Educación canina… ¡siempre en positivo!

Las tendencias en cuanto a entrenamiento canino han cambiado mucho en las últimas décadas. Se ha pasado de un entrenamiento basado en utilizar principalmente refuerzos negativos y castigos positivos a uno basado en el uso del refuerzo positivo y del castigo negativo.

La educación en positivo consiste en un método no punitivo de enseñar al perro a mantener comportamientos adecuados utilizando alimentos, golosinas, caricias u otras acciones positivas como recompensa.

Mediante este método de aprendizaje evitaremos los efectos negativos del adiestramiento tradicional, previniendo que nuestro perro nos tenga miedo o que acabe con problemas y traumas más difíciles de eliminar a largo plazo. Se trata de educar a tu perro sin utilizar collares de ahogo, de pinchos o eléctricos, ni correcciones de correa, ni castigos físicos.

confianza con el perroLa educación canina en positivo significa educar a tu perro a través de un aprendizaje basado en una relación de confianza.

Recompensar el comportamiento del perro hace sea más probable que dicho comportamiento positivo se repita en el futuro, y es una de las herramientas más poderosas que se pueden utilizar para cambiar o moldear las acciones de tu perro. En CIM Formación llevamos muchos años apostando en los cursos de educación y adiestramiento por el uso del refuerzo positivo en el entrenamiento del perro, ya que no sólo se le enseña los comportamientos que deseamos, sino porque también crea lazos más fuertes entre nosotros y nuestro perro.

El entrenamiento forzado del perro o basado en el castigo (o incluso físico) implica, por lo general, un cierto nivel de molestia (o incluso dolor) y no se recomienda, ya que puede hasta provocar que el perro muerda con el fin de defenderse.

El castigo también puede estar asociado con otros estímulos, incluyendo personas que estén presentes en el momento en que se produce el castigo. Por ejemplo, un perro que es castigado por acercarse demasiado a un niño pequeño puede llegar a sentir miedo o tener un comportamiento agresivo hacia ese niño.

Primeros pasos de la educación en positivo

refuerzo positivoEl tiempo es clave en el entrenamiento del perro con refuerzo positivo. El perro debe ser recompensado de inmediato cuando responda adecuadamente a una señal. Es decir, a través de un refuerzo (premio), el perro asociará comportamientos concretos con recompensas reales.

La consistencia es también esencial. Toda la familia debe utilizar el mismo sistema y señales, y nunca se debe reforzar el comportamiento equivocado. Por ejemplo, si al perro se le da la señal para que se siente, se le debe dar el premio en el momento en que su trasero toque el suelo. Si se espera hasta que se levante de nuevo, el momento se habrá perdido y el perro pensará que se le está recompensando por ponerse en pie.

Refuerzos positivos: juego, golosinas y juguetes

La mayoría de los perros realizarán felices las acciones a cambio de conseguir apetitosos premios. Hay que elegir golosinas que sean pequeñas, suaves y que puedan romperse fácilmente. Deben gustarle mucho al perro y que se puedan comer fácilmente. Es difícil entrenar a un perro cuando le lleva mucho tiempo masticar y tragar su premio. Lo que queremos es que se lo coma rápido y nos mire queriendo más. Prueba con varios tipos de premios diferentes y averigua cuáles funcionan mejor.

Para los perros que no sienten motivación por la comida, intenta entrenarlo utilizando elogios y felicitaciones amables. O si el perro se motiva con juguetes, intenta recompensarle jugando a lanzarlo y que lo traiga. Algunos perros se sienten motivados por la compañía de otros perros. En esos casos, la recompensa es el tiempo de juego con sus compañeros.

Refuerzo positivo continuo

Además del premio en forma de comida, cada vez que el perro responda adecuadamente a una señal, debes también ofrecer elogios verbales. Es decir, le indicas a tu perro que se siente, se sienta, le felicitas “¡Bien!” y le das el premio inmediatamente. Cuando tu perro está aprendiendo una nueva orden, le debes recompensar cada vez que realiza la acción (refuerzo continuo).

entrenamiento caninoPuede ser necesario el uso de la técnica de “moldeamiento” con el perro (reforzar un comportamiento próximo a la respuesta deseada y poco a poco ir exigiendo más al perro antes de darle el premio). Por ejemplo, le estás enseñando a rodar en el suelo, habría que recompensarle primero por tumbarse en el suelo, después por tumbar y rodar sobre su espalda y, finalmente, por tumbarse y dar la vuelta completa sobre sí mismo.

Premiar el buen comportamiento

Una vez que tu perro responde de manera fiable a una señal sólo se le debe recompensar por permanecer firme con el comportamiento. Por ejemplo, si le das la instrucción de que se siente y se quede quieto, deberías recompensarle sólo cuando se sienta tentado a levantarse y no lo hace (por ejemplo, si ve a otro perro caminando cerca y no se levanta).

La educación y el adiestramiento del perro debe ser una experiencia divertida para tu perro y para ti. Al fin y al cabo, lo que queremos es que nuestros compañeros disfruten estando con nosotros tanto como nosotros disfrutamos de estar con ellos.

Autor: CIM Formación

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