La importancia del auxiliar para tratar con niños en el dentista

Es bastante habitual que las personas sientan ansiedad cuando visitan al dentista. En muchos casos, esta ansiedad está determinada por una experiencia previa, propio o incluso ajena. En el caso de los niños, estos problemas de ansiedad se pueden prevenir, incluso solucionar.

El auxiliar dental suele ser la primera persona que entra en contacto con los niños en la consulta del dentista. Su actitud y su forma de tratar con ellos son determinantes para que no tengan miedo y se sientan cómodos.

Niño en el dentista

Por eso hay que tener muy presente que, cuando se trata con niños, hay que mantener una actitud concreta, que puede diferir de la que se mantiene con los adultos. La ventaja es que, por lo general, con los niños suele ser más fácil conectar.

De hecho, estos suelen estar más abiertos a consejos y sugerencias, y reaccionan muy bien ante el juego y las acciones creativas. En muchos casos, una sencilla sonrisa amable y un atuendo desenfado y divertido ayudan a romper el hielo y relajar al niño de una manera increíble.

El auxiliar dental y los niños

Es importante hablarle al niño con suavidad, en un tono de voz amistoso, para que se sienta cómodo. Usar palabras simples para explicar los procedimientos también es beneficioso, sobre todo en lo que se refiere a las señales que el niño puede usar para comunicarse. Comprobar que el niño ha entendido las cosas es importante. Esto se puede realizar a modo de pequeño juego.

También es importante satisfacer la curiosidad del niño. Muchos sentirán interés por el sillón, los aparatos o la vestimenta del personal. Que el niño no pregunte no significa que no quiera saber, por lo que es importante mostrar interés por él y por su curiosidad, ayudándole así a expresarse y a sentirse más cómodo.

Una buena forma de ayudar al niño a que esté tranquilo ante el tratamiento que va a recibir es tenerlo entretenido con algo. Por ejemplo, planteándole algún enigma mental en el que pueda pensar  e esa manera, se desvía la atención del procedimiento. Eso también ayudará al niño a sentirse más cómodo.

El auxiliar debe adaptarse en estos casos y ser capaz de ejercer sus funciones mientras distrae el niño para que no tenga miedo.

Otra estrategia muy útil es utilizar el refuerzo positivo. Los cumplidos y los elogios funcionan como refuerzos efectivos para los niños. Aplaudirles por su valentía y buen comportamiento durante una visita al dentista no solo aliviarán su tensión, sino que favorecerán una actitud mucho más positiva para próximas visitas. Los niños también valoran mucho pequeños premios, no por su valor material, sino porque funcionan como trofeos: una cajita guardadientes, un pequeño diploma, una pegatina…

Consejos a los padres

Muchos niños que sienten ansiedad y miedo cuando van al dentista lo hacen por la actitud y las historias que les cuentan sus padres. Por eso es muy importante hablar con ellos sobre la importancia de estar tranquilos y no manifestar ansiedad, pues todo ello se transmite a los niños.

El auxiliar dental, que suele ser el primero en hablar con los padres, bien en persona, bien por teléfono, puede aconsejar a lo padres sobre esta cuestión. Cuanta más naturalidad se muestre, más más fácil será que el niño no encuentre motivos, al menos a primera vista, para estar nervioso.

En los últimos años han abierto, en las grandes ciudades, algunas clínicas odontólogicas especializadas en niños. Estas clínicas crean espacios cómodos, donde todo es transparente, no hay puertas donde se esconde a los pacientes y tienen zonas de juegos. Se trata, en definitiva, de motivar la visitar al dentista y que no se convierta en un mal rato.

Autor: Eva R.

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