Cómo manejar y examinar a aves exóticas

Aunque las aves son mascotas tan comunes como los perros o los gatos, lo cierto es que no se suele acudir con ellas al veterinario con la misma frecuencia, por lo que trabajar con aves no suele ser la especialidad de la mayoría de los profesionales de las clínicas veterinarias. No obstante, saber cómo manejar aves es muy importante, especialmente aves exóticas.

Es importante tener en cuenta que las aves presentan estructuras anatómicas diferentes, tasas metabólicas elevadas y tamaños y pesos reducidos. Por ello los procedimientos que es necesario aplicar en ellas requieren no solo un instrumental especial, sino también un entrenamiento particular.

Cómo manejar y examinar a aves exóticas 1
Foto: Patrycja Polechonska en Unsplash

Aves exóticas en la clínica veterinaria: Informe inicial

Es importante que las aves estén tranquilas para evitar accidentes. Por eso es necesario llevarla a una sala tranquila con una iluminación suave, donde no se oiga alboroto, especialmente de perros ladrando, para que no se asuste y no se estrese.

Para empezar, es importante establecer si se trata de una un ave recién adquirida y en qué condiciones (venta, captura, decomiso, criadero…) y si ya estuvo expuesta a otras aves, o si se trata de un ave establecida, es decir, que ha estado sin exposición a otras aves en una casa particular durante al menos dos años. Esto es importante de cara a la posibilidad de presencia de parásitos e infecciones, traumas, malnutrición, diversas enfermedades, problemas de conducta…

También hay que dejar constancia en la historia clínica del ave otras cuestiones, como especie, sexo (si se conoce), edad aproximada y cualquier dato que el veterinario considere de importancia.

Al observar al ave en su jaula, es recomendable sentarse y esperar un tiempo mirando desde la distancia, mientras se realiza la reseña y la anamnesis. Esto ayuda a que el ave se vaya acostumbrando y se relaje y se puede observar bien. Pero esto es un proceso de adaptación que requiere un tiempo.

Una vez que el ave esté tranquila, se debe observar y valorar su actitud, posición, actividad y aspecto general. Algunos de los signos que es necesario considerar como reflejo de una alteración
son: actitud letárgica, ojos cerrados o semicerrados, ocultar la cabeza bajo el ala, parpadeos frecuentes, plumaje en mal estado, alas descolgadas, alteraciones en las patas, inflamaciones en distintas partes del cuerpo, etc. También hay que ver si hay respiración dificultosa, respiración con la boca abierta o posibles sonidos respiratorios.

Sujeción de aves exóticas para su inspección

En lo que se refiere a la sujeción hay que tener en cuenta que al manipular un ave débil o enferma esta puede sufrir un shock por la contención física. Pero esto un riesgo que se debe asumir si se pretende llegar a un diagnóstico correcto.

En el manejo de aves hay que tener presentes dos normas básicas. La primera es evitar el daño mutuo ave-veterinario. La segunda es reducir al mínimo el tiempo de manejo para poder llevar a cabo el examen físico, la extracción de muestras y la administración de fármacos.

Si el ave está en muy mal estado y no soporta maniobras se la puede colocar en una unidad de cuidado o recipiente de plástico transparente mientras se la oxigena y se la observa.

En cuanto a la captura del ave, el mejor complemento para su captura y sujeción es usar una toalla proporcional en tamaño y grosor al tamaño del ave que se vaya a capturar.  La toalla permite realizar la captura dentro de la jaula sin persecuciones estresantes y agotadoras, pérdidas o daño en plumas, fracturas o golpes involuntarios y picotazos.

Además, es conveniente retirar de la jaula los posaderos, bebederos y cualquier objeto que pueda  interferir en la captura. También es necesario sujetar rápidamente la parte del ave que nos pueda dañar, que suele ser el pico y/o las garras.

Durante los procedimientos de captura y sujeción hay que tener preparados todos los elementos que van a ser utilizado. Obviamente, además de tener las puertas y las ventanas cerradas por si se escapa el ave tener las ventanas y puertas cerradas, los ventiladores y/o estufas deben estar apagados. Para disminuir el estrés, debe haber el menor número de personas posibles y no deben oirse ruidos estridentes o extraños.

Si quieres saber más sobre el manejo de aves exóticas en la clínica veterinaria, seguro que te interesa el curso de Técnico en Aves Exóticas de CIM Formación.

Autor: Eva R.

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