Claves para un estilo de vida saludable para tu piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Cuando está saludable, sus diferentes capas nos protegen. Pero cuando se ve comprometida, la capacidad de la piel para funcionar como una barrera efectiva se ve afectada. Para mejorar la salud de la piel y así ayudarla a que cumpla con su función protectora hay varias cosas que podemos hacer, directamente relacionadas con nuestro estilo de vida.

La piel tiene muchas funciones. Su función más importante es la de ser la primera línea de defensa entre nuestros cuerpos y el mundo exterior, protegiéndonos de las bacterias, los virus, la contaminación y las sustancias químicas con las que nos encontramos a diario.

Piel saludable

Además, la piel regula la temperatura corporal, mantiene el equilibrio de líquidos y controla la pérdida de humedad. También actúa como barrera y amortiguador, reconoce las sensaciones de dolor para alertarnos sobre el peligro y nos protege contra los nocivos rayos ultravioleta del sol.

5 claves de vida saludable

Muchos factores afectan la piel. La genética, el envejecimiento, las hormonas y diversas afecciones, como la diabetes, son factores internos que afectan la piel. Sobre algunos de estos factores no se puede hacer nada, perro hay muchos factores externos sobre los que sí puedes actuar.

Por ejemplo, la exposición al sol sin protección y el lavado demasiado frecuente o con agua demasiado caliente pueden dañar la piel. Por otra parte, una dieta poco saludable, el estrés, la falta de sueño, la falta de ejercicio, la deshidratación, el tabaquismo y determinados medicamentos pueden afectar la capacidad de la piel para funcionar como una barrera protectora efectiva.

Dieta

La industria dedicada a productos que mantienen la piel con un aspecto óptimo y que pretenden combatir los signos del envejecimiento mueve miles de millones de euros al año. Pero los humectantes solo llegan a la piel y el envejecimiento se desarrolla a un nivel celular más profundo.

Lo que comes es tan importante como los productos que te pones en la piel. Tu dieta podría mejorar la salud de tu piel de adentro hacia afuera, por lo que una tez clara comienza con una dieta saludable.

Estrés bajo control

Los científicos han identificado algunos vínculos entre los niveles de estrés y los problemas de la piel. En un estudio de estudiantes universitarios, aquellos que experimentaron altos niveles de estrés tenían más probabilidades de tener problemas como picor en la piel, pérdida de cabello, problemas en el cuero cabelludo, sudoración molesta, erupciones, granos, etc.

Otra investigación mostró que los adolescentes que reportaron altos niveles de estrés tenían un 23% más de probabilidades de tener acné severo. Los investigadores sospechan que el estrés aumenta la cantidad de sebo, que es la sustancia oleosa que bloquea los poros. Esto, a su vez, conduce a una mayor gravedad del acné.

Humedad en la piel

Los humectantes para la piel mantienen la capa superior de células de la piel hidratada y sellan la humedad. Los humectantes a menudo atraen la humedad y contienen agentes oclusivos para retener la humedad en la piel, así como emolientes para suavizar los espacios entre las células de la piel.

No fumar

Fumar envejece la piel facial y la piel localizada en otras áreas del cuerpo. Además, fumar reduce los vasos sanguíneos que se encuentran en la capa externa de la piel, lo que reduce el flujo sanguíneo y agota la piel de los nutrientes y el oxígeno que necesita para mantenerse saludable.

El colágeno y la elastina le dan a la piel su fuerza y ​​elasticidad. Fumar puede reducir la elasticidad natural de la piel al causar la descomposición del colágeno y la reducción de la producción de colágeno. Además, las expresiones repetitivas que se producen al fumar, como fruncir los labios, pueden contribuir a las arrugas en la cara.

Dormir

Se recomienda que los adultos duerman entre siete y nueve horas todos los días. Dormir por debajo de esa cantidad de tiempo podría ser perjudicial para la salud en general, y para la salud de la piel en particular.

Se sabe que la privación crónica de sueño está relacionada con la obesidad, la inmunodeficiencia, la diabetes y el cáncer, pero las investigaciones han demostrado que la calidad del sueño también puede tener un impacto significativo en el funcionamiento y el envejecimiento de la piel.

Como puedes ver, seguir una vida saludable es la mejor defensa de la piel, más allá de todos los productos que podamos utilizar para estimular o proteger la piel de forma artificial.

Autor: Eva R.

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