4 Cursos de Actividades colectivas y dirigidas en Barcelona
La formación es una de las claves en el sector del fitness. Es la única posibilidad de tener más opciones de empleabilidad. Y una de esas opciones, la más demandada en los centros deportivos, es la de técnico de actividades dirigidas, que es el profesional que se encarga de cumplir con el perfil de animador, al tiempo que dirige los movimientos y ejercicios de entrenamientos grupales.
Se trata de un tipo de entrenamiento muy divertido y también más económico que el personal, que ofrece múltiples variaciones para ejecutar diferente tipo de trabajo físico al ritmo de la música. Dentro de esta rama, podemos encontrar también aquellos entrenamientos dirigidos a colectivos especiales, como puede ser el de la tercera edad, que requiere un tipo de movimientos adaptados a su condición física.
Con estas condiciones, tenemos diferentes tipos de entrenamiento cardiovascular, que ofrece tonificación, fuerza y agilidad.
Los cursos de actividades dirigidas
Actualmente existen muchas opciones para clases dirigidas. En CIM Formación hemos reunido las que consideramos más importantes o con mayores posibilidades de empleo. Como debes saber, muchas actividades se mueven por modas, pero sólo perduran las que realmente funcionan, siendo modificadas y perfeccionadas a lo largo del tiempo.
- Técnico en actividades dirigidas: este completo curso, está enfocado a formar a profesionales que quieran dedicarse a dirigir sesiones de entrenamiento grupales.
- Actividades para mayores: el ejercicio físico para personas mayores es la forma de prolongar su salud, a través de sesiones adecuadas a sus limitaciones y objetivos.
- Ciclo indoor: el spinning es una de las actividades más destacadas dentro de las clases dirigidas. Miles de centros deportivos cuentan con salas específicas en las que un monitor dirige el pedaleo de sus alumnos al ritmo de la música.
- Cross Training: este el entrenamiento más solicitado actualmente, gracias a un método que permite el acondicionamiento físico para todo tipo de personas, con ejercicios metabólicos y de fuerza.
- GAP: es un entrenamiento dirigido a trabajar los glúteos, el abdomen y las piernas.
- Indoor Walking: está modalidad del fitness consiste en imitar el movimiento normal de la marcha o de correr, pero sobre una bicicleta elíptica, que no tiene asientos y tiene pedales y brazos. La bicicleta elíptica trabaja, sobre todo, el tren inferior del cuerpo, aunque ayuda a trabajar también la espalda y el abdomen. Puesto que no hay impacto durante la práctica, es una buena técnica para hacer ejercicio sin que sufran las articulaciones.
- Pilates: ofrecemos cursos para instructores de pilates en modalidad suelo y con máquinas. El método Pilates está basado en la tonificación del cuerpo mediante estiramientos. Está técnica ha ido evolucionando a lo largo de los años, a partir de los fundamentos impartidos por su creador Joseph Pilates. Actualmente, el Pilates es una de las disciplinas de entrenamiento más demandadas en los centros deportivos, hasta el punto de que muchos otros métodos utilizan algunos de sus movimientos, ejercicios y recursos.
Preguntas frecuentes
Las actividades dirigidas son más divertidas y económicas que las individuales. Los centros deportivos promocionan estas clases colectivas en las que, habitualmente, un monitor indica los movimientos de los usuarios al ritmo de la música.
Aunque existen muchas variantes, las actividades dirigidas más habituales en la actualidad son:
- Body combat
- Ciclo Indoor
- Cross Training
- HIIT
- Pilates
- Zumba
Se refieren a la misma actividad, pero no son exactamente lo mismo. El ciclo indoor es el nombre genérico de las clases de ciclismo en grupo sobre bicicleta estática, guiadas por un instructor y acompañadas de música, que se imparten en gimnasios y centros deportivos de todo el mundo. Spinning®, en cambio, es una marca registrada: el programa de ciclo indoor creado en los años noventa y propiedad de la empresa estadounidense Mad Dogg Athletics, que se hizo tan popular que mucha gente utiliza su nombre para referirse a cualquier clase de este tipo, igual que ocurre con otras marcas que han pasado al lenguaje cotidiano.
No hay un número cerrado, porque el método ha evolucionado mucho desde que Joseph Pilates lo creó, pero las modalidades pueden agruparse en función de dónde se practican y del enfoque con el que se trabajan.
Según el material, la gran distinción es entre el Pilates suelo, o Mat, que se realiza sobre una esterilla con el propio peso corporal, y el Pilates con máquinas, que utiliza aparatos diseñados por el propio Joseph Pilates, como el Reformer, el más conocido, el Cadillac, la Chair o el Barrel, y que permite trabajar con resistencias de muelles para asistir o intensificar los ejercicios. A medio camino está el Pilates con accesorios, que incorpora al trabajo en suelo elementos como el aro, el fitball, el foam roller, las bandas elásticas o las pelotas pequeñas.
Según el enfoque, se suele diferenciar entre el Pilates clásico, que respeta fielmente los ejercicios y el orden originales del método, y el Pilates contemporáneo, que los adapta incorporando conocimientos actuales sobre biomecánica y ejercicio. A partir de ahí han surgido variantes dirigidas a públicos o necesidades concretas, como el Pilates para embarazadas y posparto, para personas mayores o para deportistas, y otras más recientes como el Pilates aéreo o en suspensión. El llamado Pilates terapéutico o clínico, orientado a la rehabilitación de lesiones, lo aplican profesionales sanitarios como los fisioterapeutas.
Aunque los dos trabajan la conexión entre cuerpo y mente, la respiración y la conciencia corporal, tienen orígenes y objetivos distintos.
El yoga nació en la India hace miles de años como una disciplina filosófica y espiritual, y combina posturas (asanas), técnicas de respiración (pranayama), relajación y meditación. Su objetivo va más allá de lo físico: busca el equilibrio entre cuerpo, mente y emociones, y trabaja especialmente la flexibilidad, el equilibrio y la calma mental. Existen muchos estilos, desde los más suaves y meditativos hasta otros más dinámicos y exigentes.
El Pilates, en cambio, es un método de entrenamiento creado a principios del siglo XX por Joseph Pilates. Se centra en fortalecer la musculatura profunda, especialmente la zona abdominal y lumbar, conocida como “core” o “centro”, y en mejorar la postura, el control del movimiento y la precisión. Puede practicarse en suelo, con pequeños accesorios como aros, pelotas o bandas elásticas, o con máquinas específicas como el reformer.
En resumen, el yoga tiene un enfoque más holístico y espiritual, mientras que el Pilates es un método más orientado al acondicionamiento físico y al trabajo postural. Son disciplinas complementarias, y formarte en ambas te permitirá ofrecer clases más variadas y adaptarte a las necesidades de cada alumno en gimnasios, estudios, centros de bienestar o como profesional independiente.