Consejos para el cuidado de la piel según tu edad
cuidado-de-la-piel|secreto-de-la-belleza-es-la-limpieza-de-la-piel|lavarse-la-cara-para-el-cuidado-de-la-piel

Consejos para el cuidado de la piel según tu edad

La piel cambia con el paso del tiempo. Eso hace que, a cada edad, sean necesarios una serie de cuidados de estética y belleza. En esta serie de artículos vamos a contaros cómo cuidar la piel para que esta esté saludable en las distintas etapas de la vida.

Cabe destacar que, cuanto antes empecemos a preocuparnos por el cuidado de la piel, mejores resultados obtendremos en el futuro. Porque, aunque nunca es tarde para empezar a cuidarse, el tiempo no pasa en balde.

Lavarse la cara para el cuidado de la piel

Cuidado de la piel a partir de los 20 años

En realidad, no hay que esperar a los 20 años para empezar a cuidarse la piel, especialmente la piel del rostro. De hecho, la adolescencia suele requerir cuidados faciales importantes para luchar contra el acné y los puntos de negros. Es más, un cuidado de la piel adecuado durante esta etapa puede ayudar a frenar o mitigar esta circunstancia.

En cualquier caso, a partir de los 18 o 20 años es un buen momento para crear hábitos saludables en la piel. Crear una buena base en este momento ayudará a evitar problemas en el futuro.

Cambios en la piel

Cuidado de la piel

La piel a los veinte años se ve gruesa y firme, gracias que la capa subcutánea es robusta. A esta edad se están creando nuevas células de la piel con relativa rapidez, y las glándulas sebáceas siguen acelerando, dando a la piel de 20 años un brillo húmedo.

Aunque la adolescencia haya quedado atrás, es posible que la piel todavía no haya superado esta fase del todo, por lo que es normal que está grasa, y que los puntos negros y las espinillas sigan apareciendo a esta edad.

A los 20 años, mientras sigan estando presentes los signos señalados, la piel se beneficiará de una suave exfoliación. Los ácidos alfa hidroxi (AHA), específicamente el ácido glicólico y el ácido láctico, ayudarán a suavizar y aclarar la piel sin la fricción de un exfoliante más agresivo. Una máscara facial que contenga AHA, una o dos veces por semana, es un buen regalo para la piel.

Usar una crema hidratante con protector solar a diario es también un excelente regalo para la piel. Reducirá el envejecimiento prematuro, las manchas oscuras y el tono desigual de la piel, así como el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Es importante destacar que el exponerse al sol sin protección puede envejecer prematuramente la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Por otra parte, si los granos siguen siendo un problema, es importante tomar medidas, usando productos específicos. Pero sin olvidar que la limpieza de la piel y la alimentación son claves en la lucha contra el acné.

Limpiar el rostro antes de acostarse para eliminar suciedad, sudor y maquillaje es fundamental, tanto si tienes acné como si no, ya que todo esto obstruye los poros. Una piel bonita y cuidada empieza por una piel limpia. Recuerda, el secreto de la belleza es la limpieza.

A partir de los 30 años

Cuidados de la piel a partir de los 30

Si te has cuidado bien la piel es probable que no notes grandes cambios cuando llegues a los 30. Sin embargo, bajo la superficie van disminuyendo las reservas de grasa, lo que hace que la cara se vea más delgada y menos redondeada. Las fibras de colágeno y elastina comienzan a descomponerse y se reduce la producción de  melanocitos, que son las células que se encargan de la producción de melanina, fundamental en la protección contra los rayos solares.

A partir de los los 30 años, es posible empezar a notar un tono amarillento y opaco en el tono de tu piel, a medida que la velocidad de rotación de las células disminuye. Llegados a la mitad de la treintena comenzarán a aparecer líneas finas, especialmente alrededor del área del ojo.

La rosácea también aparece comúnmente a esta edad y puede confundirse con el acné en adultos. Sin embargo, con la rosácea (una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel de la cara), el enrojecimiento aparece y desaparece, especialmente al tomar comidas picantes o bebidas calientes.

