Estimulación de los ganglios linfáticos inguinales con drenaje linfático
Estimulación de los ganglios linfáticos inguinales con drenaje linfático|Estimulación de los ganglios linfáticos inguinales con drenaje linfático

Estimulación de los ganglios linfáticos inguinales con drenaje linfático

Los ganglios linfáticos inguinales son los ganglios linfáticos en la región inguinal. Se encuentran en el triángulo femoral y se agrupan en ganglios linfáticos superficiales y ganglios linfáticos profundos. La presencia de ganglios linfáticos inguinales inflamados es un signo clínico importante de linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos).

El drenaje linfático manual es un procedimiento que con frecuencia se emplea para tratar los edemas de las extremidades inferiores. Como los flujos linfáticos del miembro inferior convergen hacia el pliegue inguinal, era habitual aplicar un masaje específico a los nódulos linfáticos de la extremidad afecta por edema. Dicho masaje puede hacerse con la palma de las manos o con la yema. Sin embargo, no parece que este sea el procedimiento más adecuado.

Estimulación de los ganglios linfáticos inguinales con drenaje linfático

Drenaje linfático de ganglios linfáticos inguinales

Los fisioterapeutas J. C. Ferrandez y M. Torres Lacomba plantean que la idea de este masaje proviene de la creencia de que es necesario vaciar previamente los nódulos linfáticos antes de evacuar hacia ellos la linfa del edema localizado más distalmente (1).

Estos procedimientos requieren algunas reflexiones previas antes de que se plantee la necesidad o no de masajear los nódulos linfáticos inguinales. Si estos nódulos linfáticos fueran objeto de encharcamiento, el conjunto de la extremidad inferior estaría edematizado explican J. C. Ferrandez y M. Torres Lacomba en su artículo El drenaje linfático manual de la extremidad inferior: guía para una aplicación actual (2008).

Las maniobras

En realidad, la fisiología del flujo de la linfa a través de los nódulos linfáticos no se conoce con exactitud. Lo que sí se sabe es que el número de vasos aferentes siempre es mayor que el número de vasos eferentes. Esto quiere decir que  una parte del volumen de la linfa que llega a los nódulos linfáticos se introduce en el circuito venoso a la altura del hilium por la vénula.

Tal y como explican los autores citados, el flujo linfático lo filtran los sinus para facilitar los fenómenos inmunitarios y se desconocen las maniobras que podrían mejorar estos flujos. Sin embargo, en el ámbito experimental, la aplicación de las maniobras de drenaje linfático manual en una pieza anatómica demuestra cierta eficacia en el avance de un marcador colorante inyectado en los colectores que desembocan en los nódulos linfáticos.

El colorante inyectado en un nódulo linfático lo atraviesa más deprisa cuando éste es masajeado. Pero los autores se preguntas si esta observación realizada sobre cadáver puede extraspolarse al ser vivo y a un estado patológico.

En la actualidad, explican, la aplicación de maniobras de masaje sobre los nódulos linfáticos inguinales no parece aumentar significativamente la reabsorción del edema de la pierna.

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(1) J. C. Ferrandez y M. Torres Lacomba: El drenaje linfático manual de la extremidad inferior: guía para una aplicación actual. Cuestiones de fisioterapia, 2008, 37 (3): 180-186

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