El gran debate sobre el origen de las aves

Cuando leemos sobre este tema, vuelven a abordarnos dudas como ¿descienden de los reptiles o de los dinosaurios?, ¿cómo fue su evolución?, ¿en qué momento consiguieron volar? Todas estas dudas siguen sin estar esclarecidas en su totalidad, dado que cada hallazgo novedoso, provoca nuevos debates. Si trabajar con fósiles ya supone un problema para los investigadores, cuando se trata además de fósiles de aves, el problema se incrementa, puesto que las plumas y los huesos delgados y huecos suelen dejar pocos restos fósiles. Tan sólo unos pocos yacimientos poseen condiciones apropiadas para la conservación de estos restos (sedimentos sin oxígeno para evitar la degradación y tan finos que protegen al detalle los restos).

1Desde el siglo XIX, momento en que aparecen los primeros fósiles que generan el debate, las teorías han sido muchas, y las conclusiones diversas. Con la aparición de fósiles de Archaeopteryx y Protarchaeopteryx (el último antepasado del anterior) comienza a hablarse de las primeras aves conocidas, descendientes de los reptiles, que vivieron hace 120 millones de años y que no sólo coexistieron con los dinosaurios, sino que eran parientes cercanos. Poco después de esta aparición, otros científicos afirman que los dinosaurios, por el hecho de no poseer espoleta (hueso típico de las aves), daba a entender que el antepasado de las aves era un pequeño reptil bípedo que vivió hace 230 millones de años, que trepaba a los árboles y comenzó a planear, evolucionando posteriormente a las aves primitivas.

El gran debate sobre el origen de las aves 1Aparecen entonces en China nuevos fósiles: el Sinosauropteryx pirma, que lo sitúan en una rama primitiva que vincularía dinosaurios y aves, siendo todavía un dinosaurio carnívoro que vivió hace 120 millones de años y que poseía protoplumas (que servirían sólo para mantener la temperatura corporal y para destacar en el cortejo y a partir de las cuales se desarrollaron las plumas aptas para el vuelo); el Caudipteryx, dinosaurio emplumado que no podía volar; y el Confuciusornis sanctus, considerado ave por poseer espoleta, pico córneo sin dientes y alas cortas. Este último es casi tan antiguo como el Archaeopteryx, pero poseía ya unos huesos más ligeros y una cola más corta, lo que pudo ayudarle a ser de las primeras aves que volaban bien.

Con estos hallazgos los científicos continúan debatiendo, pero parecen acercarse más a la teoría de que las aves descienden de dinosaurios terrestres.

La pregunta de cómo evolucionaron hasta conseguir el vuelo supone nuevas controversias. Para ellos posteriormente se añaden otros fósiles al árbol genealógico de las aves: el Velociraptor, que posee un hueso en la muñeca que le permitiría girar las manos, lo que sería necesario para el vuelo; y el Unenlagia, dinosaurio con capacidad de aleteo gracias a la capacidad de mover los brazos ascendente y descendentemente.

3Tras el descubrimiento posterior en España del Eoalulavis (que vivió hace 115 millones de años) se esclarecen dudas sobre la aparición del vuelo controlado. Este fósil poseía el primer álula conocida (plumas sobre el dedo pulgar que permite maniobrar a las aves según las corrientes de aire). La teoría más aceptada supone que las plumas, que en un primer momento aparecieron para mantener la temperatura del cuerpo, ofrecieron a estos animales la capacidad de planear. Sumándole a la evolución de las plumas, unos huesos huecos y ligeros y mayor capacidad de movimiento a la muñeca y los brazos, podemos encontrarnos paralelamente la evolución desde animales terrestres planeadores hasta las modernas aves voladoras.

Autor: CIM Formación

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