¿Cuánto tardaré en ponerme en forma?

Si eres entrenador personal muchos clientes te preguntarán ¿cuánto tardaré en ponerme en forma?”. Es una pregunta sencilla que no tiene una respuesta simple. Porque lo cierto es que depende. Depende del estado de forma previo, de los objetivos, de la dedicación, de la disciplina, de la dieta y de otras influencias externas. Pero eso el cliente ya lo sabe o, al menos, lo intuye. El cliente quiere una respuesta. La cuestión es: ¿se la puedes dar?

Lo cierto es que en la mayoría de los casos sí que podrás hacer una estimación. Pero para ello tienes que tener en cuenta una serie de cuestiones y parámetros, de modo que puedas dar una horquilla aproxhimada, siempre y cuando se den las condiciones adecuadas.

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No existen remedios milagro

A la hora de ponerse en forma no existen remedios milagro. Sin embargo, algunos clientes creen que ponerse en forma es algo que se puede conseguir rápidamente. Tal vez la influencia de la publicidad, que es grande, o los casos de éxito de personas que han logrado resultados increíbles en poco tiempo tengan la culpa.

También hay algunos estudios que pueden resultar prometedores. Pero la cuestión es que hay muchos factores que influyen, empezando por los propios objetivos y la actitud. Unos objetivos realistas y una actitud positiva y disciplinada son la base para empezar a conseguir cambios.

Esfuerzo, disciplina y actitud

A nadie se le escapa que para ponerse en forma es necesario esforzarse. El problema es que no todo el mundo está dispuesto a ello. Queremos las cosas, pero ¿qué estamos dispuesto a hacer para conseguirlas? Concienciarse de que es necesario cambiar hábitos y ser disciplinado, tanto en el ejercicio como en la alimentación es fundamental.

Y cuando hablamos de alimentación no nos referimos solo a dejar de comer lo que engorda, sino a tomar alimentos saludables que nos den la energía que necesitamos sin necesidad de tomar estimulantes, alimentos que nos proporcionen los nutrientes necesarios para conseguir esos cambios tan necesarios.

Aquí es donde podemos hablar de una de las grandes excusas que pone mucha gente que quiere ponerse en forma pero se rinde al poco de empezar: es que hacer ejercicio es aburrido. Primero, que esto es una cuestión de actitud. Segundo, que nadie dijo que ponerse en forma fuera divertido. Tercero, que es una disculpa absurda. Porque el aburrimiento es una cuestión de actitud, no una característica definitoria de ninguna actividad, del tipo que sea.

Por lo tanto, al que llegue con argumentos semejantes hay que ayudarle a entender que el entrenamiento no es ninguna actividad recreativa en la que sudas un poco y ganas un poco de masa muscular con un poco de suerte. Cuando el problema es la falta de motivación hay que ayudar al cliente no tanto a fijar y recordar sus objetivos como a hacerle reflexionar en el por qué quiere o necesita alcanzarlos.

No es cuestión de unas pocas semanas

En general, ponerse en forma requiere un trabajo disciplinado y bien organización de varios meses. Combinar diversos tipos de ejercicio, incluyendo ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza, es fundamental. También es muy interesante incluir trabajo de core y de estiramientos para conseguir un mejor estado de forma física y una mayor efectividad de los entrenamientos. Esto supone bastantes horas entrenamiento semanal. La cantidad dependerá, una vez más, de los objetivos y del estado de forma previo. Pero también del programa diseñado a tal efecto.

En cualquier caso no hay que agobiarse porque se tarden varios meses en conseguir estar en forma. En primer lugar, porque desde la primera semana se suelen notar mejoras. En segundo lugar, porque una cosa es estar en forma y otra muy distinta es mantenerse, que implica seguir trabajando para ello, mantener los hábitos adquiridos e incorporar el ejercicio y la alimentación al estilo de vida de forma permanente.

Porque en el momento que lo dejes, te tocará volver a empezar. Aunque muchos de los logros obtenidos permanezcan durante algún tiempo, si lo dejas terminarás perdiendo mucho de lo ganado (sobre todo si recuperas malos hábitos del pasado), en mucho menos tiempo del que necesitaste para llegar hasta ahí.

Cómo responder a “¿Cuánto tardaré en ponerme en forma?”

Si a un cliente le dices de primera que necesita entre 3 y 6 meses como mínimo para empezar a tener resultados interesantes es fácil que se te venga abajo. Puede que una buena manera de responder a esta pregunta sea con otras dos preguntas: ¿qué quieres conseguir? y ¿qué estás dispuesto a hacer para conseguirlo?

Ayudar al cliente a establecer objetivos razonables y a mentalizarse de todo lo que tiene que hacer es muy importante para tener éxito, así como ayudarle a darse cuenta que no se pueden conseguirlo mismo entrenando 3 horas por semanas que 10 (por decir una cifra), y que no todo consiste en hacer pesas y correr o dar pedales.

Autor: Eva R.

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