anuncian las ofertas a través de sus páginas web y redes sociales. Por eso es importante hacer un seguimiento regular a los sitios web de grandes grupos hoteleros o empresas relacionadas con el bienestar.

Por otro lado, también puedes encontrar ofertas para trabajar como masajista en portales de empleo. En estas plataformas puedes subir tu perfil, actualizar el currículum y postular a las diferentes ofertas publicadas.

En último lugar, otra opción son las asociaciones, cooperativas de terapeutas manuales y escuelas de formación. Estas organizaciones suelen contar con bolsas de empleo en las que las empresas publican directamente sus ofertas, a veces exclusivas y que difícilmente encontrarás en otros lugares.

Ver todos los artículos de Salud y Bienestar

Deja un comentario

150 comentarios