Cuidados de la piel

El retinol es el mejor anti-edad disponible en el mercado. El retinol ayuda a aumentar la producción de colágeno, acelera el recambio celular y hace que la piel se vea más brillante. También puede ayudar a evitar los signos del envejecimiento. Por eso es importante buscar cosméticos que incluyan retinol.

Además, es importante empezar a usar una crema específica para el contorno de ojos, si es que no se ha hecho ya. La piel alrededor de los ojos, más delgada, es la primera en mostrar signos de envejecimiento. También es más propensa a secarse.

También es importante prestar atención a la piel de cuello. La piel del cuello es la siguiente en mostrar signos de envejecimiento. Pero la piel del cuello no es tan fina como la del contorno de ojos. Simplemente es necesario aplicar en esta zona los mismos productos que se empleen en la cara.

Pero no todos los cuidados de la piel vienen desde fuera. La alimentación también juega un papel fundamental en el cuidado de la piel. Comer frutas y verduras, tanto cocinadas como crudas, ayuda a combatir el envejecimiento desde el interior. Por ejemplo, los carotenoides son responsables de dar a las frutas y verduras sus magníficos colores, pero también le dan a la piel un color brillante y saludable.

Por otra parte, aquellas personas que no hacen ejercicio deberían plantearse incluirlo en su rutina diaria. Por diversas razones, a medida que pasan los años se reduce la actividad física diaria y el tiempo dedicado al ejercicio. Pero no hay que olvidar su importancia. El ejercicio, además de favorecer la salud física y mental, ayuda a tener la piel más saludable y bonita, ya que ayuda a aumentar la circulación también en el rostro, lo que le da mucho mejor aspecto.

A partir de los 40 años

El cambio más obvio que aparece a partir de los 40 años es la pérdida del tono de la piel, que empieza a verse y sentirse más laxa. El daño solar sufrido en las décadas anteriores comienza a dar lugar a un tono de piel desigual y la hiperpigmentación. Además, las glándulas sebáceas producen menos aceite de lo que solían hacer.

La hiperplasia sebácea (pequeñas lesiones que aparecen en la piel que son glándulas sebáceas grandes formadas por grasa) es otro problema común de la piel que a menudo aparece durante esta década. Aunque parezca alarmante, estas lesiones plantean únicamente un problema estético y son inofensivas. Se producen cuando la glándula sebácea se hincha. Pueden suceder en cualquier zona, pero la mayoría de las veces aparecen en la cara.

Ingredientes clave a partir de los 40: ácido hialurónico y serum

Debido a que las glándulas sebáceas se vuelven flojas, y la epidermis adelgaza, la piel probablemente esté más seca que antes. Para ayudar a combatir la sequedad, hay que aplicar cremas hidratantes que contengan ácido hialurónico. Este ingrediente para el cuidado de la piel a partir de los 40 años ayuda a reponer la humedad en la piel, a rellenar las células y hacer que la piel luzca firme y lisa.

Un serum antienvejecimiento aplicado diariamente ayudará a retrasar los efectos del envejecimiento. Los que contienen vitamina C y antioxidantes ayudarán a proteger la piel y revitalizarán el cutis.

Consejos para cuidar la piel

  • Si la piel seca es un problema, utiliza un humectante más emoliente.
  • Presta atención a la milia, molestos bultos blancos que a menudo aparecen en el área de los ojos y que pueden activarse mediante el uso de cremas para ojos más pesadas.
  • Puede ser útil el rejuvenecimiento químico. Las exfoliaciones químicas superficiales se pueden realizar en un spa o salón de belleza. Su objetivo es dar a la piel un impulso inmediato. Con varios tratamientos que aprendemos en nuestro curso de estética y belleza se puede ayudar a eliminar la hiperpigmentación, a reducir la apariencia de los poros y las líneas finas y, en general, a suavizar y alegrar el cutis.

Cambios en la piel a partir de los 50 años

piel a partir de los 50

A partir de los 50 años la piel puede, durante la noche, volverse más seca, áspera y deshidratada. También es normal ver un aumento en el vello facial en el labio superior, el mentón y alrededor de las patillas.

