El olfato es la mejor herramienta en el entrenamiento del perro
Hocico de un perro
Imagen: Shutterstock

El olfato es la mejor herramienta en el entrenamiento del perro

El perro ya nace con su sentido del olfato, el sentido que más usa para interpretar el mundo y comunicarse con otros animales durante toda su vida. Los perros tienen más 100 millones de receptores olfativos en la nariz, en comparación con los cinco millones en la nariz del hombre.

Los sentidos del perro están estrechamente relacionados con sus emociones. Y las emociones son la fuerza impulsora que hay detrás de la mayoría de los comportamientos caninos, por lo que comprender las capacidades sensoriales de un perro es fundamental para apreciar cómo es realmente la experiencia de vida del can en nuestro mundo doméstico.

El sentido del olfato del perro es tan grande que ciertas razas pueden identificar un olor incluso aunque ya hayan pasado varios días o si ha llovido y el olor ha estado expuesto a la lluvia. Aunque la especie en general tiene un muy buen sentido del olfato, la capacidad de rastrear e identificar olores depende de la raza del perro y también de la sustancia que se busca.

Mientras que los perros rastreadores tienen una mayor capacidad de rastrear y distinguir olores, otras razas, como los perros braciquefálicos (el Pug y el Boxer, por ejemplo), utilizan menos su nariz.

El olfato de los perros

Dependiendo de la raza, el sentido del olfato de un perro puede ser de 10.000 a 100.000 veces más fuerte que el de un humano. Y no solo huelen cosas más fuertes que nosotros, las huelen de una manera completamente diferente. Cuando un humano entra en casa y huele un guiso, la percepción es mínima comparada con la de un perro, que es capaz de identificar individualmente cada ingrediente.

Cuando el perro huele, el tabique nasal olfatea el aire creando remolinos dentro de la cavidad nasal. Cuando el olor le llama la atención, retiene en ese lugar el aire durante algunos segundos,  interrumpiendo del ritmo respiratorio, produciendo de 3 a 7 inhalaciones, luego graba lo que le interesa y lo almacena en su memoria permanente.

Dependiendo de la información, el perro actuará en consecuencia, lo que demuestra que el olfato tiene un efecto directo en la conducta, sobre todo la alimenticia y sexual. Además, los recuerdos olorosos son guardados de por vida, dando explicación a ciertos comportamientos que en un principio no “parecen” tener explicación.

El olor es esencial en la comunicación

El olor supone una gran parte de la comunicación entre los perros. Los perros comunican por medio de su olor dónde han estado y quiénes son: desde marcar el territorio con su orina, hasta arañar el suelo para dejar el olor de su pata en el suelo.

Las hembras, por ejemplo, utilizan las feromonas (sustancias químicas captadas por sus congéneres) para comunicar a los machos que pronto estarán preparadas para aparearse. Durante ese período, la hembra orina más a menudo para alertar a los machos sobre su estado. Curiosamente, los machos que reciben esa señal saben que tienen que esperar, porque si trataran de aparearse en ese momento, serían rechazados. Entonces se acercan a la hembra, la lamen, y esperan a que ella consienta el apareamiento.

Los cachorros utilizan el olfato para identificar a su madre y sus hermanos. El olor también lo utilizan para identificar a su propietario entre los demás seres humanos.

El olfato en la educación

De la misma manera que los perros usan sus orejas para distinguir la dirección y la distancia del sonido, utilizan su hocico para determinar la dirección y la fuente del olor.

La primera fosa nasal en recibir el olor pasa señales al cerebro sobre la ubicación del olor. El cerebro del perro procesa esta información, junto con las diferencias entre el olor recibido en la fosa nasal derecha e izquierda. Con esta información, puede identificar la dirección del olor.

Los perros deben ser incentivados en el uso de su sentido del olfato en su día a día. La educación del perro, siempre que sea posible, debe incorporar elementos de rastreo y localización de olores. Especialmente con los perros a los que les gusta oler, estos ejercicios ofrecen diversión y estimulan mentalmente al perro.

Gracias al fuerte sentido del olfato de los perros, pueden ser entrenados hasta para identificar enfermedades en los humanos. Varios estudios han demostrado que los perros han podido detectar varios tipos de cáncer en sus propietarios, además de prever episodios como ataques epilépticos.

