Los delfines recuerdan a sus amigos toda la vida
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Los delfines recuerdan a sus amigos toda la vida

El delfín mular (Tursiops truncatus), es una especie inteligente y longeva que ha demostrado tener patrones sociales complejos, pudiendo recordar a sus amigos hasta 20 años después.
El delfín mular (Tursiops truncatus)

La memoria social a largo plazo es importante, ya que es una prueba relevante de la capacidad cognitiva de una especie que nos ayuda a entender lo que se recuerdan las relaciones sociales y su relación con dos disciplinas aparentemente dispares: la cognición y la sociabilidad.

Para los delfines, la memoria a largo plazo de sus congéneres podría ayudar a evaluar las amenazas sociales, así como posibles alianzas sociales o la caza en un sistema social muy fluido y complejo, pero hasta ahora no se tenía constancia de cuánto tiempo podrían recordarse unos a otros.

A través de un estudio dirigido por Jason Bruck, de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) y publicado en Proceedings of the Royal Society B, se demuestra que los delfines tienen potencial para la memoria a largo plazo hacia otros miembros de su especie, independientemente de la relación, el sexo o la duración de la asociación.

Este es el primer estudio que demuestra que el reconocimiento social puede durar por lo menos 20 años en una especie no humana y el primer estudio a gran escala para evaluar la memoria a largo plazo en un cetáceo“, afirma J. Bruck. Estos resultados evidencian que la sociabilidad y la cognición podrían estar relacionadas, ya que es necesaria una buena memoria en un sistema social fluido.

El delfín mular

El estudio se llevó a cabo con delfines mulares (Tursiops truncatus), una especie inteligente y longeva que ha demostrado tener patrones sociales complejos, capacidades de reconocimiento individual y memorias procedimentales que duran años. Las hembras tienden a permanecer dentro del grupo, mientras que los machos lo suelen dejar hacia 1 a 3 años de edad y, a veces forman grupos de solteros de dos a tres ejemplares, que compiten por el acceso a las hembras.

Su sistema de apareamiento se define principalmente como jerárquico, lo que significa que hay fuertes vínculos de pareja entre los individuos y el acoplamiento se determina por las relaciones de dominancia. A pesar de lo mucho que se sabe sobre el delfín mular y su sociabilidad, no se conocía hasta ahora la memoria social a largo plazo.

Se estudiaron las relaciones de 56 ejemplares procedentes de un programa de cría de seis entidades, incluyendo el Zoo de Brookfield, el Indianapolis Zoo, el Minnesota Zoo, Dolphin Quest: Bermuda, Texas State Aquarium y The Seas at Walt Disney World, así como grabaciones archivadas de 20 delfines adicionales recogidas por investigadores de la Institución Oceanográfica Woods Hole en los años 1980 y 1990.

En la naturaleza, los delfines mulares tienen una esperanza de vida media de alrededor de 20 años, aunque algunos individuos pueden sobrevivir hasta 45 años o más. De hecho, el estudio de Bruck parece mostrar una memoria pura más larga que cualquier tipo en una especie no humana.

Grupo social dinámico

Cada delfín tiene un sonido característico, el silbido de firma, con el cual se identifica ante los demás.
Cada delfín tiene un sonido característico

Concretamente por qué las memorias sociales de los delfines persisten tanto tiempo sigue estando poco claro. Quizá sea por que los delfines muestran conexiones sociales sofisticadas que siguen un modelo de “fisión-fusión”; en alta mar, los delfines se pueden separar de un grupo y fundirse con otros grupos muchas veces, por lo que estas relaciones podrían haber exigido un aumento de la capacidad de memoria social, aunque también es posible que la memoria sea sólo una faceta de la mente avanzada que se desarrolló en los delfines por otras razones.

“Las capacidades cognitivas de los delfines están muy bien desarrolladas, y, a veces este tipo de cosas son rasgos que se arrastran durante largo tiempo. Pero para probar si este tipo de capacidad de memoria social es adaptativa, se necesitarían más datos demográficos de varias poblaciones en la naturaleza”, reconoce el director del estudio.

Otra gran cuestión que esta investigación plantea es cómo las llamadas firmas de los delfines, sonido característico con el cual se identifican ante los demás, son similares “a las palabras humanas y los nombres”.

Hasta ahora nadie ha sido capaz de probar lo que significan los silbidos de firma en la mente de un delfín. “Sabemos que utilizan estas firmas como nombres, pero no sabemos si el nombre se refiere a algo en su mente como el nombre de una persona para nosotros -reconoció Bruck-. No sabemos todavía si el nombre crea una imagen de los delfines en el cerebro de otro delfín“.

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