En qué consisten las clases de Core

Desde hace unos años se ha puesto de moda en los gimnasios una modalidad de actividad dirigida al entrenamiento del core. Esta actividad consiste en sesiones de aproximadamente 30 minutos en las cuales se trabaja de forma intensiva la musculatura abdominal, además de otras zonas relacionadas e implicadas, como veremos más adelante.

Lo que hay que tener claro es que el trabajo de core es mucho más que el trabajo intensivo de abdominales. Claro que se trabajan los abdominales de forma intensiva, pero el foco del trabajo va mucho más allá, y afecta a todos los músculos del core o núcleo.

 

Clases de Core en el gimnasio

Core significa núcleo en inglés, y hace referencia a toda la musculatura que abarca la región abdominal y la parte baja de la espalda, la cual forma una especie de corsé que protege los órganos internos. Además, un core fuerte ayuda a mantener el centro de gravedad, fundamental para el equilibrio, la coordinación y la estabilidad general del cuerpo.

Por otra parte, el trabajo de core mejora la respiración ya que, al ejercitar la musculatura que forma el complejo lumbopélvico-cadera, conseguimos expulsar todo el aire de los pulmones, lo que favorece la oxigenación al dejar más espacio para aire limpio.

El trabajo de core también reduce el riego de sufrir lesiones, porque equilibra tu postura y ayuda a mantener el equilibrio ante movimientos bruscos, impactos, etc. Al mantener fuerte la zona que ‘abraza’ el centro de gravedad tenemos más control sobre los movimientos.

Más que una clase intensiva de abdominales

Visto así, parece que la clases de core son sesiones intensivas para trabajar el abdomen. Pero no se trata de los clásicos abdominales que se hacen al final de las clases tradicionales de tonificación (en cualquiera de sus versiones, aunque tenga nombres más modernos e impactantes).

En las clases de core el objetivo va más allá de “marcar” la zona abdominal o de -supuestamente- reducir la barriguita a base de flexiones de columna. El punto fuerte de las clases de core es el trabajo de estabilización de la columna para poder conseguir todo eso de lo que hemos hablado en el punto anterior.

El objetivo de estas clases no es conseguir un abdomen plano, sino un abdomen y un núcleo fuerte. Los músculos centrales funcionan como estabilizadores para todo el cuerpo y ayudan a que el cuerpo funcione con mayor eficacia. Ese es el objetivo principal.

Todos los músculos centrales trabajan juntos para proporcionar fuerza y ​​movimiento coordinado. Debido a que los músculos centrales trabajan en equipo, es mejor entrenarlos juntos como un grupo en lugar de intentar aislarlos individualmente. De hecho, puede ser perjudicial desarrollar excesivamente un músculo central en particular en relación con los otros.

Beneficios de las clases de core

Podemos sintetizar en cinco los principales beneficios del entrenamiento del core:

  1. Mejora la condición física funcional. La mejora de la aptitud funcional permite realizar tareas cotidianas con más eficacia, como caminar, agacharse, levantar objetos y ponerse en cuclillas con mayor facilidad.
  2. Reduce el riesgo de dolor lumbar. Los músculos centrales débiles a menudo dan lugar a dolor lumbar. Tener unos músculos centrales fuertes ayuda  a mantener una postura correcta y reducir la tensión en la columna vertebral.
  3. Reduce el riesgo de diversos problemas de salud. Los músculos centrales fuertes reducen el riesgo de dolor de cuello, desgarro muscular, lesiones vertebrales, ligamentos tensos e incontinencia.
  4. Mejora el rendimiento deportivo. Todos los movimientos intensos y de potencia se originan desde el núcleo del cuerpo hacia afuera. Un núcleo más fuerte ermitirá generar movimientos de brazos y piernas más potentes y rápidos.
  5. Mejora la imagen corporal. El entrenamiento de core ayuda mejorar la imagen y la percepción que cada uno tiene de sí mismo.

¿Por qué clases de core y no Pilates?

Si el método Pilates pone su centro en el trabajo del núcleo, ¿por qué surge la actividad de core en vez de potenciar el Pilates? Lo cierto es que las clases de core poco tienen que ver con las de Pilates. La actividad de core sigue el sistema de otras clases colectivas, con música animada. No decimos que sea mejor ni pero, sino que, simplemente, es diferente.

Autor: Eva R.

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