Beneficios la animación en la tercera edad

La animación es algo que beneficia considerablemente el ánimo y la salud de las personas de la tercera edad. Actualmente se reconocen los llamado ‘derechos de la tercera generación’, que incluyen el derecho a la paz, a un medio ambiente sano y también el derecho al ocio. La animación geriátrica pretende ayudar a garantizar los dos últimos, especialmente el tercero.

Garantizar el derecho al ocio de las personas mayores significa garantizar el acceso a la vida comunitaria, a la recreación, a los espacios naturales y a la acción solidaria. De hecho, el ocio cumple una función de prevención y de rehabilitación muy importante en esta etapa de la vida.

Ancianos jugando
Foto: Vlad Sargu en Unsplash

Desarrollar alguna actividad de ocio es fundamental para mantener entrenadas ciertas capacidades cognitivas o físicas y minimizar el efecto de ciertos deterioros psico-físicos. También para mantener la interacción con el entorno, así como para orientar lo que se hace y encontrar un significado a esta etapa de la vida que puede resultar muy dura para quienes, de pronto, sienten que ya no tienen nada que hacer, que no pueden hacerlo, o que han dejado de ser y/o sentirse útiles.

Peligros de la falta de ocio en la tercera edad

Podemos agrupar los principales peligros que la falta de ocio y estimulación tiene para la tercera edad en cuatro grandes bloques.

Inmovilismo físico

El primero de estos problemas es el inmovilismo físico. El inmovilismo físico se manifiesta en actitudes como la pasividad, la quietud, el apoltronamiento y simplemente la inactividad. El remedio para este problema es tan simple, y a la vez tan complejo, como darle a la persona que lo manifiesta posibilidades de actividad.

Inmovilismo afectivo

El segundo de los problemas que la falta de ocio presenta para la tercer edad es el inmovilismo afectivo, el cual se manifiesta en minusvaloración, déficit relacional, depresiones y soledad. Ofrecer opciones de convivencias, integración grupal y asociacionismo son algunos modos de poner remedio a este problema.

Inmovilismo mental

Otro grupo de problemas que afectan a la tercera edad cuando no tienen opciones de ocio y estimulación es el inmovilismo mental, que se manifiesta en desinterés, aburrimiento, desmotivación y melancolía. La formación permanente y la posibilidad de acceder a información nueva pueden solucionar este problema.

Inmovilismo social

Por último hay que tener en cuenta el problema de inmovilismo social, que se manifiesta en aislamiento, automarginación y desvinculación con el entorno. Ofrecer opciones de participación y compromiso social es fundamental para enfrentar este problema en la tercera edad.

Beneficios del ocio en las personas de la tercera edad

Los principales beneficios de que las personas de la tercera edad participen en actividades de ocio adecuadas son los siguientes:

  • Beneficios psicológicos: las actividades de ocio proporcionan sentimientos de libertad, diversión, cambio y pertenencia.
  • Beneficios sociales: las actividades de ocio ayudan a las personas de la tercera edad a establecer y mantener relaciones gratificantes con otras personas.
  • Beneficios educativos: las actividades de ocio favorecen el progreso intelectual y la adquisición de nuevos conocimientos, así como el mantenimiento de las capacidades ya adquiridas.
  • Beneficios de tipo estético: las actividades de ocio dan a las personas mayores acceso a entornos placenteros y a la belleza del medio que les rodea.
  • Beneficios de tipo fisiológico: las actividades de ocio favorecen que las personas de la tercera edad mejoren su forma física, su salud física y mental, que puedan mantener el peso controlado y, en general, que mejore su nivel de bienestar.

Animación geriátrica y ocio

La animación sociocultural es la metodología por excelencia para desarrollar el ocio en las personas de la tercera edad. Quienes trabajan con estas personas deben conocer las necesidades de cada una de ellas y motivarles para realizar actividades.

La animación sociocultural en personas mayores se define por cinco características fundamentales:

  1. Desarrollo que permita crear situaciones en las que los sujetos puedan solucionar por sí mismo problemas comunes
  2. Relación interpersonal para favorecer la comunicación
  3. Creatividad, tanto individual como colectiva.
  4. Participación
  5. Convivencia

Autor: Eva R.

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