Cómo prevenir enfermedades exóticas en animales domésticos
Perro enfermedades exóticas

Cómo prevenir enfermedades exóticas en animales domésticos

Prevenir la entrada de enfermedades exóticas en animales domésticos es clave para evitar problemas sanitarios graves. Estas enfermedades, poco comunes en un territorio, pueden afectar tanto a mascotas como al entorno, y en algunos casos, suponen un riesgo también para las personas.

No hablamos de algo lejano. Enfermedades como la peste porcina africana o la influenza aviar ya han cruzado fronteras, causando daños reales. La buena noticia es que muchas de estas amenazas se pueden evitar si se actúa a tiempo.

La prevención empieza por medidas sencillas: mantener la higiene, aplicar cuarentenas, cumplir con las vacunas o saber qué controles existen si viajas con animales. Pero también pasa por estar informados.

Si te interesa trabajar en el ámbito veterinario, entender cómo se propagan estas enfermedades y qué hacer para frenarlas es una base fundamental.

Qué son las enfermedades exóticas

Una enfermedad exótica es aquella que no está presente de forma habitual en una región. Su aparición suele estar relacionada con el movimiento internacional de animales, personas o productos de origen animal. Aunque no formen parte del entorno natural, cuando entran en contacto con animales domésticos, pueden provocar brotes difíciles de controlar y con consecuencias graves para la salud animal y la economía.

  • Algunas de las enfermedades exóticas más conocidas son la fiebre aftosa, la peste porcina africana, la lengua azul o la influenza aviar. Estas patologías pueden afectar a diferentes especies, desde perros y gatos hasta aves, cerdos o caballos, según el tipo de patógeno. Algunas son víricas, otras bacterianas o parasitarias, y muchas son altamente contagiosas.

El riesgo no es solo sanitario. Si una enfermedad exótica entra en un país, puede obligar a sacrificar animales, cerrar explotaciones ganaderas o imponer restricciones de movimiento. Además, algunas enfermedades tienen carácter zoonótico, lo que significa que pueden transmitirse a las personas.

Por eso, tanto si tienes una mascota como si te estás formando para trabajar en veterinaria, es importante que entiendas cómo actúan estas enfermedades y por qué es tan relevante anticiparse. La prevención empieza por conocer el riesgo, aunque no sea visible a simple vista.

Medidas de bioseguridad que puedes aplicar

La bioseguridad es el conjunto de prácticas que ayudan a evitar la entrada y propagación de enfermedades. En el caso de las enfermedades exóticas, aplicar estas medidas no es opcional: es la primera línea de defensa. Y no hace falta tener una granja para ponerlas en marcha. Puedes aplicarlas en casa, en una clínica o en cualquier centro que maneje animales.

  1. La primera estrategia es la bioexclusión, que busca evitar que el patógeno entre. ¿Cómo? Limitando el acceso de personas y vehículos a las zonas donde hay animales, usando pediluvios o cambiando el calzado, aplicando cuarentena a los nuevos animales durante al menos tres semanas, y manteniendo una limpieza rigurosa. También es esencial controlar vectores como moscas, garrapatas o roedores, que pueden actuar como portadores silenciosos.
  2. La segunda estrategia es la biocontención, centrada en evitar que una enfermedad ya presente se propague. Si un animal presenta síntomas, debe aislarse de inmediato. Además, hay que manejar adecuadamente los residuos y cadáveres, y utilizar ropa y material exclusivo para cada zona o grupo de animales.

Estas prácticas, aunque sencillas, marcan la diferencia. Son la base de una buena prevención y, si estás pensando en ser auxiliar veterinario, forman parte del día a día profesional.

Controles de fronteras y cómo evitar riesgos en desplazamientos

Cada vez que un animal cruza una frontera, también puede hacerlo una enfermedad. Por eso existen normas sanitarias estrictas para importar o mover animales domésticos entre países. Estas medidas buscan evitar que enfermedades exóticas entren en territorios donde no existen, y se aplican tanto a animales de compañía como a productos de origen animal.

El primer paso es identificar al animal correctamente, normalmente con microchip o tatuaje. Después, debe estar vacunado según los requisitos del país de destino, especialmente frente a enfermedades como la rabia. También necesita un certificado veterinario oficial que confirme su buen estado de salud. En algunos casos, se exigen pruebas serológicas específicas para descartar determinadas enfermedades.

Además, hay puntos clave como los Puestos de Control Fronterizo, donde se revisan los documentos, se verifica la identidad del animal y se realiza una inspección física. Si algo no encaja, el acceso puede denegarse.

Esto también afecta a quienes viajan con mascotas. Muchos países exigen trámites previos, cuarentenas o restricciones según la especie. Informarse con antelación es esencial para evitar sanciones o problemas de salud.

Conocer estas medidas no solo es útil si tienes animales. También es clave si te estás formando en veterinaria, porque forma parte de las tareas de prevención y control que deberás conocer y aplicar.

Educación sanitaria, la herramienta que cambia la prevención

Prevenir enfermedades exóticas no depende solo de controles técnicos. La educación sanitaria es lo que permite que las medidas funcionen de verdad. Cuando los dueños de animales entienden los riesgos y saben cómo actuar, la prevención deja de ser una norma impuesta y se convierte en una práctica cotidiana.

En casa, esto implica saber reconocer signos de alerta, acudir al veterinario ante cualquier duda y aplicar correctamente medidas como las vacunas o la desparasitación. Pero también significa no adquirir animales de forma ilegal, ni introducir especies exóticas sin control sanitario.

Para quienes trabajan con animales, la formación continua es imprescindible. Auxiliares, veterinarios y personal de apoyo deben conocer los protocolos de bioseguridad, los procedimientos ante casos sospechosos y las enfermedades de declaración obligatoria. También deben saber cómo informar y educar a los propietarios.

Las campañas de concienciación tienen un papel importante. Alertan sobre los riesgos del tráfico ilegal de animales, promueven buenas prácticas y refuerzan la cultura de la prevención. Cuando la información llega de forma clara y práctica, el impacto es real.

La educación, en definitiva, es lo que conecta el conocimiento técnico con las decisiones del día a día. Y en un sector como el veterinario, eso puede marcar la diferencia entre contener una enfermedad a tiempo o enfrentar una crisis sanitaria.

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