El trabajo del auxiliar de óptica durante la revisión ocular

Es muy recomendable solicitar exámenes visuales regularmente para comprobar que tenemos una buena visión, tanto si tenemos gafas como si no. Además de graduarnos la vista, con los exámenes visuales y las exploraciones oculares se pueden encontrar indicios de enfermedades como el glaucoma e incluso diabetes.

Las revisiones oculares suele llevarlas a cabo el óptico optometrista, aunque algunas partes del proceso las puede desarrollar el auxiliar de óptica, que es la persona que se encarga de asistir al médico y atender a los pacientes.

El trabajo del auxiliar de óptica durante la revisión ocular 1

Revisión ocular, paso a paso

El primer paso para una revisión ocular es, evidentemente, acudir a la óptica, donde el auxiliar tomará los datos del cliente o revisará/actualizará su ficha. Es importante tener en cuenta que las personas que usan lentes de contacto deben estar entre 18 y 24 horas sin haberlas usado antes de la revisión.

Teniendo esto en cuenta, la revisión ocular y exploración visual se desarrolla siguiendo los siguientes pasos:

Paso 1: Tonómetro de no contacto

El auxiliar de óptica o el óptico usa este aparato para soplar un poco de aire en cada ojo para medir la presión intraocular.

Esta prueba es importante, ya que la presión alta es un síntoma de la presencia de un glaucoma incipiente, una enfermedad que afecta gravemente a la capacidad de visión.

Paso 2: Primera aproximación

Con una autorrefractómetro, el optometrista mide los posibles defectos de refracción de lo ojos y proporciona una lectura aproximada de la graduación. La medida se realiza de manera electrónica que ayuda a tener un punto de partida para realizar la medición manual.

También se puede usar un frontofocómetro para medir la graduación actual de las gafas y compararla con los resultados obtenidos con el autorrefractómetro.

También puede usar un retinoscopio. Con este aparato el optometrista  obtiene un cálculo bastante exacto de la  graduación. Este aparato se utiliza con personas con dificultades de comunicación y con niños muy pequeños.

Paso 3: Afinando los resultados

Es el momento de la típica lectura de letras sobre un panel Es la lectura de optotipos, que pueden ser letras o figuras. Para ello se utilizan distintas lentes de graduación que se van cambiando en función de los resultados.

Paso 4: Test y otras pruebas

Después el optometrista usará un aparato llamado oftalmoscopio, que se emplea para  examinar la parte posterior del globo ocular (retina, vasos sanguíneos ya entrada del nervio óptico). Este aparato permite detectar  problemas como hipertensión arterial o diabetes.

El optomestrista también hará un test de disparidad de fijación, que consiste en dejar la mirada fija en una imagen y decir si las líneas iluminadas son paralelas tanto en horizontal como en vertica. El objetivo es comprobar que los ojos funcionan bien juntos  si están coordinados y en equilibrio.

Con la lámpara de hendidura el optomestrista realizará otra importante prueba (especialmente para los usuarios de lentes de contacto) para   detectar anomalías o lesiones en la superficie exterior de los ojos (en la córnea, el iris y el cristalino).

Paso 5: Elige tus gafas o lentes de contacto

Una vez hecha la revisión, es el momento de elegir gafas si te hacen falta o de hablar del uso de lentillas. En esta parte, el auxiliar de óptica será el encargado de ayudar al cliente, según sus necesidades y presupuesto, no solo a elegir la montura, sino también a seleccionar el tipo de lentes (cristales) más recomendables según las necesidades.

En el caso de querer usar lentes de contacto, el auxiliar también explicará qué tipos hay y enseñará al cliente cómo ponerlas y cómo usarlas de manera adecuada.

 

Autor: Eva R.

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