Consejos para practicar agilidad en casa con tu perro
Perro en una competición de agilidad
Foto: woodsilver en Pixabay

Consejos para practicar agilidad en casa con tu perro

La agilidad o agility es uno de los deportes caninos más famosos del mundo, incluso se practica a nivel profesional y se realizan competiciones de nivel internacional.

En la agilidad se busca que el perro realice diversas pruebas de destreza que consisten en atravesar obstáculos, caminar por plataformas y saltar barras entre otros ejercicios. No solo se pone a prueba la destreza del perro, sino también su nivel de obediencia y la capacidad de adiestramiento de su dueño.

Ventajas de la agilidad con perros

La agilidad es además una actividad que puede influir de manera positiva el bienestar de nuestros perros sin necesariamente tener que desarrollar este deporte de manera profesional. Como todo ejercicio de adiestramiento, la agilidad es una actividad de enriquecimiento y bienestar animal.

Realizando los ejercicios y sometiéndose a sesiones de adiestramiento para poder llevarlos a cabo, el perro gastará energía tanto física como mental, lo cual es sumamente beneficioso para su salud y calidad de vida. Estos ejercicios ayudan al perro a disminuir su ansiedad, mejorar su confianza, su obediencia, y además profundiza el vínculo entre el perro y su amo.

Cualquier persona puede enseñarle a su perro tanto ejercicios de adiestramiento básico como ejercicios de agilidad. Pero es necesario para ello tener en cuenta ciertos lineamientos básicos y seguir algunos consejos para poder practicar agilidad en casa con tu perro.

Una de las mayores ventajas de la agilidad en casa es que no tenemos ninguna prisa para que el perro aprenda, ya que esto al contrario de otros ejercicios de adiestramiento que buscan solucionar problemas, es solo por diversión y para compartir un momento de calidad con nuestro perro.

Ejercicios fáciles de agilidad en casa

Lo primero y principal a tener en cuenta es que todos los perros tienen diferentes tiempos de aprendizaje. Por ende debemos conocer los tiempos de nuestro perro y respetarlos. Las sesiones de práctica de la agilidad en casa deben durar entre 5 y 10 minutos, lo primordial es mantener la atención del perro y acabar la sesión antes de que esta se acabe.

La sesión debe ser lo más divertida posible para el perro. Otro punto a considerar es el hecho de alentar a nuestro perro, cada progreso debe ser premiado y festejado. Así el perro aumentará su confianza y además a través del refuerzo positivo afianzaremos las conductas que le estamos enseñando.

Conseguir la atención del perro

la agilidad es un deporte de equipo, el perro para seguir las postas y atravesar los obstáculos debe seguir las indicaciones de su dueño. De hecho en las competiciones profesionales los circuitos son desconocidos para el perro, los ve por primera vez al momento de competir, por eso el hecho de que preste atención a su guía es fundamental.

Para esto se debe iniciar las sesiones de práctica en lugares con pocas distracciones e ir aumentando la dificultad, es decir exponiendo al perro a ambientes con mayores distracciones poco a poco. Es imprescindible para esto enseñarle al perro a que preste atención a su amo con ejercicios simples como el «mírame».

Es de gran utilidad enseñar al perro a realizar trucos. Uno de ellos muy útiles es el de tocar la mano con su nariz. Para llevar a cabo esto se le debe enseñar la mano al perro en forma de puño conteniendo en esta un trocito de comida, en cuanto la toque con su nariz le damos el trocito a modo de premio y le decimos una palabra de aliento como «muy bien».

Luego podemos repetir el ejercicio sin el premio dentro del puño, y dárselo con la otra mano luego que el perro toca la mano que esta cerrada en forma de puño. Este truco conocido como entrenamiento de «target» sirve para enseñarle al perro a seguir algo, en este caso la mano, para guiarlo en el circuito de la agilidad.

Ejercitar las aptitudes físicas

Trabajar la flexibilidad del perro también es un factor clave para practicar la agilidad. Para esto podemos usar un señuelo y guiar a nuestro perro para hacer giros y vueltas. Al estar más avanzado podemos incluso enseñarle giros para que realice la vuelta en forma de «8».

En cuanto al señuelo para este ejercicio, existen en el mercado los ya diseñados para tal propósito, pero podemos utilizar en cambio una varilla larga en cuyo extremo colocaremos un trocito de comida, con esto guiaremos al perro en los movimientos deseados.

Como hemos mencionado es clave la habilidad del amo para manejar y guiar los movimientos del perro. Esto debemos entrenarlo. Al estar el perro a nuestro lado podemos comenzar a correr o trotar y premiar al perro si sigue nuestro ritmo.

Con el premio como señuelo podemos guiarlo para cambiar de lugar de nuestra derecha a nuestra izquierda, siempre premiando con una palabra de aliento y entregando el premio (trocito de comida) al momento preciso que el perro realiza la acción deseada. De este mismo modo podemos enseñarle a rodear o sortear objetos, podemos utilizar para esto conos, barras o cualquier tipo de objetos.

Es útil enseñarle al perro a ser consciente de sus movimientos y de su cuerpo. En general los perros suelen avanzar con sus patas delanteras y luego las traseras sin percatarse de donde las están apoyando ni de sus pasos.

Para lograr que el perro comience a ser más consiente de su cuerpo podemos realizar ejercicios como enseñarle a apoyar sus patas en una superficie o dentro de una caja, en primera instancia solo las patas traseras y luego podemos progresar a las cuatro patas. En una instancia mucho más avanzada, podemos colocar una escalera sobre el piso y enseñarle a avanzar sobre ella apoyando sus patas en los peldaños sin tocar el suelo.

Juegos de agilidad con elementos

Es común que los perros no se sientan cómodos en ambientes oscuros. En agilidad uno de los ejercicios es el pasaje a través de un túnel, y para ello se debe lograr que el perro no tenga miedo a avanzar en espacios cerrados y poco iluminados. Se puede adquirir un túnel de agilidad para practicar en casa, o bien armar uno casero con un par de sillas y una manta o sabana sobre las mismas. De un modo u otro alentaremos al perro a avanzar por el interior del túnel motivándolo y guiándolo con premios.

Otro ejercicio popular de la agilidad es el de saltar sobre una barra. Para ello al igual que en otros ejercicios, podemos adquirir barras especiales de agilidad para entrenar a nuestro perro, pero también podemos crear una casera con una escoba u otro palo colocado sobre dos tarimas planas de tamaño bajo en un principio y un poco más elevado luego.

Es muy importante que esto lo hagamos en superficies firmes y no resbaladizas para evitar lesiones en el animal. Otra precaución a tener en cuenta es la de que la barra utilizada esté colocada de manera firme y no tenga riesgo de caerse y lastimar al perro cuando este salta.

Siempre es importante no exigir de más al animal, recordemos que el objetivo de esta práctica es la diversión y sería absurdo exigir al perro saltos demasiado altos exponiéndolo a posibles lesiones de manera innecesaria.

Con todos estos consejos se puede practicar agilidad en casa de manera divertida y sencilla, disfrutando de numerosos beneficios tanto para el perro como para su dueño.

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