Soluciones a los problemas comunes de comportamiento del perro

Los dueños de perros se encuentran con una amplia variedad de problemas de comportamiento de su mascota en algún momento. Aunque los cachorros jóvenes no suelen mostrar problemas graves de comportamiento si son educados adecuadamente, parece que en algún momento algunas complicaciones parecen surgir de la nada.

Lo que ocurre muchas veces es que el cachorro está desarrollando comportamientos caninos completamente normales que sus dueños suelen percibir como problemáticos.  No siempre es fácil ver o reconocer que ciertos comportamientos son innatos y, a menudo, incluso están relacionados con la supervivencia.

Perro jugando con un tronco
Foto: Jamie Street en Unsplash

En realidad, muchos de esos problemas son con frecuencia comportamientos naturales que, simplemente, resultan inaceptables en la sociedad humana. El resto son, en su mayor parte, causados ​​por la falta de dirección y orientación de los propietarios.

Otro factor que hay que tener en cuenta es el aburrimiento. Por lo tanto, es importante valorar este aspecto y darle al perro más opciones de entretenimiento.

Problemas más comunes de comportamiento

Hay que entender es que a veces puede ser difícil comprender por qué los perros hacen algunas de las cosas. Debemos tener en cuenta que no son seres humanos y que todos tienen instintos y hábitos que son contrarios a la coexistencia pacífica con nosotros. Sin embargo, con paciencia, la estrategia correcta y la persistencia, cualquier mal comportamiento de los perros se puede modificar a un nivel más aceptable o desaparecer por completo.

Ladrido excesivo

La mayoría de los perros vocalizan de una manera u otra: pueden ladrar, aullar, gemir… Pero el ladrido excesivo se considera un problema de comportamiento. En primer lugar hay que averiguar por qué el perro empieza a ladrar. Puede ser para advertir, porque tiene ganas de jugar, porque siente ansiedad, por está aburrido, porque responde a otros perro o porque busca atención, entre otros motivos. En muchas ocasiones se puede poner remedio solucionando el motivo que le lleva a ladrar. Pero no siempre es posible.

En cualquier caso, a un perro que ladra no hay que hablarle a voces. Eso puede ser percibido como un ladrido y puede que el perro reciba el mensaje de que él debería ladrar más fuerte para hacer entender, o que debe seguir ladrando para seguir con la interacción. En vez de eso, es más recomendable enseñarle un comando para que aprenda a callarse o a comunicarse sin tanto estruendo.

Masticación de cualquier cosa que encuentra

Masticar es una acción natural para todos los perros. De hecho, masticar es una actividad importante para la mayoría de ellos. Sin embargo, la masticación excesiva puede convertirse rápidamente en un problema de comportamiento cuando el perro coge cualquier cosa que encuentra y causa destrucción.

Para corregir esto es importante actuar en el momento en que el perro coja algo que no debe, reemplazando el objeto por un juguete masticable. Además, es importante garantizar que el perro hace suficiente ejercicio y tiene modos de entretenimiento y estimulación, para que así no sienta la necesidad de estar masticando todo el día, cualquier cosa.

Excavación

La mayoría de los perros excavan si tienen la oportunidad. Es algo instintivo. Además, algunas razas son más propensas que otras. En cualquier caso, el aburrimiento, el exceso de enrgía, la ansiedad, el miedo o el deseo de ocultar cosas o escapar pueden exacerbar este comportamiento y convertirlo en algo problemático.

La buena noticia es que este comportamiento es entrenable. En cualquier caso, se le puede dar al perro un lugar en el que pueda excavar. Si necesita hacer, adelante, pero donde no resulte un problema. Esto hay que entrenarlo, para que el perro sepa dónde puede hacerlo.

Agresión

La agresión no es siempre un ataque total. Generalmente es un comportamiento más sutil, pero igualmente peligroso. Lo que parecen manifestaciones de tendencias agresivas puede que algún día den lugar a una mordida.

Establecer límites, recompensar solo el comportamiento positivo y no responder emocionalmente  son algunas cosas que se deben implementar de inmediato. Por supuesto, reforzar los límites con un perro agresivo puede hacer que la agresión se intensifique. En estos casos, y siempre que no se noten modificaciones de comportamiento al realizar cambios, es importante acudir a un profesional.

Micción o defecación inadecuada

La micción y la defecación inadecuada son alguno de los comportamientos más frustrantes de los perros. En estos casos, es muy importante hablar del tema con el veterinario primero para descartar problemas de salud. Si no se encuentra una causa médica, hay que determinar si el comportamiento puede esta relacionado con cuestiones como el marcado territorial, la ansiedad, la búsqueda de atención y otros motivos.

La cuestión es que muchos perros requieren una modificación seria de la conducta para eliminarlos del hábito, ya que a menudo hay alterar la percepción que tienen de sí mismos. En estos casos es recomendable acudir a un educador canino.

Autor: Eva R.

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