Cuidados más importantes del gato adulto

A medida que un gato se acerca a la tercera edad, algunos pequeños cambios en sus cuidados pueden marcar la diferencia en su calidad de vida. Asegúrate de que tu gato senior siente tu cariño siguiendo estos consejos.

Llega un momento en que se hace evidente que ya no es un gato joven. El cuidado del gato adulto requiere algo más de atención debido al envejecimiento de los huesos y al deterioro de los sentidos.

Cuidados del gato senior

Alimentación

Echa un vistazo a la sección de comida para gatos de cualquier tienda de mascotas y verás comida destinada específicamente a cada una de las etapas de la vida de un gato, desde su nacimiento hasta la vejez.

En términos generales, aunque dependiendo de la marca, la comida para gatos de 2 a 12 meses se etiqueta “junior”, de 1 a 10 años como “edad adulta” y a partir de 10 años como “senior”. También existen alimentos especiales para gatos de más de 12-15 años, que se etiquetan como “ageing” o “geriátricos”.

Según un estudio realizado en 2010 (Hutchinson y Freeman, 2010), no hay mucha diferencia real detrás de estos alimentos. Dicho esto, no hay nada malo en el uso de ellos, sobre todo si su veterinario recomienda una por alguna razón. Hay una serie de problemas de salud que pueden surgir en un gato de edad avanzada para el que se indica un cambio en la dieta. La diabetes y las enfermedades renales son las más obvias.

gato comiendo

Además, hay que tener en cuenta que se puede producir pérdida de peso en un gato senior, en torno a los doce o trece años. También podría aparecer como una combinación de pérdida de tono muscular, con un aumento de grasa. Si esto sucede, es importante acudir al veterinario para descartar otros problemas de salud.

Dado que los gatos utilizan el olfato para determinar lo que es bueno para comer, puede ser más difícil de convencer a un gato para que coma lo necesario cuando su sentido del olfato comienza a desvanecerse.

Eso por sí solo puede conducir a la pérdida de peso. Favorece que el gato coma añadiendo salsa de carne con olor fuerte o un caldo bajo en sodio y sin sal. Calentar la comida del gato a temperatura corporal también puede animar al gato para comer.

Hidratación

gato bebiendoLos gatos senior a menudo no beben suficiente agua para mantenerse sanos. Es especialmente importante para el gato adulto mantener los riñones bien hidratados.

Ayuda a que tu gato beba más poniendo diferentes cuencos de agua repartidos por varios lugares de la casa, de manera que no tenga que caminar muy lejos para beber frecuentemente. También puedes colocar una fuente de agua, con la que la mayoría de los gatos tienden a beber más.

Además, puedes darle comida en lata si normalmente el gato se alimenta de pienso. La comida en lata suele estar más hidratada, lo que ayudará a la hidratación general del animal.

Estética y grooming

Algunos gatos mayores tienen problemas para acicalarse adecuadamente. La artritis interfiere en su flexibilidad, y no procesan las bolas de pelo tan fácilmente como cuando eran más jóvenes. Un cepillado suave ayudará a tu gato a mantenerse saludable y tener una buena imagen.

Ten cuidado con los nudos del pelo. Los nudos pueden son dolorosos porque tiran de la piel, y tienden a aparecer en las partes del cuerpo que requieren de movilidad, como las axilas y las ingles. Si cepillas con regularidad, no llegan a aparecer y pueden deshacerse simplemente con un peine.

A los gatos de pelo largo a menudo se les pueden quedar restos de excrementos en el pelo de la cola y la región del ano, por lo que es conveniente efectuar un arreglo en esa zona un par de veces al año.

Comodidad

Los gatos gerontes aprecian el calor y lechos suaves para dormir. En las zonas más frías y casas con aire acondicionado, un gato senior agradecerá una cama cálida y con mantas.

Es posible que tu gato requiera más atención por tu parte, conforme pasa el tiempo. Ofrécele algunas caricias y parte de tu tiempo para el gato se sienta querido.

Controles médicos

Los chequeos de salud son más importantes en los gatos senior. Aunque todo parezca estar bien, es bueno un control cada seis meses. Si se observa cualquier signo de dolor o enfermedad, por supuesto, hay que llevar al gato a la clínica. Algunas de las enfermedades asociadas a la vejez pueden ser tratadas y gestionadas a largo plazo.

Comenta el plan vacunal con tu veterinario en uno de estos chequeos, ya que un gato mayor de interior puede no necesitar todas las vacunas con tanta frecuencia como un gato o un gatito joven que esté habitualmente al aire libre. Esto dependerá de las circunstancias de tu casa.

Autor: CIM Formación

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