Fauna afectada tras un incendio

El verano del año 2015 ha sido uno de los más duros en cuanto a incendios forestales. Las altas temperaturas de este verano (comparadas con las de los últimos dos años) han sido el desencadenante principal de la gran cantidad de hectáreas forestales devoradas por el fuego. El dato más triste es que en el 95% de los casos la mano del hombre está detrás de ellos, siendo el 55% del total de incendios, intencionados.

Sin embargo, el fuego es un elemento natural e incluso esencial para el funcionamiento de numerosos ecosistemas, influyendo en la regulación de la vegetación y manteniendo la salud de algunas de estas. No obstante, en el siglo XX, los incendios están suponiendo un problema a nivel mundial por la grave pérdida de biodiversidad y calidad de nuestros bosques, dado que el factor humano está desequilibrando la balanza natural en la cual se usa el fuego como equilibrador medioambiental.

Cómo afectan los incencios

El humo

Supone una gran emisión de carbono, lo que contribuye fuertemente al calentamiento global. Además, al tapar la cantidad de luz que llega a las plantas, disminuye en gran medida la actividad fotosintética de las mismas, perjudicando su salud, las de los seres humanos y la del resto de la fauna.

incendio 3El suelo

El daño depende de los grados que alcance el incendio. Si sólo calcina la primera capa, las raíces más profundas se salvarán, sin embargo, conforme aumentan los grados, es decir, la intensidad del incendio, la materia orgánica más profunda se quema eliminándola por completo y dejando los suelos desprotegidos.

La vegetación

Existen especies más resistentes que otras al fuego. Las mejor adaptadas, poseen unas características que les confieren resistencia al fuego o poseen semillas que usan el fuego como dispersor.

El eucalipto es una de estas especies, y por ejemplo, es capaz de rebrotar desde el tronco quemado. Estas especies serán las más favorecidas, pero aquellas de troncos con corteza fina, menos resistentes, sufrirán mucho más, necesitando más años para recuperarse.

Erosión a posteriori

Si la vegetación es eliminada, sus raíces dejan de compactar el terreno, con lo cual, las lluvias posteriores provocarán una escorrentía que se llevará gran parte del terreno. Pueden aparecer derrumbes y todo este material terminará en los ríos cercanos, que se colmatarán de tierra y ceniza.

Probabilidad de nuevos episodios

Al caer los árboles, la luz entrará más directamente en el bosque, resecándolo y produciendo una acumulación de combustible con un aumento de las especies susceptibles a incendios, como herbáceas inflamables, que pueden ayudar a la aparición de nuevos episodios de incendios.

Lo que anteriormente era un bosque verde, pasa a empobrecerse con especies resistentes al fuego y malezas.

Efectos sobre la fauna

No sólo causa la muerte directa, sino que además provoca efectos indirectos más duraderos:

Destrucción de árboles 

posee efectos sobre mamíferos y las aves que anidan sobre ellos, pues esta fauna deberá desplazarse y luchar por un nuevo territorio que no se encuentre devastado, ya que muchas especies son territoriales.

También afectan a los invertebrados que viven o se alimentan de madera) dado que pierden totalmente su hábitat y su alimento.

Aumento de la temperatura

Suele ser mortal para las especies de peces, anfibios e invertebrados, y además, afecta a otras de sus actividades, como el desove, perdiéndose la mayor parte de las comunidades que habitan en el agua.

Falta de alimento

La hojarasca se quema de forma completa, con lo cual se pierde también la comunidad de artrópodos y otros invertebrados del suelo, que es el alimento básico para gran cantidad de animales. La pérdida de roedores en un incendio es del 90% (según la gravedad), que es el alimento principal de los carnívoros de tamaño medio.

Desaparición de invertebrados

Son los encargados de la descomposición, polinización y en general del equilibrio del ecosistema, faltando éstos, se retarda de forma muy significativa la recuperación de la zona.

Estrés

Aunque hablemos de un pequeño incendio, gran cantidad de animales serán sometidos a un estrés muy grave dado que intentarán escapar por todos sus medios. Existen animales muy vulnerables al estrés como aves y pequeños mamíferos que morirán al instante por este motivo. El estrés a posteriori del que podemos hablar es la búsqueda de nuevos hábitats y alimento.

Todos estos son sólo una mención de los daños que provocan los incendios en nuestros bosques, pero de seguir hablando del tema, podríamos exponer una larga lista de inconvenientes.

No nos queda más que apostar por mejorar nuestro trato con el medio natural para conseguir reducir la cifra de incendios y hectáreas calcinadas. Está en mano de todos, ¡ayudemos a proteger nuestros bosques!

Autor: CIM Formación

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