Consejos para afrontar una entrevista para auxiliar de veterinaria
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Consejos para afrontar una entrevista para auxiliar de veterinaria

Ya ha pasado la etapa inicial, has terminado tus prácticas y tienes tu título. Es hora de dejar la academia de auxiliar de veterinaria y empezar a buscar trabajo.

Qué lejos parece quedar aquel día en el que buscaste en Google: “CIM Formación opiniones”, y supiste que habías elegido el sitio donde convertirte en auxiliar.

Te acaban de llamar para hacer una entrevista, tu currículum les ha gustado y quieren saber más. Para ayudarte a tener éxito en esta etapa de búsqueda de empleo, te daremos nuestros mejores consejos para que sepas cómo actuar en entrevistas de auxiliares de veterinaria.

Afrontar una entrevista de auxiliar

Consejos para salir airoso de la entrevista para ser auxiliar de veterinaria

Por supuesto, cualquier entrevista resulta un poco estresante. No obstante, esperamos que con estos consejos y un poco de preparación, puedas afrontar una entrevista con confianza y listo para mostrar las habilidades que puedes aportar al trabajo.

Realiza un balance de tus fortalezas y tus debilidades

Antes de ir a una entrevista, piensa en lo que consideras que son tus fortalezas y tus debilidades. Hay que tener mucho cuidado al reflexionar sobre las debilidades. Al fin y al cabo, pueden ser consideradas negativamente por el entrevistador.

Hay que presentar aquellas en las que se demuestra que se está trabajando para mejorar en su desempeño. Esto sí puede servir para dar una imagen de persona que se prepara e intenta mejorar en su trabajo.

Ante cualquier debilidad que ofrezcas, asegúrate de ofrecer una solución. Por ejemplo, si has dicho que te cuesta dar órdenes a otros auxiliares, puedes continuar diciendo que estás aprendiendo fijándote en cómo lo hacen tus colegas y preguntando a otros profesionales.

Un día en la vida de un auxiliar de veterinaria

El entrevistador puede querer saber un poco más sobre lo que se espera de un trabajador de auxiliar de enfermería veterinaria. Para esto, quizás le interese conocer cuál ha sido tu experiencia en otras clínicas.

Como resultado, puede pedirte que expliques un “día típico en la vida” de un auxiliar de veterinaria. Esta pregunta ayuda al entrevistador a medir tus expectativas sobre el trabajo. Al mismo tiempo, puede ver con qué tipo de responsabilidades te sientes cómodo.

Antes de afrontar una entrevista, enumera algunas actividades cotidianas que demuestren que eres eficiente. Haz referencia a actividades y cualidades esenciales que se requieren de los auxiliares de veterinaria. Muestra que eres afectuoso, atento, agradable y capaz de realizar múltiples tareas.

¿Qué te diferencia de otros candidatos?

Piensa en lo que crees que te distingue de otros candidatos que también son entrevistados. Al igual que consideraste tus fortalezas y buscaste alternativas a tus debilidades, ahora te toca dar un paso más.

Piensa en qué te haría destacar ante otros candidatos que tuvieran una experiencia más relevante, calificaciones adicionales o simplemente un CV más sólido.

Investigación

Ya sea que estés solicitando un puesto en una consulta, clínica u hospital veterinario, un centro de recuperación de fauna, una protectora… asegúrate de investigar a fondo la entidad. Tienes que saber qué valores tiene, si tiene un enfoque particular para el cuidado de los animales y si se especializa en cualquier área. Ten en cuenta que ellos te van a pedir que tú vayas en su misma línea y les cuadres para el trabajo.

Además de eso, también te será útil saber más sobre quién estará realizando las entrevistas. ¿Te entrevistará el veterinario o veterinaria u otra persona? Cuanto más sepas sobre las personas con las que hablarás, más podrás adaptar tus respuestas para que coincidan con lo que están buscando. Echa un vistazo en el sitio web de la organización para conocer el perfil del equipo y busca en Linkedin.

Ten claro por qué solicitas el trabajo

Antes de nada, ten confianza en tus razones para solicitar el trabajo en cuestión. ¿Lo solicitaste porque estabas buscando un puesto de auxiliar de veterinaria a tiempo parcial, en lugar de uno a tiempo completo? ¿Buscabas una organización benéfica para practicar? o, tal vez ¿lo solicitaste porque te parecía una gran oportunidad para comenzar tu carrera de auxiliar de veterinaria, con oportunidades positivas de desarrollo y progresión?

Si confías en tus razones para presentar una solicitud, el entrevistador se sentirá alentado por tu entusiasmo.

Prepárate para preguntas un poco más difíciles

El propósito de afrontar una entrevista es establecer si eres la persona adecuada para el trabajo. Para hacer eso, los entrevistadores inevitablemente tienen que hacer un par de preguntas difíciles. Como auxiliar de veterinaria, prepárate para responder preguntas tales como:

– ¿Puedes describir una situación desafiante que te hayas encontrado o que pienses que te puedas encontrar en un entorno clínico? ¿Cómo te enfrentarías a ella?
En tu carrera, inevitablemente, habrás encontrado o encontrarás escenarios desafiantes. Ya sea tratar con un cliente molesto o trabajar en un lugar especialmente desordenada. El empleador querrá saber cómo lograste resolver la situación de manera adecuada.

