Estabilidad de los hombros en los ejercicios de Pilates

La estabilidad de los hombros en los ejercicios de Pilates, o lo que es lo mismo, la estabilidad de la cintura escapular, es uno de los principales objetivos que hay que conseguir realizar los movimientos adecuadamente, para conseguir que los ejercicios sean efectivos y también para evitar dolores y tensiones musculares.

En este sentido, conviene destacar que tener unos hombros bien alineados es importante para liberar la tensión de la espalda superior y del cuello, sin restar eficacia a lo que hacemos. La estabilidad escapular es un componente clave para conservar la estabilidad en los ejercicios de Pilates que permite sostener y transferir la fuerza hacia y desde el tronco y que permite establecer una base estable para mover los brazos.

Posición de los hombros

Los hombros deben mantenerse hacia abajo, enganchando o activando los músculos que recubren la escápula u omoplato, y activando también el músculo serrato mayor, un músculo que suele estar debilitado por falta de entrenamiento, lo cual hace que el cuerpo adquiera una posición inclinada hacia adelante.

Visualmente, es fácil determinar cuándo los hombros están bien colocados. En este sentido, esto es algo fácil de controlar normalmente, tanto por parte del monitor como por parte de los alumnos mirándose al espejo.

Controlar las escápulas en pilates

escapulaUno de los principales problemas de las personas que empiezan a practicar Pilates es controlar y estabilizar la cintura escapular, y los ejercicios pueden resultar muy molestos, incluso los más sencillos, debido al acortamiento sufrido en la musculatura delantera por las malas posturas a las que durante años han estado acostumbradas.

Como consecuencia, esos “hombros cargados” dificultan los movimientos y da sensación de dolor y molestias. Eso hace que sea aún más importante la estabilización de los hombros y el trabajo de los músculos implicados para conseguir una práctica eficaz del Pilates.

En este sentido, conviene tener en cuenta que uno de los errores más comunes en Pilates, precisamente, es bloquear las escápulas. impidiendo el movimiento y dando lugar a la absorción de toda la tensión.

Sin embargo, cuando las escápulas están estabilizadas se siente control y libertad al mismo tiempo. Por eso es importante visualizar esta sensación, lo cual ayuda a reducir el exceso de tensión en músculos globales (como el pectoral y el dorsal) y a lograr mayor activación en músculos profundos )como el serrato, el trapecio medio e inferior y romboides).

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Autor: Eva R.

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