El sistema linfático como autopista de las células cancerosas

Los investigadores del Karolinska Institutet de Suecia han descubierto una pista importante sobre cómo las células cancerosas logran ubicarse e introducirse en el sistema linfático, una parte importante del sistema inmunitario, como una forma de viajar a nuevos lugares para formar tumores secundarios.

El estudio publicado en la revista Oncogene muestra como, en situaciones de inflamación, las células cancerosas se disfrazan de células inmunitarias para ingresar al sistema linfático. El equipo sugiere que el descubrimiento debería ayudar a desarrollar nuevos medicamentos para prevenir o reducir la propagación del cáncer a través del sistema linfático.

La metástasis es el proceso por el cual las células cancerosas se diseminan a otras partes del cuerpo, y actualmente es la principal causa de muerte por cáncer. Las células se desprenden del tumor primario y viajan a través del cuerpo para establecer tumores secundarios en órganos vitales como los pulmones o el hígado.

Sistema linfático y sistema inmunológico

El sistema linfático es una red de nodos y vasos que recorren todo el cuerpo. Está compuesto por los vasos linfáticos (capilares, colectores, troncos y conductores), órganos linfáticos (médula ósea y timo), linfoides secundarios (ganglios, bazo y tejidos linfáticos) y la linfa.

Es una parte importante del sistema inmunitario que ayuda a combatir las bacterias y otras infecciones, y a deshacerse de las células viejas y anormales.

Las células cancerosas frecuentemente usan el sistema linfático para viajar a otras partes del cuerpo. En el cáncer de mama, caso en el que se centra el estudio, los ganglios linfáticos inflamados suelen ser el primer signo de metástasis, y la invasión de los vasos linfáticos suele ser un mejor marcador de pronóstico que la invasión de los vasos sanguíneos.

Sin embargo, todavía no está claro cómo las células tumorales llegan a los vasos linfáticos. Según los investigadores, existen dudas sobre si las células cancerosas controlan este proceso o es aleatorio.

Sin embargo, el estudio añade que en los últimos años se ha hecho evidente que la inflamación es un factor que puede promover la metástasis y que los medicamentos antinflamatorios pueden tener un cierto efecto inhibidor sobre la propagación de la enfermedad

TGF-beta y los receptores de células cancerígenas

Los investigadores encontraron una proteína de inflamación llamada TGF-beta (factor de crecimiento transformante beta) que puede hacer que las células cancerosas se disfracen parcialmente de células inmunitarias.

El TGF-beta suministra a la superficie de las células cancerosas un receptor que normalmente solo se muestra en los glóbulos blancos que frecuentan el sistema linfático.

Los receptores superficiales provocan que las células cancerosas se vean atraídas hacia las concentraciones cambiantes de una sustancia que se une a los receptores después de la secreción de los vasos linfáticos. El resultado es una forma efectiva de dirigirse a los vasos linfáticos y migrar a los ganglios linfáticos, de la misma manera que las células inmunes.

El equipo cree que el hallazgo revela un vínculo entre la inflamación y el cáncer que no se había visto antes: una comprensión más profunda de lo que puede abrir nuevas vías para el tratamiento.

 

Autor: Eva R.

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