Además, hay que prestar atención a las queratosis actínicas, que son parches gruesos y escamosos en la piel, que se desarrollan después de muchos años de exposición al sol. Estos crecimientos precancerosos comunes deben ser tratados por un médico.

Ingredientes y productos clave a partir de los 50

A partir de los 50 es importante usar productos más potentes, especialmente si las arrugas son muy evidentes.
Si los signos del envejecimiento te están molestando, es hora de usar productos como los retinoides. Los retinoides pueden ser de venta al público y recetados por un dermatólogo (se preparan en la farmacia). Entre los de venta al público está el retinol (menos estable) y el retinaldehído (más estable). El médico suele recetar el ingrediente más efectivo: el ácido retinoico (vitamina A pura).

Los retinoides pueden reducir las manchas oscuras y las irregularidades, reducir la profundidad de las arrugas y suavizar y volver a cubrir la piel. Sin embargo, pueden causar irritación, por lo que se deben introducir lentamente en la rutina diaria.

Consejos para la piel

  • Una crema de noche más espesa es importante a partir de los 50, para contrarrestar la sequedad y deshidratación de la piel.
  • Usa un producto de limpieza que no sea de jabón o una loción limpiadora que no sea espumosa para evitar resecar la piel. Estos productos son más emolientes y menos abrasivos que los limpiadores espumosos tradicionales.
  • Examina mensualmente tu piel para detectar cambios que puedan indicar un posible cáncer de piel: cualquier cambio en lunares, parches escamosos ásperos o llagas que no cicatrizan, y cualquier bulto o crecimiento nuevo.
  • Ten cuidado con los productos altamente perfumados. Tu piel puede volverse más sensible a las fragancias, incluso en productos que has usado durante años.

A partir de los 60 años

Cuidados en la piel a partir de los 60 años

A partir de los 60 años, el objetivo en la piel es el cuidado suave y emoliente. Mantener la piel bien humectada no solo ayuda a verse y sentirse mejor, sino que también ayuda a mantener la piel en buenas condiciones. Es por eso que es necesario eliminar  cualquier producto que pueda irritar la piel y buscar otras alternativas que ofrezcan un efecto calmante.

Pasados los 60 años se pueden empezar a ver ciertos cambios en el cutis, como líneas alrededor de los labios. Además, las manchas de la piel pueden volverse más prominentes. Por otra parte, debido a que la capa subcutánea continúa adelgazando, se puede notar que la piel es mucho más delicada de lo que solía ser.

Como, además, la piel se repara más lentamente, es fácil ser más propenso a hematomas y raspones. También se puede notar que se suda menos, porque las glándulas sudoríparas se encogen y se vuelven menos efectivas.

La gran mayoría de las personas mayores de 60 años también desarrollan queratosis seborreicas, crecimientos que pueden parecer preocupantes, pero que son completamente benignos. Las queratosis seborreica son tumores de piel no cancerosos, de aspecto ceroso, similares a las verrugas.

Consejos a partir de los 60

Conviene incorporar glicerina y dimeticona. La glicerina es un ingrediente humectante que ayuda a hidratar la piel. La dimeticona es un ingrediente a base de silicona que forma una barrera protectora e hidratante en la piel. Son ingredientes especialmente eficaces en lociones corporales, lo que ayuda a mantener las piernas, los brazos, los pies y las manos hidratados.

Además, es bueno agregar a la rutina un aceite facial. Los aceites faciales pueden dar a la piel ese aspecto húmedo y pueden ayudar a sellar la humedad.

En cualquier caso, es importante proteger la barrera natural de la piel. Para ello, las duchas o baños no deben durar demasiado tiempo y no deben hacerse con agua demasiado caliente, ya que esto puede resecar la piel. Además, después del baño o ducha hay que ponerse crema humectante y la loción corporal.

También conviene reducir el número de limpiezas diarias. Por ejemplo, si te limpias la piel dos veces al día, por la mañana y por la noche, puedes omitir la limpieza matutina. Bastará con una ligera limpieza con agua. La exfoliación también hay que realizarla con cuidado, para no irritar demasiado la piel, reduciendo su frecuencia.

Ver todos los artículos de Estética y Belleza

Comentanos