Pasos para fauna: una gran solución al número de atropellos animales
Paso de fauna en una carretera de Canadá
Foto: Wikimedia

Pasos para fauna: una gran solución al número de atropellos animales

En nuestras carreteras mueren atropellados un buen número de animales al día. Los registros de mortalidad por atropello afectan a todos los grupos de animales, aunque los mamíferos lideran la lista (zorros, jabalíes, corzos o incluso lobos), sin embargo las aves (como el gallipato, mirlo o ánade) y los anfibios y reptiles, no se quedan atrás.

Los mamíferos poseen territorios de ocupación, que muchas veces son atravesados por carreteras. Los animales deben cruzarlas para alimentarse, para marcarlos y protegerlos o para escapar y esto les supone un riesgo diario.

Las aves, en cambio, usan zonas de distribución menos claras, pero en pleno vuelo pueden ser alcanzadas por un automóvil en movimiento. Además, una carretera cercana a zonas acuáticas puede ser mortal para un anfibio que quiere poner sus huevos en el otro lado o para un pato que debe movilizar a sus crías a otra zona de agua.

Así, las carreteras actúan como un agente de fragmentación del hábitat. A los animales no les queda más remedio que arriesgar su vida atravesando una carretera para continuar con su vida cotidiana o utilizar un territorio más pequeño, pese a que la cantidad y calidad de alimento sea menor. Aunque una vía puede estar correctamente cercada, los animales buscarán el mínimo deterioro de la valla para cruzar al otro lado.

Además, las carreteras  generan cambios en las condiciones del entorno donde viven los animales. Esto se debe a que en las inmediaciones de la carretera aumentan la temperatura y la radiación, y también disminuye humedad. Esto da lugar a la modificación de la distribución de las especies, así como a su abundancia. Con ello también se modifica la estructura de la vegetación y, con ello, la disponibilidad de alimento para los animales.

No solo los animales peligran al entrar en una carretera, sino también la seguridad de las personas que viajan en los vehículos. Evitar atropellar un animal puede suponer un cambio en la dirección del vehículo tan brusco que ocasione la pérdida de control, y el atropello de un ungulado (caballo, ciervo, vaca…) puede significar grandes daños para el vehículo y sus ocupantes. Tampoco hay que perder de vista que, en algunos casos, el problema con los animales llega al punto de poner en riesgo la especie.

Pasos de fauna

Una fácil medida que se pueden tomar para reducir estos casos es la instalación de pasos de fauna, elevados o subterráneos, que son lugares habilitados para que cualquier animal atraviese la zona sin necesidad de saltar a la carretera. Pueden añadirse además ciertos atrayentes como abrevaderos, para que los animales las busquen y atraviesen utilizando estos pasos.

Los pasos de fauna, también llamados corredores ecológicos, son puentes y túneles diseñados específicamente para animales pueden reducir el impacto ambiental de las carreteras. Estos pasos de fauna contribuyen además a mantener la diversidad genética, dado que permite el flujo de individuos entre dos poblaciones que podrían quedar divididas por una carretera. Esta idea no es realmente nueva; de hecho, se han estado desarrollando en Europa desde la década de 1950. Desde la década de los años 90 se han construido en España numerosas pasos de fauna.

La idea de los pasos de fauna es dar  a los animales nativos una forma de cruzar las carreteras sin ponerse en peligro ni poner en peligro a los conductores. Para ellos, se diseñan puentes o túneles  de apariencia natural para no asustar a los animales y que se sientan cómodos cruzando a través de ellos. Además, se instala una cerca que conduce a los pasos para dirigir la vida silvestre a esa área en concreto. Cualquier detalle que anime a los animales a usar los cruces también aumenta la probabilidad de que los animales adultos enseñen a sus crías a usarlos también.

El problema radica en que este tipo de medidas supone una inversión que no es obligatoria, con lo cual, la economía queda antepuesta a la seguridad, y los animales siguen muriendo en nuestras carreteras dado que los vallados no son suficientes. Además, a algunas especies les cuesta aprender a usar estos pasos y, en algunos casos, la curva de aprendizaje es larga para ellos.

A lo largo y ancho del mundo se pueden encontrar soluciones brillantes diseñadas para el paso de animales de todo tipo, desde ciervos y osos hasta  cangrejos,  tortugas,  monos, ratones de agua, elefantes o cacatúas, incluso murciélagos.

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  • El problema que genera un número absurdo de animales muertos en las carreteras españolas NO e por la falta de pasos para fauna.
    La explicación unica para tanta muerte e que LOS ESPAÑOLES NO SABEN CONDUCIR.