¿Mi perro actúa igual que lo haría un lobo?
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¿Mi perro actúa igual que lo haría un lobo?

Todos sabemos que el perro y el lobo tienen un antepasado común, y que la evolución y la selección genética por parte del hombre, ha contribuido a las diferencias que hoy en día podemos observar entre perros y lobos.

Es obvio que algunas razas son físicamente muy diferentes a los lobos (pinscher, shar pei o los setter), que otras presentan grandes similitudes (pastor alemán o husky siberiano) y que encontramos algunas prácticamente idénticas como el perro lobo Checoslovaco. Pero pese a estas diferencias físicas, nuestros perros presentan comportamientos típicos de sus antepasados y que comparten con los lobos.

manada de lobos

Diferencias y similitudes entre perros y lobos

Cualquiera de nosotros puede haber visto a su perro aullar. Aunque existen perros que nunca lo hacen, otros sí, e incluso las razas nórdicas tienden a ser poco ladradores y más aulladores. Los lobos, sin embargo raramente ladran.

El instinto de escarbar para esconder alimento es muy típico también en perros. Especialmente en aquellos que se relacionan menos con el hombre o que viven solos en fincas y no reciben alimento a diario, sino cada dos o tres días.

La mayoría de nuestros machos (y algunas hembras) marcan el territorio por medio de la orina o las heces. Esta característica les viene también heredada, pese a que deja de ser tan necesaria como lo es para los lobos.

Incluso el instinto de cazar podemos encontrarlo en nuestros perros transformado en juegos como perseguir moscas o pájaros, recoger pelotas o palos o destrozar un cojín de casa sacudiéndolo con la cabeza.

Pero lo más destacado es que tanto el perro como el lobo son animales sociales, y necesitan de una vida en grupo. Los lobos tienden a agruparse en manadas y los perros buscan la unión con la familia. Los métodos de comunicación que usan en estas relaciones sociales siguen siendo comunes en ambas especies.

Los gestos comportamentales que un lobo mantiene con su manada (sumisión, miedo, agresividad…) son los mismos que los que el perro mantiene con sus dueños o con el ambiente que le rodea. Agachar las orejas, esconder la cola, levantar los belfos o erizar los pelos del lomo son características que nada han cambiado entre estas especies.

Existe sin embargo una característica comportamental que diferencia por completo al perro del lobo, que es el miedo al ser humano. Los lobos tienden a ser huidizos y desconfiados (se han realizado estudios con cachorros de lobo, y su impronta les hace huir de los humanos), por el contrario, la naturaleza del perro le lleva a confiar en los humanos y a necesitar incluso su compañía. Aquí radica la diferencia fundamental en el comportamiento del Canis lupus y del Canis familiaris.

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