Beneficios del ejercicio para la piel
Chica examina su piel después de hacer ejercicio
Foto: Shutterstock

Beneficios del ejercicio para la piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Cuando está saludable, sus diferentes capas nos protegen. Pero cuando se ve comprometida, la capacidad de la piel para funcionar como una barrera efectiva se ve afectada. Para mejorar la salud de la piel y así ayudarla a que cumpla con su función protectora hay varias cosas que podemos hacer, directamente relacionadas con nuestro estilo de vida.

La piel tiene muchas funciones. Su función más importante es la de ser la primera línea de defensa entre nuestros cuerpos y el mundo exterior, protegiéndonos de las bacterias, los virus, la contaminación y las sustancias químicas con las que nos encontramos a diario.

Además, la piel regula la temperatura corporal, mantiene el equilibrio de líquidos y controla la pérdida de humedad. También actúa como barrera y amortiguador, reconoce las sensaciones de dolor para alertarnos sobre el peligro y nos protege contra los nocivos rayos ultravioleta del sol.

Hacer ejercicio ayuda a la piel

Hacer ejercicio, además de tener múltiples beneficios para la salud, también los tiene para nuestro aspecto físico en general. La piel en general y el cutis en particular también se ven beneficiados por el ejercicio físico.

Según la dermatóloga Noëlle Sherber la activación de la circulación que produce el ejercicio aeróbico suministra una dosis extra de sangre oxigenada a la piel, lo que “te da la gran brillo después del entrenamiento”.

Cada tipo de ejercicio tiene sus propios beneficios para la piel, al igual que lo tiene para el cuerpo o la mente. Lo más acertado es mezclar varios tipos de entrenamiento, incluyendo ejercicios aeróbicos y de tonificación, así como otro tipo de disciplinas cuerpo-mente, como el pilates o el yoga.

Reducción de arrugas y el acné

La ejercicio también ayuda a regular el cortisol, la hormona relacionada con el estrés, a niveles saludables, según Sherber. Según esta dermatóloga, los niveles elevados de cortisol están vinculados a un aumento de la producción de sebo, lo que significa más brotes de acné. El exceso de cortisol también puede hacer que el colágeno de la piel se destruya, que puede aumentar arrugas y la flacidez. Además,  el ejercicio favorece la producción de colágeno y recuerda que el aumento en esta proteína ayuda a mantener la piel firme, suave y elástica.

Como hemos visto hace un momento, el ejercicio aumenta la circulación y nutre la piel, con lo que hay un mayor flujo de sangre y oxígeno. Esto ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo. Además, la sudoración realiza la limpieza de los poros de la piel congestionada y corrige el desequilibrio hormonal que puede causar el acné adulto.

Cabello más saludable

El flujo de la sangre ayuda a mantener el cabello fuerte y saludable. Esta sangre, al estar cargada de nutrientes, estimula los folículos del cabello y promueve el crecimiento. Además, como el ejercicio es también un gran alivio para la tensión, también se previne la caída del cabello por estrés y otros efectos negativos, como el cabello quebradizo.

5 claves de vida saludable

Además del ejercicio, muchos factores afectan la piel. La genética, el envejecimiento, las hormonas y diversas afecciones, como la diabetes, son factores internos que afectan la piel. Sobre algunos de estos factores no se puede hacer nada, perro hay muchos factores externos sobre los que sí puedes actuar.

Por ejemplo, la exposición al sol sin protección y el lavado demasiado frecuente o con agua demasiado caliente pueden dañar la piel. Por otra parte, una dieta poco saludable, el estrés, la falta de sueño, la falta de ejercicio, la deshidratación, el tabaquismo y determinados medicamentos pueden afectar la capacidad de la piel para funcionar como una barrera protectora efectiva.

Dieta

La industria dedicada a productos que mantienen la piel con un aspecto óptimo y que pretenden combatir los signos del envejecimiento mueve miles de millones de euros al año. Pero los humectantes solo llegan a la piel y el envejecimiento se desarrolla a un nivel celular más profundo.

Lo que comes es tan importante como los productos que te pones en la piel. Tu dieta podría mejorar la salud de tu piel de adentro hacia afuera, por lo que una tez clara comienza con una dieta saludable.

Estrés bajo control

Los científicos han identificado algunos vínculos entre los niveles de estrés y los problemas de la piel. En un estudio de estudiantes universitarios, aquellos que experimentaron altos niveles de estrés tenían más probabilidades de tener problemas como picor en la piel, pérdida de cabello, problemas en el cuero cabelludo, sudoración molesta, erupciones, granos, etc.

Otra investigación mostró que los adolescentes que reportaron altos niveles de estrés tenían un 23% más de probabilidades de tener acné severo. Los investigadores sospechan que el estrés aumenta la cantidad de sebo, que es la sustancia oleosa que bloquea los poros. Esto, a su vez, conduce a una mayor gravedad del acné.

Humedad en la piel

Los humectantes para la piel mantienen la capa superior de células de la piel hidratada y sellan la humedad. Los humectantes a menudo atraen la humedad y contienen agentes oclusivos para retener la humedad en la piel, así como emolientes para suavizar los espacios entre las células de la piel.

No fumar

Fumar envejece la piel facial y la piel localizada en otras áreas del cuerpo. Además, fumar reduce los vasos sanguíneos que se encuentran en la capa externa de la piel, lo que reduce el flujo sanguíneo y agota la piel de los nutrientes y el oxígeno que necesita para mantenerse saludable.

El colágeno y la elastina le dan a la piel su fuerza y ​​elasticidad. Fumar puede reducir la elasticidad natural de la piel al causar la descomposición del colágeno y la reducción de la producción de colágeno. Además, las expresiones repetitivas que se producen al fumar, como fruncir los labios, pueden contribuir a las arrugas en la cara.

Dormir

Se recomienda que los adultos duerman entre siete y nueve horas todos los días. Dormir por debajo de esa cantidad de tiempo podría ser perjudicial para la salud en general, y para la salud de la piel en particular.

Se sabe que la privación crónica de sueño está relacionada con la obesidad, la inmunodeficiencia, la diabetes y el cáncer, pero las investigaciones han demostrado que la calidad del sueño también puede tener un impacto significativo en el funcionamiento y el envejecimiento de la piel.

Como puedes ver, seguir una vida saludable es la mejor defensa de la piel, más allá de todos los productos que podamos utilizar para estimular o proteger la piel de forma artificial.

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