Rayos X en la clínica veterinaria: cuidados y prevención

En las clínicas veterinarias hay aparatos de Rayos X para hacer radiografías a los animales cuando hace falta. Las radiografías las hacen los especialistas en técnicas de imagen para el diagnóstico.

La radiación X con la que se trabaja en la clínica veterinaria es de tipo ionizante. Esto significa que puede interaccionar con los propios de técnico y, de este modo, provocar lesiones de diversa consideración. Para evitarlo, los técnicos disponen de diferentes métodos de protección y de protocolos de trabajo. Estos protocolos permiten minimizar o erradicar esos riesgos.

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Foto: Harlie Raethel en Unsplash

Consideraciones previas

Antes de trabajar en la sala de radiología de una clínica veterinaria hay que tener en cuenta algunas consideraciones prácticas básicas. Una de estas cuestiones es la consideración de la adecuada colocación del paciente sobre la mesa de rayos X. El manejo preciso de la máquina de rayos y la utilización del “cuarto oscuro” de revelado en caso que exista también son cuestiones muy importantes que hay que considerar.

Haciendo las cosas correctamente se minimizará  la probabilidad de repetición del estudio y, por tanto, la exposición a la radiación.  En este sentido, tomas medidas como el aumentar la distancia entre la fuente de rayos X y el técnico, la reducción del tiempo de exposición, o el blindaje mediante barreras protectoras entre el técnico y la fuente irradiante, contribuyen en gran medida a minimizar los efectos nocivos de la radiación.

El blindaje mediante barreras protectoras suele consistir en un muro con ventana y paredes plomadas o de cemento con espesor suficiente para atenuar la radiación. Parte del blindaje estaría compuesto de láminas de aluminio que contienen las máquinas de rayos X para minimizar la radiación dispersa y el sistema de colimación (alineación) que permite delimitar de forma precisa el lugar donde deseamos que incidan los rayos X.

Además es imprescindible la utilización de los sistemas de protección radiológica por parte de los técnicos.

Sistemas de protección radiológica para los técnicos

Para la realización de radiografías, los técnicos tiene que contar con una indumentaria de protección radiológica concreta, que resulta imprescindible para la manipulación de los aparatos de rayos X. Todos estos elementos protegen de la radiación dispersa y nunca se deberían de exponer sobre el haz de radiación directa. Esta indumentaria es la siguiente:

Delantales plomados

Los delantales plomados están compuestos por una lámina de plomo de entre 0,25 y 0,5 mm de espesor. Se deben de conservar estirados y nunca deben doblarse o plegarse, ya que, en ese caso,  podría agrietarse el plomo y dejar de realizar su función protectora.

Protector de tiroides

El protector de tiroides está formado por una lámina de plomo como la que posee el delantal  que se debe colocar en la región cervical para proteger la glándula tiroides del técnico.

Guantes plomados

Los guantes plomados  permiten inmovilizar manualmente al paciente mientras se realiza el estudio radiológico. Es muy importante evitar que estos guantes invadan el haz de radiación directa.

Manoplas plomadas

La función de las manoplas plomadas es la misma que la de los guantes plomados. La principal diferencia es que los guantes permiten una sujeción más cómoda del paciente, aunque en contrapartida, cubren en menor medida las manos.

Gafas protectoras

Las gafas protectoras son de especial importancia para proteger el cristalino del técnico frente a la radiación dispersa.

Dosímetro

El dosímetro e un aparato que permite determinar la cantidad de radiación que recibe cada técnico o un determinado punto de la sala de radiología. Los dosímetros de personal han de ser personales e intransferibles y se han de colocar en la parte interior del delantal plomado.

Estos dosímetros se han de remitir mensualmente a empresas especializadas que se encargan de evaluar la radiación captada por cada uno de ellos.

Normas básicas de seguridad radiológica

A continuación enumeramos las principales normas básicas de seguridad radiológica que se deberían aplicar a la sala de radiología de cualquier clínica veterinaria:

  • Solo permitir el acceso a la sala de rayos X  a aquellas personas que van a participar en el estudio.
  • No permitir el acceso a mujeres embarazadas ni a niños durante el examen radiológico.
  • Intentar realizar rotaciones del personal, para minimizar de esta forma las exposiciones.
  • Utilizar preferiblemente posicionadores como sacos de arena, esponjas, esparadrapo, cintas, etc. en lugar de practicar una sujeción manual.
  • No se debe sostener con ninguna mano el tubo de rayos X, la máquina de anestesia ni el chasis radiográfico mientras se realiza el estudio.
  • Todo el material de protección radiológica se utilizará siempre que se ayude a la sujeción manual del paciente.
  • Es importante utilizar el colimador, delimitando adecuadamente la región que se vaya a radiografiar, evitando colimar los bordes del chasis.

Autor: Eva R.

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