El papel del zinc en la salud de la piel y el pelo de los perros

El zinc es un elemento químico esencial en muchos animales y juega un papel fundamental en la regulación de muchos aspectos del metabolismo celular, algunos de los cuales están relacionados con el mantenimiento de un pelaje y piel sanos.

Este metal forma parte de una amplia gama de metaloenzimas y es de particular importancia en los procesos de división celular, incluyendo los de las células epidérmicas, en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario, la cicatrización de heridas, en las percepciones del gusto y el olfato y en la síntesis del ADN.

Falta de zinc en perros

Está presente en muchos alimentos, especialmente en la proteína de origen animal y aunque también presente en la proteína vegetal, debido a la baja biodisponibilidad de ésta en los perros, los cereales y leguminosas no son buenas fuentes. Además, cereales, legumbres y frutos secos, son ricos en fitatos, sustancias ricas en fósforo que bloquean al zinc y evitan su absorción intestinal.

Debido a estos factores muchos alimentos comerciales son corregidos añadiendo sulfato de zinc para evitar deficiencias nutricionales. Por ello en las dietas comerciales una deficiencia absoluta de zinc es muy rara. Sin embargo puede darse en algunos perros cuando la disponibilidad del zinc se reduce debido a interacciones entre distintos nutrientes o casos en los que la absorción intestinal de zinc disminuye como consecuencia de factores hereditarios.

Los signos de deficiencia

En el perro adulto los signos de deficiencia de zinc se limitan principalmente a la pérdida de pelaje y diversas lesiones cutáneas, mientras que en los ejemplares jóvenes puede ocasionar un retraso en el crecimiento y disminución de la actividad. La pérdida del apetito puede ser observada en animales afectados a consecuencia de una disminución del sentido del gusto y el olfato. Deficiencias prolongadas pueden resultar con pérdida de peso, problemas de cicatrización de heridas, conjuntivitis y queratitis.

Normalmente un perro con falta de zinc va a desarrollar lesiones eritematosas, alopecia, y lesiones hiperqueratosas en tejidos mucocutáneos (alrededor de ojos, labios, pabellón auricular, vulva, ano, prepucio). También pueden aparecer hiperqueratosis (callos gruesos) en codos, corvejones y otros puntos de presión y, en algunos casos, las almohadillas plantares pueden llegar a engrosarse y presentar fisuras profundas.

Las lesiones pueden presentarse de forma leve, e incluso imperceptible, como la formación de callos o más grave en los que se requiere atención veterinaria. El pelaje es generalmente mate y áspero, y las piodermas secundarias de origen bacteriano son comunes, muchas veces complicadas con levaduras (Malassezia pachydermatis).

Síndromes de deficiencia de zinc

Se diferencian dos síndromes de deficiencia de zinc con diferentes características atendiendo a ciertas predisposiciones raciales:

1. Síndrome asociado a defectos congénitos y hereditarios en la absorción intestinal.

Afecta sobre todo al malamute de Alaska y al huskie siberiano, aunque pueden verse afectados otros spitz, así como el bull terrier, todas ellas razas que parecen tener una incapacidad genética para absorber el zinc presente en sus dietas.

Las lesiones aparecen con frecuencia con el inicio de la edad adulta y se exacerban en períodos de estrés. Las interacciones con otros nutrientes como el calcio o los fitatos, presentes en los cereales, pueden limitar la absorción en algunos animales, incluso a pesar de administrar una alimentación con una dieta nutricionalmente equilibrada. Los suplementos de zinc oral (sulfato de zinc) junto a una dieta equilibrada, comporta una rápida resolución de la mayoría de los casos, pero normalmente se requiere un tratamiento de por vida.

En estas razas es interesante combinar la suplementación oral con champuterapia con productos específicos enriquecidos con zinc, lavando con agua a 25 grados y dejando actuar el champú unos diez minutos para pasar a un aclarado final abundante.

Los bull terrier no suelen responder a la suplementación con zinc y su pronóstico es malo si este síndrome se combina con una inmunodepresión severa.

2. Síndrome asociado a deficiencia en cachorros de crecimiento rápido.

Sobre todo en razas gigantes, y puede corresponder con un elevado requerimiento metabólico de zinc en los animales afectados. La condición se reconoce cuando la dieta es deficiente en zinc. En ocasiones los alimentos incorporan suficiente, pero éste no puede ser absorbido, lo que ocurre con más frecuencia cuando la dieta es rica en fitatos (cereales) y además se administran suplementos de calcio.

Las lesiones se resuelven entre las dos y seis semanas de tratamiento dietético, junto con la suplementación con zinc. En estos casos el pronóstico es mucho mejor y dicha suplementación puede interrumpirse una vez que los signos clínicos han remitido.

Autor: Salva Paulí, Jefe de Estudios y profesor del Área de Veterinaria en CIM Formación

Autor: CIM Formación

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