Concepto y elementos de los cosméticos

Los cosméticos forman parte de nuestro día a día. Sin embargo, no son algo moderno y actual, sino que llevan milenios entre nosotros. De hecho, ya fueron usados por egipcios, griegos y romanos.

Desde entonces hasta ahora los cosméticos han recorrido un largo camino hasta convertirse en una industria en fuerte crecimiento.

Concepto y elementos de los cosméticos 1
Foto: The Honest Company en Unsplash

¿Qué es un cosmético?

El Real Decreto 1599/1997, de 17 de octubre, sobre productos cosmético, modificado por el Real Decreto  944/2010, de 23 de julio, define el concepto de producto cosmético en los siguientes términos:

Toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, y/o corregir los olores corporales, y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado.

[…]

Son productos cosméticos decorativos los que, en virtud de poseer sustancias coloreadas y por su poder cubriente, se aplican sobre diferentes zonas del cuerpo, con el fin de acentuar temporalmente su belleza o enmascarar o disimular diversas imperfecciones cutáneas.

Por lo tanto, la acción de los cosméticos es superficial y sus componentes no están formulados para penetrar profundamente en la piel ni para tener una acción sistémica, es decir, que no está implicado el torrente sanguíneo en su acción.

No son cosméticos

El artículo 3 del Real Decreto 1599/1997 especifica claramente:

Quedan excluidos del presente Real Decreto aquellos preparados destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, así como los destinados a ser ingeridos, inhalados, inyectados o implantados en el cuerpo humano.

Tampoco se consideran cosméticos aquellos preparados destinados a la protección frente a la contaminación o infección por microorganismos, hongos o parásitos.

Elementos de un cosmético

Los cosméticos tienen dos tipos de elementos: internos y externos.

Elementos internos

Los elementos internos son los ingredientes que constituyen el cosmético en sí mismo, es decir, el cosmético propiamente dicho, el producto que realizará la función para la que se ha preparado.

Elementos externos

Los elementos externos son los relacionados con el envase, el etiquetado, el prospecto, la publicidad y el cartonaje. Estos elementos son muy importantes para la comercialización del producto y también están regulados por la legislación.

Los elementos externos son tan importantes que los fabricantes les prestan mucha atención, ya que, en muchas ocasiones, influyen e incluso determinan la decisión de compra.

Hay que tener en cuenta que el etiquetado o prospecto debe hacer referencia, obligatoriamente, a los elementos que componen el cosmético. Según la legislación vigente (artículo 15 de RD 1599/1997), en los recipientes y embalajes de todo producto cosmético puesto en el mercado deberán figurar, con caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles, las menciones siguientes:

  • Denominación del producto.
  • El nombre o la razón social y la dirección o el domicilio social del fabricante, o en el caso de los productos cosméticos importados, el nombre o la razón social y la dirección o el domicilio social del responsable de la puesta en el mercado del producto establecido dentro del territorio comunitario.
  • El contenido nominal en el momento del acondicionamiento, indicado en peso o en volumen, salvo para los envases que contengan menos de 5 g o menos de 5 ml, las muestras gratuitas y las dosis únicas.
  • La fecha de caducidad mínima.
  • Las precauciones particulares de empleo.
  • El número de lote de fabricación o la referencia que permita la identificación de la fabricación.
  • País de origen cuando se trate de productos cosméticos fabricados fuera del territorio comunitario.
  • La función del producto, salvo si se desprende de su presentación.
  • La lista de ingredientes por orden decreciente de importancia ponderal en el momento de su incorporación.

Sin embargo, no se considerarán ingredientes:

  1. Las impurezas contenidas en las materias primas utilizadas.
  2. Las sustancias técnicas subsidiarias utilizadas durante la fabricación, pero que ya no se encuentran en el producto acabado.
  3. Las sustancias utilizadas en las cantidades estrictamente indispensables como disolventes o soportes de los compuestos perfumantes y aromáticos.

Los compuestos perfumantes y aromáticos, así como sus materias primas, se mencionarán con la palabra «perfume» o «parfum» y «aroma» respectivamente. Los ingredientes de concentración inferior al 1% podrán mencionarse sin orden después de los que tengan una concentración superior al 1%. Los colorantes podrán mencionarse sin orden después de los demás ingredientes, mediante el número del «Colour Index» o de la denominación que figura en el la legislación.

Por otra parte, el fabricante podrá solicitar, por razones de confidencialidad comercial, la exclusión de uno o de varios ingredientes de dicha lista.

Autor: Eva R.

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