Siete consejos para mejorar tus masajes
Masaje relajante de espalda
Foto: Katherine Hanlon en Unsplash

Siete consejos para mejorar tus masajes

Cuando damos un masaje a alguien, somos capaces de proporcionar salud, bienestar y calidad de vida con nuestras manos en unos pocos minutos. Recibir un buen masaje puede transformar nuestro día.

Como profesional puedes hacer a tus clientes algunas recomendaciones para que disfruten del masaje, pero ¿quién te aconseja a ti? A continuación, algunos detalles sencillos pueden marcar gran diferencia en la calidad del masaje.

Consejos para hacer mejores masajes

Retirar todos los metales del cuerpo

Dado que el masaje funciona tanto en el campo físico como en el del bienestar y la energía, es fundamental que tanto la persona que recibe el masaje como la persona que va a darlo se quiten los relojes, pulseras y anillos.

Además de mejorar tu masaje, no llevar estos elementos evitará que hagas daño al cliente por alguna distracción o falta de cuidado durante alguna de las maniobras.

Ojo con las uñas

Para alguna de nuestras lectoras de nuestro blog, este consejo puede parecer un poco difícil. Sin embargo, es extremadamente importante tener mucho cuidado con la longitud de las uñas, porque si te distraes durante el masaje (¡no esperamos que eso suceda!) las uñas pueden herir a la persona que recibe el masaje. Así que las uñas cortas y cuidadosamente recortadas son fundamentales tanto para las mujeres como para los hombres masajistas que quieren dar un buen masaje.

Realizar el masaje en un lugar adecuado

Como bien sabemos, uno de los principales motivos por los que la gente demanda masajes es su poder de relajación. Por ello, el lugar donde realices el masaje debe ser tranquilo y acogedor, libre de ruidos y distracciones, tanto para ti como para la persona que recibe el masaje.

El tamaño adecuado

Las dimensiones de una sala de masajes no deben ser elegidas al azar. Por el contrario, hay que asegurarse de que haya suficiente espacio para cada uno de los equipos. Además debe existir una libre movilidad en todo el lugar.

El equipo principal sería la camilla de masaje. Los modelos estándar tienen unas dimensiones de 70 x 200 cm. A esas medidas hay que sumarles al menos 1 metro de espacio adicional alrededor de la mesa. De esa forma el encargado podrá moverse cómodamente al trabajar.

Además, hay algunas áreas que también se debe considerar. En primer lugar, es importante tener un área para el almacenaje, y otra para un lavabo, que servirá para el aseo del personal. Puede incluirse una pequeña zona de espera con asientos. En total el promedio sería de 13 a 14 metros cuadrados.

Iluminación tenue

La mejor iluminación para una sala de masajes es siempre una tenue y suave. Una luz así permite crear un ambiente pacífico en el que los clientes podrán relajarse tan pronto como entren. Para lograr este efecto lo mejor es optar por lámparas ajustables y de tipo cenital.

Del mismo modo, las bombillas a utilizar deben ser preferiblemente de colores cálidos. Estos últimos no calientan el espacio, como sí lo hace el color blanco. Por otro lado, un par de persianas en las ventanas ayudarán a controlar la luz del sol.

Un espacio para cada cosa

En una sala de masajes debe haber un cierto margen de espacio para cada zona o elemento en ella. De lo contrario se crea una apariencia de desorden que resta mérito a la decoración. A su vez, conservar una distancia entre las cosas permitirá que tanto el encargado como los clientes caminen sin dificultad.

¿Crema o aceite de masaje?

Esta es una cuestión muy personal, porque mientras que a algunos les gusta usar crema de masaje para un mejor deslizamiento de las manos, otros prefieren utilizar aceites vegetales con ayuda de aceites esenciales (por lo general se utiliza para abordar el trabajo de patologías).

Lo que es importante es que bajo ninguna circunstancia uses hidratante corporal, porque suelen contener derivados del petróleo y puede llegar a causar alergia en la persona que recibe el masaje. Además, este tipo de crema se absorbe fácilmente por la piel y no te ayudará a hacer los deslizamientos y pases correctamente durante el masaje.

Estimula los sentidos

Los sentidos de los clientes deben ser correctamente estimulados en su entrada a la sala y durante su permanencia. Para cada uno hay un método distinto a seguir:

  • Olfato. El olfato se estimula muy fácilmente con velas perfumadas. De ser posible, es preferible que funcionen con aceites esenciales naturales.
  • Tacto. Es necesario utilizar sábanas finas y suaves en la cama de masajes. Paralelamente se debe mantener el ambiente de la sala a una temperatura promedio.
  • Vista. Tratándose de este sentido hay varias opciones. Lo más común es utilizar gráficos o láminas sobre la anatomía humana. Sin embargo, es igual de válido usar cuadros o pinturas de paisajes o elementos de la naturaleza.
  • Oído. Para la audición hay que verificar que la sala se halle en un entorno silencioso. Es decir, en sitios alejados de avenidas y de cualquier otra fuente de ruidos molestos.
    Además, durante el masaje, la música tiene el poder de contribuir a la relajación. Sin embargo, la música para el masaje debe ser solamente instrumental, es decir, no debe tener voces que canten, ya que eso puede distraer a tu cliente o hacer que tú mismo te distraigas mentalmente tarareando la canción. Escoge por tanto música de yoga y de relajación, ya que son muy adecuadas para el masaje.
    Puedes preguntar a tu cliente qué prefiere. A muchas personas les gusta escuchar canciones con sonidos de la naturaleza durante la sesión de masaje. Lo ideal en este caso es saber si a la persona que recibe el masaje le gusta ese tipo de música, porque hay personas que después de 1 minuto de escuchar el canto de un pájaro o el sonido de una cascada, se irrita y no puede relajarse.

Cuidado con las manos

Además de tener cuidado con el tamaño de las uñas, como ya hemos indicado anteriormente, es importante lavarse las manos antes de realizar el masaje, ya que además de tener un sentido higiénico, es una práctica de respeto hacia la otra persona.

Además, antes de tocar a la persona que recibe el masaje, caliéntate las frotando una contra la otra. De ese modo, al tocar a tu usuario, no sentirá ninguna molestia.

Concéntrate en tu cliente

Puede parecer obvio o una tontería pero, ¡este es uno de los principales consejos que podemos darte para mejorar tu masaje!

Cuando estás dando un masaje y prestando atención a cada detalle, sobre todo de la persona que recibe el masaje, percibimos cuando la presión es adecuada, qué parte del cuerpo a esa persona le gusta más que masajeemos, en cuál se siente más incómoda, etc.

Cuando prestamos atención a estos detalles, podemos adaptarnos y ofrecer un masaje enormemente satisfactorio y mejoramos la vida y el bienestar de las personas que reciben nuestros masajes.

Muchos consejos de los que os hemos comentado ya los conocéis los profesionales del quiromasaje y las terapias manuales. Sin embargo, siempre está bien recordarlo y reflexionar, porque el éxito y la calidad de nuestros masajes está en los detalles.

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  • Soy una estudiante de masaje corporal y me siento muy satisfecha con lo que estoy aprendiendo y tambien al leer sus artículos, todo lo que he logrado aprender con sus buenos y satisfactorios consejos a seguir. Muchas gracias.

    • Muchas gracias a ti por seguirnos y por tus tan positivas opiniones de CIM Formación y nuestro blog.
      Nos ayuda a continuar trabajando 🙂