Trastornos de conducta en perros relacionados con la dieta

Desde hace años es conocida en humanos la directa relación entre la dieta y el comportamiento. En el mundo canino también existen indicios de una directa relación entre algunos trastornos de conducta en perros relacionados con la dieta, pero como en tantos otros campos del mundo animal, faltan estudios científicos que lo avalen.

Así mismo, hemos destacado también en otras ocasiones que el avance en la creación de piensos compuestos ha sido espectacular en las últimas décadas. Ahora existen piensos hiposódicos, hipocalóricos, hipoalergénicos o elaborados a partir de materias primas totalmente ecológicas. Pero, también es cierto que determinados dueños, en un afán por mimar y tratar de que la dieta de sus peludos amigos sea más “sabrosa”, sobrealimentan a los perros con dietas hipercalóricas, hiperproteicas, con aditivos, condimentos, etc.

trastornos de conducta en perros por la dieta

Como todos sabemos, el perro, como animal de compañía, surgió tras un proceso de domesticación del lobo y durante siglos (y aún ahora según investigadores) esto ha dejado una impronta en su genética y por tanto en sus instintos.

Por todo ello, en el instinto de alimentación del perro se encuentra el proceso de caza de sus presas, así como la ingestión de carroña. Esto implicaba un desgaste de energía y de calorías, que en nuestros compañeros perrunos actuales no se produce.

Trastornos de conducta por la dieta

La mayoría de los adiestradores y educadores profesionales en conducta canina destacan el papel de las proteínas en algunos de los problemas o trastornos de conducta en perros, como la agresión territorial.

Esto es debido a que las dietas ricas en proteína cárnica dan niveles reducidos del neurotransmisor llamado serotonina pues los aminoácidos derivados de las proteínas compiten con el triptófano (precursor de la serotonina) por el portador que transporta dichos aminoácidos a través de la barrera hematoencefálica.

Esta disminución de la serotonina se asocia en muchos canes, como ya hemos comentado con la agresión. Sin embargo, la disminución de estas proteínas en la dieta, no tuvo efectos directos en el comportamiento de los perros hiperactivos o dominantes.

Otros profesionales del adiestramiento son más partidarios del alimento enlatado que del pienso seco. Sus sospechas se basan en la influencia que los distintos conservantes pueden tener en la conducta de los perros. El alimento húmedo se somete a un proceso de esterilización por calor, mientras que a los piensos secos se les debe añadir una serie de conservantes de origen químico para que permanezcan estables durante meses. Entre estos conservantes se encuentran los antioxidantes o los realzadores del sabor.

Dado el escaso número de estudios científicos que a este respecto existen, es importante que, como profesionales, nos formemos bien en este campo e incluso que contemos con la colaboración de un profesional de la salud canina.

Hemos de ser conscientes de que cualquier variación en la dieta de un perro, puede tener consecuencias inmediatas en la salud animal. Por ejemplo, las dietas hiperproteicas pueden provocar insuficiencia renal, las hipersódicas desencadenar hipertensión y/o patologías cardiacas diversas.

Los trastornos de conducta, como puedes ver, vienen derivados de diferentes causas. En los cursos de adiestramiento canino de CIM Formación enseñamos los tipos de problemas de comportamiento canino, su identificación  y el tratamiento.

Autor: CIM Formación

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