Juegos de aromas para perros

Los perros experimentan gran parte del mundo que los rodea a través de su sentido del olfato. En los paseos y en casa, los perros reciben constantemente información a través del olfato que los humanos ni siquiera notamos. De hecho, se estima que el sentido del olfato de su perro es entre 10.000 y 100.000 veces más fuerte que el nuestro.

Es más, la parte del cerebro de los perros que se dedican a las capacidades olfativas es 40 veces más grande que la misma parte del cerebro humano. Por eso los juegos olfativos permiten a los perros canalizar su amor por olfatear mientras enriquecen sus mentes.

¿Sabías que la nariz de un perro envía una parte del aire inhalado para que se respire y la otra parte para que se huela exclusivamente? Sin embargo, los humanos olemos y respiramos al mismo tiempo, lo que nos hace particularmente ineficientes. Los perros incluso tienen un área específica en la parte posterior de la nariz llamada cornetes que filtran las moléculas de olor con base en aspectos químicos y envían señales eléctricas al cerebro para analizarlas e identificarlas.

El objetivo de los juegos de aromas es enseñar al perro a decirnos qué huelen. Además, nos ayudan a entender a nuestro perro y confiar en que tienen razón. Algunos juegos de aromas incluso se pueden jugar en pequeños espacios interiores como una sala de estar. De hecho, cuando te encuentras atrapado adentro con tu perro, los juegos son una excelente manera de mantenerlo mentalmente estimulado.

El olfato y el adiestramiento canino

Enseñarle a tu perro a usar su nariz de manera más efectiva no solo es una excelente manera de enriquecer la vida de su mascota, sino que también fortalece el vínculo y le ayuda a pasar un buen rato.

Los juegos de aromas son divertidos para perros de cualquier edad. En la vida cotidiana, a menudo apuramos a nuestro perro  cuando se detiene  a olfatear. Pero en estos juegos, queremos que entienda que puede (y debe) olfatear. Una manera fácil de presentarle a un perro los juegos de aromas es establecer una búsqueda de algo que motive inmediatamente a la mayoría de los perros: comida.

Para uno de estos juegos consiste se necesita una bandeja para horno con huecos para muffins o magdalenas, pelotas de tenis y alguna golosina que le guste al perro. Colocas una pelota en cada hueco de la bandeja y, debajo de una de ellas, colocas la comida para que el perro la encuentre.

Otro juego consiste que el perro encuentre la comida escondida debajo de tres tazas, vasos o macetas. Como en el truco popular, le mostramos al perro que debajo de uno de los recipientes está el premio y los mezclamos para que lo encuentre. Cuando no acierte le mostramos dónde está y, sin que la coja, volvemos a repetir el juego.

Gracias al increíble olfato del perro y a su adiestramiento, el hombre ha podido beneficiarse en muchos terrenos, utilizando al perro para cazar, para la búsqueda de personas y otros
animales y para la búsqueda de explosivos y drogas. Pero eso no es todo: incluso se han utilizado perros dentro del campo de la medicina para detectar ciertos tipo de cáncer de piel y detectar
episodios de ataques epilépticos antes de que el paciente sufra los síntomas.

Si te interesa el mundo de la educación canina, en los cursos de adiestramiento canino de CIM Formación aprenderás a utilizar la percepción sensorial de los perros para mejorar su entrenamiento.

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  • ¡Buenas! Un artículo muy interesante. Me surge una duda: si los perros usan tantísimo el olfato, ¿no puede suponer un problema usar perfumes sobre ellos? Hay perfumes para perros pero pienso que a lo mejor entorpecen su olfato. ¿Puede ser? ¿Qué piensan?

    Graciaaas.

    • Buenas tardes!

      Tanto perros como gatos presentan un olfato muy desarrollado en comparación con los humanos. Ahora bien, la percepción de los olores varía enormemente según cada sustancia, así detectan la presencia humana aún habiendo poquísimas moléculas en el aire de los gases que desprendemos los humanos. En cambio, para otras sustancias como el vinagre, la sal o los perfumes, que a ellos no les aportan nada, no presentan esta finura olfativa.

      Como bien dices, estos perfumes, aunque no alteran el olfato, sí que pueden causar un cierto estrés al camuflarse su olor corporal.

      Un saludo y gracias por seguirnos!