¿Son las orcas ballenas asesinas?
Orcas nadando en el océano
Foto: Mike Doherty en Unsplash

¿Son las orcas ballenas asesinas?

La orca (Orcinus orca) es un cetáceo odontoceto de complexión robusta e hidrodinámica y con una aleta dorsal enorme (hasta 1,8 m.), que puede llegar a pesar 5,5 t. de peso y 9 m. de longitud (los machos, puesto que las hembras son más pequeñas) y que vive en todos los océanos del planeta.

Aunque estamos acostumbrados a que todos las denominen ballenas asesinas, las orcas se encuentran dentro de las familias de los delfines y no de las ballenas. Comparten con ambos su clasificación de cetáceos marinos. Esto significa que aunque son grandes mamíferos, como la mayoría de las ballenas, no se encuentran emparentadas con éstas.

Por otra parte, tampoco son asesinas, porque aunque sin duda son uno de los depredadores más grandes del océano, sólo matan para alimentarse al igual que lo hace el resto de los seres vivos (a excepción de los humanos).

Son los cetáceos con el segundo cerebro más grande y se ha descrito el uso de dialectos y la transmisión de comportamientos a las siguientes generaciones. Los ataques coordinados de animales tan fuertes, ágiles e inteligentes, provoca que las probabilidades de supervivencia que tienen sus presas sean realmente bajas.

Tipos de familias de orcas

La mayoría de los grupos de orcas viven en familias matriarcales, formadas por una hembra que ejerce de jefa de grupo (la matriarca) y sus descendientes (hijos machos y hembras). El número promedio de individuos que forman una familia de orcas ronda los nueve individuos. Existen familias de orcas que viven durante toda su vida en un mismo hábitat (residentes) y familias que tienen un comportamiento nómada (transeúntes).

A simple vista las orcas son muy parecidas entre sí; no obstante las diferencias entre individuos que forman parte de un grupo residente y uno transeúnte son muchas. Entre las más llamativas cabe señalar que se diferencian físicamente, en el dialecto (repertorio acústico) y en su alimentación. Cabe mencionar que muchas familias se unen a otras formando grupos más grandes que reciben el nombre de pods; generalmente ambas familias comparten lazos genéticos y un mismo dialecto.

Las orcas transeúntes suelen variar muchísimo su alimentación de un período a otro del año, dependiendo de la zona en la que se hallen; se organizan de forma similar a las residentes pero siempre se las ve mucho más activas: son capaces de recorrer hasta 100 kilómetros diarios y solamente se detienen en la época de nacimiento de las crías.

La alimentación de las orcas

En lo que respecta a su alimentación, estos cetáceos son los únicos del mundo marino que suele alimentarse de otros mamíferos. Sin embargo, no todas las orcas lo hacen, una vez más, depende de la familia y las costumbres que el grupo tenga. No obstante, aquellas que lo hacen pueden alimentarse incluso de grandes cetáceos como la ballena minke, la ballena gris y cachorros de cachalote o de ballena azul.

La caza es un momento de entrenamiento y de ritual para las orcas. La sensación de pertenencia que estos individuos tienen respecto de su grupo es muy fuerte. Tal es así que la tarea de cazar y alimentarse la realizan en grupo.

En este procedimiento ponen en práctica una serie de recursos que han ido aprendiendo y perfeccionando con la experiencia, permitiéndoles instaurarse como uno de los depredadores más imponentes del mundo marino, sobre todo para la caza de tiburones, uno de sus alimentos favoritos.

El tiburón, alimento favorito de las orcas

El problema más grande para las orcas es vencer a un adversario tan complicado. Los tiburones blancos y las orcas son los máximos depredadores del océano, ambos poseen una eficacia enorme, pero sus estrategias de caza son totalmente diferentes.

Aunque no es frecuente ver un enfrentamiento entre estas especies, en los videos y estudios recolectados, las veces que esto ha sucedido, la orca ha salido victoriosa. Esto es debido, principalmente a que las orcas son más inteligentes, así como capaces de aprender y transmitir la información a sus congéneres y que son cazadoras sociales, mientras el tiburón es un depredador solitario.

La dura piel de los tiburones desgasta los dientes de estos mamíferos, dejando al descubierto sus encías, y provocando un peligro para su alimentación futura. Por este motivo, según los estudios, son los ejemplares más jóvenes los encargados de cazar a los escualos, y los adultos tan sólo mastican el hígado.

Las orcas aprovechan la inmovilidad tónica del tiburón, pues han aprendido que cuando un tiburón queda panza arriba, es prácticamente incapaz de moverse, quedando semiparalizado e indefenso ante cualquier ataque. Las orcas embisten a los tiburones y buscan desde el primer momento voltearlos, siendo más fáciles de atacar y matar.

Sin ataques a humanos

Su fama con asesinas, viene probablemente por esa claridad e instinto a la hora de atacar y cazar. Pese a que las técnicas de caza de las orcas varían mucho según el tipo de alimento, el lugar y tipo de orca propiamente dicha, es obvio que es un depredador mortífero debido a sus características y a su gran trabajo en grupo.

Sin embargo, hay filmaciones de juegos entre nadadores o submarinistas y orcas: imágenes que denotan la gran curiosidad de estos animales. El comportamiento de estos animales en cautiverio revela vastos ataques a entrenadores y otros humanos, una cosa sumamente llamativa y que ha sido motivo de estudio para los especialistas en el comportamiento de estos cetáceos.

Los científicos explican que dado que estos animales necesitan recorrer tantos kilómetros por día y procurarse su propio alimento a través de la caza en familia, y como el cautiverio les arrebata ambas cosas que dan sentido a su vida, las orcas se frustran y toda esa energía mal canalizada sale en forma de impulso en el momento menos esperado. Por esta razón, en los últimos años se han lanzado numerosas campañas que tienen por objeto liberar a todas las orcas que se hallan cautivas en parques y zoológicos acuáticos.

Si te ha gustado este artículo, te invitamos a interesarte por la vida de estos preciosos mamíferos marinos, que han demostrado ser sumamente inteligentes y sensibles; estos animales que ni son ballenas ni son asesinos.

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  • Me encantó el artículo! Toda información que sirva para entender mejor la vida de estos animales hará que más gente ayude a su conservación como especie. Gracias!