Qué es y para qué sirve una limpieza facial profesional
Limpieza facial a una mujer
Foto: prostooleh en Freepik

Qué es y para qué sirve una limpieza facial profesional

La limpieza facial es una rutina indispensable para mantener la higiene de la piel del rostro. La suciedad y la contaminación ambiental, el maquillaje e incluso el estrés son algunos factores que hacen que la piel acumule suciedad y pierda vitalidad, frescura y luminosidad. Por mucho que se limpie la piel a diario, esta se ensucia día a día.

Las glándulas sebáceas producen sebo, una sustancia grasa que, a través de los orificios de los folículos pilosebáceos, se deposita en la superficie de la piel. A este sebo pueden sumarse bacterias y células muertas que poco a poco van taponando estos orificios, lo que puede dar lugar a granos, puntos negros, etc.

Para evitarlo es necesario limpiar bien la piel a diario. Por eso, una limpieza facial profesional de forma regular es muy recomendable.

Qué es la limpieza facial

Aún llevando a cabo diariamente o regularmente una correcta higiene facial, nunca es suficiente para eliminar por completos los restos de maquillaje o impurezas. Por ello hay que recurrir a la limpieza facial profesional, que permitirá deshacerse de las espinillas, manchas y células muertas.

La frecuencia de la limpieza facial profesional depende del tipo de piel. El mínimo es una vez al año. Sin embargo, es recomendable que las personas con una piel normal se sometan a una limpieza de cutis profesional cada tres o cuatro meses. Las pieles maduras o muy secas pueden requerir una cada seis u ocho semanas.

Una sesión de limpieza facial puede tener una duración superior a los 60 minutos. Lo normal es que no exceda de la hora y media, aunque todo depende del tratamiento específico a realizar.

Procedimiento en la limpieza facial

Antes de realizar una limpieza facial, el profesional evaluará el tipo de piel para ajustar el tratamiento necesario. Cada tipo de piel, bien sea seca, grasa o mixta, tiene unas características concretas y, por lo tanto, unas necesidades diferentes.

Una vez identificado el tipo de piel, el profesional comenzará con la limpieza facial propiamente dicha. La limpieza de cutis incluye una primera limpieza para retirar la suciedad más superficial y una exfoliación para desincrustar las impurezas más profundas. Además, el profesional utilizará algún método para abrir los poros y retirar los puntos negros sin dañar la piel (por ejemplo, con vapor de ozono).

Una vez abiertos los poros y eliminada la suciedad profunda es necesario cerrar los poros y cauterizarlos para descongestionar la piel y bajar la inflamación producida por el proceso. A este paso suele seguir un masaje sobre rostro y cuello para relajar la piel y devolverle tersura.

Por último es necesario nutrir bien la piel. Para ello el profesional aplicará una mascarilla adecuada al tipo de piel.

Contraindicaciones

Hay momentos en los que la piel, por diversas causas, puede estar más inflamada o estropeada, y no sirve cualquier tratamiento. Puede que incluso sea mejor no hacer nada hasta que rebaje la inflamación.

Estos casos son, por ejemplo, cuando hay acné agresivo y las espinas están inflamadas. Tampoco debe hacerse una limpieza facial cuando hay alergia o cuando la piel está demasiado bronceada. Para el primer caso, lo mejor es acudir a una clínica dermatológica, y en el segundo lo mejor es esperar a que pase el bronceado, para evitar la aparición de manchas.

Cuidados posteriores

Tras una sesión de limpieza facial, hay que mantener unas precauciones para evitar la aparición de manchas. En las primeras 48 horas es aconsejable no tomar el sol, no usar cremas de aceite ni productos ácidos. Lo ideal es que hagas exactamente lo que te diga la persona que te atienda.

Como complemento al tratamiento, será positivo impregnar la piel con protector solar, una sesión de aguas termales y utilizar productos calmantes y cicatrizantes.

Cómo saber si necesitas una limpieza profunda

Hemos hablado mucho sobre lo importante que es una limpieza correcta y diaria para tener un rostro perfecto. Pero hay veces que nuestra piel necesita de unos cuidados más específicos y, para ello, no hay nada mejor que una limpieza de cutis más profunda que la que podemos hacer en casa.

Si no tratamos con sumo cuidado nuestra piel del rostro y no realizamos una limpieza correcta, a la larga, nuestro cutis se verá apagado y sin brillo. Esa es una señal que nos indica que necesitamos una limpieza más profunda.

¿En qué consiste este tipo de limpiezas?

Las limpiezas de cutis en profundidad se realizan en centros estéticos especializados para su fin. Pues se necesita esteticistas especialistas que conozcan correctamente el tipo de piel de cada persona, cómo tratarla y qué productos cosméticos utilizar.

Lo primero que se hace es una limpieza exhaustiva de la piel. Para ello hay que desmaquillar, exfoliar y lavar el rostro.

Luego se pasará a aplicar un baño de vapor para humedecer la piel y para abrir los poros. Con ello se consigue extraer todos los puntos negros con sumo cuidado para no dañar la piel y no ocasionar marcas.

Es hora de cerrar los poros de la piel y un tratamiento habitual es el de aplicar frecuencia para que la piel se oxigene, se recupere y se mantenga tersa.

Por último, se aplicará serum, mascarilla u otro producto especial para el tipo de piel que se trate con un masaje del rostro, cuello y escote. Con ello, lograremos tonificar toda la piel y activar la circulación.

¿Cuándo hay que hacerse una limpieza profunda?

Pocas personas acuden a un centro estético a realizarse una limpieza profunda. Mucho menos si son hombres.

Sólo las mujeres acuden a hacerse este tipo de limpiezas cuando necesitan encontrarse bellas y lucir una piel perfecta. En general, cuando tienen un acontecimiento importante tipo boda.

Pero lo cierto es que se debería tratar la piel más a menudo y realizarnos una limpieza de cutis cuando veamos que nuestra piel ha perdido luminosidad, se encuentra demasiado reseca, vemos demasiados puntos negros, poros abiertos o excesiva grasa.

Si notas que tu piel se ve con estas características, no dudes en acudir a un centro de estética para que los expertos puedan aconsejarte qué tratamiento es el mejor para tu piel y no dejes que empeore la situación.

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  • Amo los faciales! Me encantaría aprender a hacerlos pero nada como ir a que te consientan, mi lugar favorito para estos son en los spas de los hoteles cuando voy de vacaciones y en la Ciudad de México que es en donde vivo, hay un lugar que se llama Beauty Palace Studio en donde tienen unos especiales con ácido hialurónico que te dejan como pompa de bebé, gracias por la información! Y a pesar de que tengo 35 años yo si me hago una vez al mes, crees que haga daño?