Los perros saben cómo utilizar a las personas en su favor

En el año 1995, Brian Hare se preguntó qué pensaba su perro Oreo. Entonces cursaba segundo de carrera en la Universidad Emory de Atlanta, en Estados Unidos. Allí estudiaba psicología animal con Michael Tomasello, que se dedicaba a comparar la inteligencia social de los humanos y otros animales.

En ese momento ya se sabía que el ser humano es extremadamente sensible a las señales de otros humanos: usamos la información que obtenemos para resolver problemas que solos nos serían difíciles de resolver. Tomasello descubrió que a los chimpancés, nuestros parientes vivos más próximos, les pasa por alto mucha de esta información social.

Por ejemplo, en general el hecho de señalar dónde se encuentra un plátano no ayudará a un chimpancé a encontrarlo. Sin embargo, Hare tenía sus dudas. “Creo que mi perro es capaz de hacerlo”, aseguró.

perro con hamburguesa

¿Qué pasa por la cabeza de mi perro?

Para convencer a su profesor, grabó a Oreo buscando pelotas de tenis. Y efectivamente, cuando señalaba a la derecha o a la izquierda, el perro salía corriendo hacia la dirección indicada y encontraba la pelota. En su garaje diseñó un experimento más acorde a la ciencia, usó comida escondida bajo tazones.

Oreo escogía repetidamente el tazón correcto después que Hare lo hubiese señalado. Además, otros perros, entre los cuales algunos que ni conocían a Hare, también obtuvieron buenos resultados.
Tras doctorarse en antropología biológica por la Universidad de Harvard, Hare y sus colegas publicaron finalmente sus resultados: los perros son capaces de superar la prueba de señales gestuales, mientras que los lobos, sus parientes salvajes, no.

Hare, actualmente profesor asociado en la Universidad de Duke, ha seguido poniendo a prueba la mente canina. Es el director científico de una empresa denominada Dognition, que ha creado una web en la que todos los usuarios del mundo pueden poner a prueba el intelecto de su perro, aprender acerca de sus animales de compañía y ofrecer a los investigadores datos científicos de miles de perros. “Como se trata de una cantidad de datos ingente, nos podemos plantear preguntas jamás formuladas”, explica.

En su estudio anterior, Hare argumentaba que los perros desarrollaron su extraordinaria inteligencia social cuando sus ancestros empezaron a merodear por las cercanías de los asentamientos humanos primitivos. Tal y como explica en su nuevo libro The genious of dogs, la selección natural favoreció a los perros que descifraban mejor las intenciones de los humanos.

Test de inteligencia para perros

La evolución obsequió a los perros con un regalo cognitivo, pero en general no los hizo más inteligentes. “Pero si después les enseñas a conseguir que un humano les solucione el problema, son genios”. Para explorar aún más la cognición canina, fundó en 2009 el Centro de Cognición Canina Duke. Junto a sus colegas establecieron una red de 1.000 propietarios dispuestos a someter a distintas pruebas a sus perros.

Por ejemplo, están investigando con pruebas que permitan seleccionar perros para tareas concretas, como la detección de explosivos. “Pasan dos años intentando preparar a los perros para el trabajo y después la mayoría de programas pierden siete de cada diez animales”, justifica. Las pruebas de Dognition para evaluar las habilidades cognitivas del perro están disponibles en Internet.

Los propietarios obtienen un vídeo con instrucciones que explican como realizarlas. Evalúan cualidades como la memoria y la empatía y las comparan con las de otros perros. Por ejemplo, el test de señales gestuales incluye una en la que el propietario bosteza y a continuación observa si el perro también lo hace. Esta señal potencial indica que hay una gran compenetración entre el perro y su propietario.

Hare asegura que ya hay una hipótesis surgida entre los usuarios de Dognition. Se ha detectado una relación sorprendente entre la empatía y el engaño. Resulta que los perros que están más compenetrados con sus propietarios son más proclives a observarlos para robar comida. A medida que el estudio de la cognición canina afina su comprensión del fenómeno, Hare espera que los científicos puedan servirse de Dognition para profundizar en sus conocimientos y cederlos a los educadores caninos.

Como ves, la psicología forma parte intrínseca de la relación entre humanos y perros. En nuestros cursos de adiestramiento canino profesional estudiamos técnicas de modificación de conducta que trabajan en base a los conocimientos psicológicos del educador.

Autor: Salvador Paulí

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