En el ámbito de la formación profesional, los certificados de profesionalidad, denominados certificados profesionales desde la Ley Orgánica 3/2022 de Formación Profesional, son una herramienta fundamental para adquirir competencias y cualificaciones reconocidas oficialmente.
Un certificado de profesionalidad es una acreditación oficial que reconoce a una persona una cualificación profesional de las recogidas en el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, actualmente Catálogo Nacional de Estándares de Competencias Profesionales. No todas las profesiones están incluidas en este catálogo.
Qué es el certificado de profesionalidad
Los certificados de profesionalidad son acreditaciones oficiales que reconocen las competencias profesionales adquiridas por una persona a través de la formación o de la experiencia laboral. Se basan en unidades de competencia, que recogen las destrezas y los conocimientos necesarios para desempeñar una ocupación concreta.
Cada certificado se compone de varios módulos formativos, que abarcan tanto aspectos teóricos como prácticos de la profesión. La mayoría incluye además un módulo de formación práctica en empresa.
Hay certificados en una gran variedad de sectores, desde la administración y la informática hasta la sanidad y la construcción. Algunos ejemplos son «Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales», «Actividades de gestión administrativa», «Desarrollo de aplicaciones con tecnologías web» y «Soldadura con electrodo revestido y TIG».
¿Por qué son importantes?
Los certificados de profesionalidad tienen un papel clave en la formación oficial y el desarrollo profesional:
- Reconocimiento oficial. Al ser expedidos por las administraciones competentes, tienen validez oficial en todo el territorio nacional. Fuera de España, en cambio, su reconocimiento no es automático: depende de la normativa del país de destino y de la profesión que quieras ejercer. Si se trata de una profesión regulada en ese país, normalmente tendrás que solicitar el reconocimiento de tu cualificación ante su autoridad competente. Si no está regulada, será el empleador quien valore tu acreditación. Para facilitar ese proceso existe el suplemento Europass al certificado, un documento informativo disponible en inglés y en otras lenguas europeas. Describe las competencias y los aprendizajes adquiridos, las ocupaciones a las que da acceso, el organismo que expide el certificado, la forma de obtenerlo y las posibilidades de acceder a otras acreditaciones oficiales. Su función es que empleadores e instituciones de otros países entiendan qué acredita tu certificado. No es un título, no sustituye al certificado y no otorga por sí mismo un reconocimiento oficial en el extranjero.
- Mejora de la empleabilidad. Permiten adquirir competencias actualizadas y adaptadas a las demandas del mercado laboral, lo que aumenta las posibilidades de acceder a un empleo de calidad y de progresar profesionalmente.
- Flexibilidad y modularidad. Al estar organizados en módulos, la formación se adapta mejor a las necesidades y la disponibilidad de cada persona. Esto facilita el acceso a quienes no pueden dedicarse a tiempo completo. Además, cada módulo superado se acredita de forma parcial y acumulable hasta completar el certificado.
- Actualización y reciclaje profesional. Ofrecen la posibilidad de actualizar y ampliar las competencias ya adquiridas, algo esencial en un entorno laboral en constante cambio tecnológico.
¿Para qué sirve un certificado de profesionalidad?
Con carácter general, no es obligatorio tener un certificado de profesionalidad para ejercer una profesión. Sin embargo, en algunos ámbitos se exige acreditar una cualificación concreta, y el certificado es una de las vías para hacerlo. Por ejemplo:
- Docencia en formación profesional para el empleo: para impartir estos cursos se exige el certificado de «Docencia de la formación profesional para el empleo» o una formación equivalente, como el máster de formación del profesorado.
- Atención sociosanitaria a personas en situación de dependencia: el personal debe acreditar su cualificación mediante el certificado correspondiente o el título de formación profesional equivalente.
Fuera de estos casos, el certificado es un mérito que refuerza tu currículum. En la empresa privada acredita oficialmente lo que sabes hacer. En la Administración pública, algunos procesos de selección y bolsas de empleo lo exigen o lo valoran como mérito, según lo que establezca cada convocatoria.
Un ejemplo ayuda a verlo claro:
- Haces un curso de administración no oficial. Puedes incluirlo en tu currículum, pero cada empresa decidirá cuánto lo valora.
- Obtienes el certificado de «Actividades de gestión administrativa». Ahora tu cualificación está acreditada oficialmente y tiene validez en toda España.
- Con el certificado puedes optar a ofertas y convocatorias públicas que lo pidan o lo puntúen, y presentarlo como acreditación oficial en procesos de selección de empresas privadas.
¿Cómo se obtiene el certificado de profesionalidad?
Hay dos vías para conseguir un certificado de profesionalidad:
- A través de la formación, superando todos los módulos que integran el certificado. La formación puede ser presencial y, cuando el certificado lo permite, en teleformación. Solo pueden impartirla centros acreditados para ese certificado concreto, como CIM Formación. También puede obtenerse mediante un contrato de formación en alternancia, que combina el trabajo en una empresa con la formación.
- Acreditando la experiencia laboral o la formación no formal. La persona interesada pasa por un procedimiento de evaluación y acreditación de competencias profesionales. Las unidades de competencia acreditadas pueden completarse después con formación hasta obtener el certificado completo.
Este procedimiento lo gestionan las comunidades autónomas y, desde el Real Decreto 143/2021, está abierto de forma permanente, sin depender de convocatorias puntuales. Para participar hay que tener la nacionalidad española, el certificado de registro de ciudadano de la Unión Europea o la tarjeta de familiar de ciudadano de la Unión, o bien ser titular de una autorización de residencia, o de residencia y trabajo, en España en vigor.
Además, hay que cumplir estos requisitos:
- Edad: 18 años para las competencias de nivel 1 y 20 años para las de nivel 2 y 3.
- Experiencia o formación: haber trabajado al menos 1.200 horas (nivel 1) o 2.000 horas (niveles 2 y 3) en los últimos 15 años, o haber realizado en los últimos 10 años formación relacionada de al menos 200 horas (nivel 1) o 300 horas (niveles 2 y 3).
Requisitos de acceso a la formación
Los certificados de profesionalidad se organizan en tres niveles. Para el nivel 1 no se exige requisito académico; para los niveles 2 y 3 se exige alguno de los siguientes:
- Nivel 1. Sin requisitos de formación ni de experiencia.
- Nivel 2. Título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), certificado de profesionalidad de nivel 2, certificado de profesionalidad de nivel 1 de la misma familia y área profesional, prueba de acceso a ciclos formativos de grado medio o prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 o de 45 años.
- Nivel 3. Título de Bachillerato, certificado de profesionalidad de nivel 3, certificado de profesionalidad de nivel 2 de la misma familia y área profesional, prueba de acceso a ciclos formativos de grado superior o prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 o de 45 años.
Si no tienes ninguna de estas titulaciones, también puedes acceder a los niveles 2 y 3 superando las pruebas de competencias clave. Estas pruebas evalúan la competencia matemática y la comunicación en lengua castellana y, en algunas comunidades, también en la lengua cooficial. Si el certificado incluye un módulo de lengua extranjera, también habrá que superar una prueba de esa lengua.
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