Por ejemplo, querrán ver que muestras compasión y empatia cuando trabajas con clientes molestos o que has logrado resolver una diferencia de opinión para mejorar con un colega.

– ¿Cuáles son tus expectativas salariales?
Esta es una pregunta difícil, ya que no necesariamente te apetece desvelar tus expectativas salariales en esta etapa. Siempre es recomendable responder diciendo: “eso es complicado, ¿podría decirme cuál es el rango de salario para el puesto?” Si no pueden divulgar esa información, puedes decir que dependerá de los detalles del trabajo. Luego puedes dar un amplio rango de salario.

– Si hay un parón en tu CV, ¿puedes explicar por qué?
Tal vez te mudaste a una nueva ciudad y tardaste un tiempo en encontrar un trabajo. Quizás te tomaste unos años trabajando en otras cosas y luego retomando tus estudios. Cualquiera que sea el motivo del parón en tu CV, sé honesto. Si hay un espacio en tu CV por un despido, responde con tacto y explica por qué no volverá a suceder.

Puede ser una conversación bidireccional

Prepara algunas preguntas para hacerle al entrevistador. Ninguna entrevista es un interrogatorio. En realidad es una oportunidad para que puedas descubrir más datos acerca de la empresa.

Considera hacer preguntas como:

– ¿Puede decirme un poco más sobre las instalaciones quirúrgicas?

– ¿Qué tipo de libertad clínica existe en la práctica?

– ¿Existe algún programa de formación?

Vuelve a leer tu CV

Puede sonar básico, pero asegúrate de volver a leer tu CV antes de ir a la entrevista. Deberías saber de memoria todo lo que escribiste en tu CV. De este modo podrás elaborar ejemplos y saber de qué está hablando el entrevistador cuando se refiera a algunas situaciones en particular.

Vuelve a leer la descripción del puesto de trabajo

Esto te dará la oportunidad de recordar exactamente lo que el empleador está buscando: ¿quiere encontrar a un auxiliar de veterinaria contento que asuma también las labores de recepción? ¿Desea contar con alguien con un interés en un campo de especialización, como nutrición o referencias ortopédicas?

Sean cuales sean los requisitos, asegúrate de tener algunos ejemplos para demostrar cómo te ajustas a cada uno de ellos.

Prepárate una lista de verificación

Revisa los correos electrónicos que has tenido con el empleador acerca de la entrevista. Comprueba si te han pedido que lleves contigo algo en particular. Agrega estos artículos a esta lista de verificación previa a la entrevista:

– Una versión impresa de tu CV.

– Tu teléfono móvil, con el número de contacto del empleador guardado (pero asegúrate de apagar el teléfono antes de entrar a la cita).

– El nombre de la persona que esperas que te entreviste.

Cómo comportarte durante la entrevista de trabajo

Es cierto que, en muchas ocasiones, los nervios se apoderan de nosotros y nos pueden acabar bloqueando. Seguro que no querrás verte en esta situación, por lo que existen algunos trucos que te pueden ir muy bien para sentir más seguridad y confianza en ti mismo.

Tienes que saber que, como norma general, la persona que te va a hacer la entrevista te hará las preguntas abiertas. Ellos buscan que tú puedas entrar en una dinámica de conversación. Es muy importante que intentes ser tú mismo. Si estás fingiendo resultar más agradable de lo habitual o más chistoso, puede que des un resbalón y acabe saliendo el tiro por la culata.

Por tanto, lo mejor es que te relajes. La persona que te está atendiendo también tuvo que pasar por la misma situación en la que te encuentras tú ahora. No te preocupes, suelen ser muy comprensivos.

Por otro lado, es preciso que te presentes con mentalidad flexible. No seas demasiado rígido. Remarca tu capacidad para ser dialogante, tolerante y respetuoso. Esta flexibilidad te ayudará mucho a la hora de comentar tus logros y enumerar todas tus experiencias laborales.

Por último, una cuestión muy importante, ten en cuenta tu lenguaje corporal. Piensa que los entrevistadores se fijan mucho en la información no verbal. Controla tus manos, no las tengas muertas ni manotees a lo loco. Es recomendable usarlas con fluidez, para remarcar los temas que estás tratando.

La mirada también tiene su importancia. Por ejemplo, si estás todo el rato esquivando los ojos de tu entrevistador, estarás dando la sensación de que mientes. Es bueno que eches un vistazo a Internet y busques más trucos sobre el lenguaje no verbal, ya verás que te vienen muy bien. Ya solo te queda que tengas mucha suerte y consigas el trabajo de tus sueños.

¡Suerte!

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