La agresión de perros a humanos

La agresión de perros a humanos puede ser impredecible y peligrosa, especialmente cuando hay una historia de comportamiento agresivo por parte del perro.  Aunque la mayoría de los perros viven en armonía con sus familias, los perros de todas las razas tienen la capacidad de morder. Pero hay que tener en cuenta que las mordeduras rara vez se producen sin más, y suelen ser el resultado de la conjunción de una serie de circunstancias.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la mayoría de los perros prefieren evitar morder, pero algunos recurren a morder si se sienten amenazados y la amenaza no se retira incluso cuando se ha dado una advertencia sutil o abierta.

agresividad en perros

¿Por qué los perros son agresivos hacia las personas?

Aunque los perros se han convertido en miembros valiosos de la familia, muchos de ellos no hacen nada en todo el día. Esto implica que muchos estén aburridos. Para muchos no hacer nada es causa de estrés y ansiedad, que son, precisamente, las principales causas de comportamiento agresivo.

También hay que tener en cuenta que si se entrena al perro usando usando métodos punitivos y obsoletos, basados en el castigo y el refuerzo negativo, el resultado es un aumento en el comportamiento negativo y, por lo tanto, la agresividad.

En este sentido, cabe destacar que un estudio de 2009 en el Journal of Applied Animal Behavior concluyó que los métodos de entrenamiento de confrontación practicados por muchos entrenadores en los Estados Unidos y Gran Bretaña son un factor que contribuye a las mordeduras de perros. Según el autor principal del estudio los métodos de entrenamiento de confrontación hacen poco para corregir el comportamiento inadecuado y pueden provocar respuestas agresivas.

Consejos para evitar agresiones caninas

En la naturaleza, los perros usan la agresividad para defenderse, buscar comida y proteger su territorio. Sin embargo, la agresión en perros domesticados puede ser potencialmente destructiva y peligrosa, ya que podría estar dirigida a otras mascotas y personas. El comportamiento puede ocurrir en cualquier edad, raza y género y puede manifestarse de las siguientes maneras. A continuación vemos cómo actuar para evitar una agresión por parte de un perro.

Calma

Los perros no huelen nuestro miedo, pues se manifiesta mediante subidas de adrenalina que se vierte a nuestro torrente sanguíneo. Lo que perciben son los síntomas derivados de esa hipersecreción de adrenalina: exceso de sudoración, dilatación de pupilas, tensión muscular…

Mantener la tranquilidad y evitar los movimientos bruscos, no bracear, ni tratar de salir corriendo conseguirá no empeorar una situación muy peligrosa.

Distracción

Primero, deberemos evitar el contacto visual directo con los ojos del perro, pues lo considerará como una amenaza directa. Después, trataremos de desviar su atención mediante un elemento que le pueda resultar llamativo: comida, un juguete… Lo lanzaremos de manera que llame su atención y lo aleje de nosotros.

Evitaremos los palos o similares, ya que en vez de distraerle, puede llevarlo a pensar que vamos a atacarlo y prefiera ser atacante en vez de atacado.

Severidad

Puede ser que el paso anterior no haya funcionado o que no lo hayamos podido llevar a cabo. Trataremos pues, de imponernos mediante la voz. Una orden como “atrás” o “quieto” dada con voz firme, severa, inflexible… Evitaremos los chillidos histéricos, el tono debe ser asertivo y podrá servirnos también para alertar a alguien que esté cerca y pueda servirnos de ayuda.

Defensa

Si a pesar de todo, el perro nos ataca deberemos tratar de proteger principalmente nuestra cara, pecho y cuello. Un mordisco en el cuello, en la zona yugular, puede ser letal en poco tiempo. Las zonas más sensibles de un perro son la garganta, la nariz o la parte posterior del cuello. Si el ataque es severo, lo que está en juego es la vida de una persona.

Comentarios finales

Una agresión canina indica un problema de conducta que debe atajarse de inmediato. En este caso, el educador deberá analizar las circunstancias de la agresión para evaluar las técnicas que utiliza intentando cambiar el comportamiento del perro.

Autor: CIM Formación

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