Relación entre el beat musical y el ciclo de pedalada
El beat musical y la pedalada

Relación entre el beat musical y el ciclo de pedalada

La música es una parte fundamental del entrenamiento de ciclo indoor. Es mucho más que un acompañamiento, un soporte o un elemento motivador. La música es el complemento que aporta valor al entrenamiento, porque nos va a dar las pautas para el diseño de la sesión.

En cualquier otra clase colectiva, por lo general el soporte musical nos sirve como elemento motivador que, a la vez, marca la velocidad de ejecución de los ejercicios.

En estos casos, podemos usar música a un ritmo más o menos constante o que vayan aumentando progresivamente la velocidad. Pero las cosas no van así en ciclo indoor. De hecho, hay muchísimas variaciones de velocidad, que se acomodan al tipo de trabajo que queremos realizar.

Qué es el beat musical

El beat musical es la unidad de tiempo que nos permite identificar la velocidad de la música, en unidades por minuto. La traducción al español es golpeo musical. Es el mismo concepto de pulso musical. En función de la velocidad, la música tendrá mayor o menor BPM (beats por minuto).

Así, los BPM de la música marcarán la velocidad de pedaleo. Por eso es muy importante saber detectar el beat de cada tema para poder acomodar la pedalada. Seguir el pulso musical es fundamental para realizar los ejercicios, trabajando en perfecta armonía y sincronización con la música.

El beat musical y el ciclo de pedalada

Es importante diferenciar entre BPM (beat por minuto) y RPM (revoluciones por minuto). El BPM es el pulso o velocidad de la música. El RPM es el número de pedaleos que se realizan por minuto.

Así, el número de pedaladas por minuto puede ser la mitad, el doble o igual que el BPM de cada canción. De esta manera, se puede hacer coincidir el beat musical con una pedalada, se puede dar dos pedaladas por beat o media pedalada por beat.

  • Media pedalada por beat significa que el golpeo coincide con el pie en el punto más bajo del pedaleo. Es decir, se necesitan dos beats para dar por completo un ciclo de pedalada.
    Esto se suele utilizar en ejercicios de montaña, así como en periodos de descanso, lo que facilita mucho el trabajo, especialmente con cargas altas, así como para mantener la velocidad.
  • Una pedalada por beat significa que coincide con el pie el punto más bajo del pedaleo en cada beat musical.
    Esto suele utilizarse en técnica de llano, cuando se pedalea a ritmos rápidos, aunque también puede utilizarse en otras técnicas más lentas, en función del estilo de la música, siempre y cuando ayude a mantener el ritmo.

El micrófono en las clases de ciclo indoor

El micrófono es una herramienta fundamental para las sesiones de ciclo indoor. Por muy pequeña que sea la sala, sin micrófono el monitor se ve obligado a bajar el volumen constantemente para poder hablar, a hablar muy fuerte (más bien gritar) para dar instrucciones y comunicarse por señas, más allá de lo que el lenguaje corporal requiere.

Pero el micrófono no es tan fácil de usar como parece. No se trata de darle al botón “on” y empezar a hablar. Si no dominas bien el micrófono en las clases de ciclo indoor vas a convertir a tu mejor aliado en tu peor pesadilla. En este artículo te vamos explicar las ventajas de usar el micrófono en tus clases de ciclo indoor de forma eficaz.

El micrófono proporciona a los instructores de ciclo indoor la capacidad de elevar el tono de su voz al hablar, por lo que no tienen que gritar para dar las instrucciones de la clase. Esta es la primera y más evidente ventaja. Esto, además de cuidar la voz del instructor, le permite aumentar la cantidad de información aportada, incluidas pautas técnicas de ejecución. Pero también le pone más fácil animar a los asistentes, a todos por igual (pues todos oyen, no solo los de la primera fila). Además, al no necesitar gritar, el monitor de ciclo indoor se fatiga muchísimo menos hablando.

Cómo usar el micrófono de manera eficaz

Lo primero que debes tener en cuenta es que el micrófono en las clases de ciclo indoor debe estar bien regulado para que tu voz se escuche por encima de la música sin acoplarse. Si tienes problemas con estos aspectos técnicos debes consultar con un especialista. Ten en cuenta que necesitarás una mesa de mezclas o un equipo que integre una salida de micrófono para que música y voz se oigan por la misma vía.

Una vez que tu micrófono está a punto, lo primero de debes tener en cuenta es el volumen de tu voz. Si gritas mucho el efecto va a ser muy desagradable. Debes modular la voz. No olvides que el micrófono debe estar bien cerca de tu boca para que sea cómodo y para que capte tu voz de manera correcta.

Otra cuestión que debes tener bien presente es la referente a la pronunciación, el tono y el ritmo a la hora de hablar. Debes vocalizar y pronunciar bien, hablar a una velocidad adecuada para que se te entienda y jugar con el ritmo de las palabras.

Además, debes aprender a proyectar tu voz. No se trata de hablar fuerte, sino de amplificar tu voz sin gritar. Esto es técnica vocal, y es la misma que utilizan los presentadores de televisión y radio, los actores y los cantantes, y está basada en el uso del diafragma para generar energía en la emisión de la voz sin excesivo volumen.

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