Cambios en las conductas animales: gaviotas que picotean los ojos de lobos marinos
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Cambios en las conductas animales: gaviotas que picotean los ojos de lobos marinos

Los científicos que estudian conductas en animales salvajes en libertad nunca dejan de sorprendernos. Son tantas las especies, las formas de vida y las variables que influyen en esta temática, que el trabajo de estos profesionales no se limita tan sólo a observar y descubrir nuevas conductas, si no posteriormente a analizarlas y buscar una explicación a las mismas.

Uno de los últimos casos extraños que encontramos es el estudio que han llevado a cabo durante quince años en el Parque Nacional Dorob, en Namibia. Aquí han registrado más de 500 casos de gaviotas dominicanas (Laurus dominicanus) que han picoteado los ojos de crías de lobos marinos del Cabo (Arctocephalus pusillus pusillus) como estrategia de obtención de alimento, habiendo conseguido en la mayoría de los casos lograr su finalidad.

lobos-marinosPreviamente, se conocía tras varar algunos cetáceos (muertos o vivos) en las playas, las gaviotas se han alimentado de la grasa de sus cuerpos. Pero ante los primeros casos de picoteo de ojos a lobos marinos observados, han comenzado a estudiar esta nueva estrategia.

Estrategia para obtener alimento

Las crías de lobo marino son una especie de mamíferos marinos muy vulnerables en su etapa inicial, dependiendo casi totalmente de su madre, y cuando ésta sale a cazar, lo son mucho más, quedando a merced de cualquier depredador que se encuentre en la zona.

Cuando las gaviotas picotean (de forma rápida y eficaz) los ojos de las crías, éstas quedan ciegas, siendo una carga para la manada y quedando apartada de la misma. Es entonces cuando las gaviotas continúan alimentándose del animal que no será protegida por sus congéneres y no supondrá ningún peligro.

grupo-de-lobos-marinosEl porqué de este cambio de conducta no está claro. Lo más probable según los investigadores es que al aumentar el número de lobos marinos, las gaviotas que conviven con ellos en este lugar, los valoraran como posibilidad de alimento.

Pero el tamaño y fuerza de los lobos marinos las llevaría a decidirse por sus crías y posteriormente a buscar un método para evitar que la manada la defendiera. Una vez comenzado el primer ataque, basta que otras gaviotas visualizaran la estrategia para copiarla.

Con este nuevo comportamiento, las gaviotas comienzan a suponer un peligro para los lobos marinos, pues el número de gaviotas es muy superior al de lobos marinos, pudiendo llegar a ser un problema si esta estrategia de obtención de alimento se hace más común. ¿Cómo evolucionará esta situación? Sólo la naturaleza lo sabe…

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