Remedios naturales para aliviar el dolor de espalda

El dolor de espalda es un problema de salud que afecta a muchas personas a lo largo de su vida, muchas de las cuales sufren este dolor de forma crónica. Varias pueden ser las causas que provocan dolor de espalda: malas posturas, calzado inadecuado, sobrepeso, repetición de ciertos movimientos o lesiones pueden estar detrás de estos dolores.

Si el dolor es persistente, crónico o sobreviene después de un esfuerzo o un accidente es importante siempre acudir al médico para que evalúe su causa y posible tratamiento. En cualquier caso, existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda, aunque insistimos en que el médico debería supervisar siempre cualquier acción o tratamiento que se vaya a seguir.

osteopatía para el dolor de espalda

Remedios naturales para la espalda

Este es un remedio natural en estos días invernales de frío para prevenir o aliviar las lumbalgias, ciáticas, dorsalgia o dolores musculares que no tengan inflamación o hematoma. Se necesita medio litro de agua y jengibre en polvo.

  • Calentaremos el agua con ayuda de un cazo y la retiraremos cuando empiece a hervir. A continuación añadiremos dos cucharadas soperas de jengibre en polvo y removeremos la mezcla con un utensilio de madera. Puede ser una cuchara de madera.
  • Tomaremos un paño o tela blanca limpia y lo empaparemos con la infusión. El paño debe estar muy caliente, pero debemos tener cuidado de no quemarnos. Y aplicarlo en la parte afectada.
  • Una vez se enfríe el paño debemos repetir la operación hasta 2 o 3 veces al día.
  • Podemos ayudarnos colocando una pieza de lana encima del paño y así mantendremos la zona a tratar más caliente y fijaremos mejor la compresa natural a la espalda.

Otro remedio natural muy eficaz para aliviar los dolores de lumbalgia, consiste en realizar una cataplasma con arcilla verde, vinagre de manzana y col.

La preparación es muy sencilla; primero tendremos que hacer una mezcla con medio kilo de arcilla, 3 cucharadas de vinagre y un litro de agua. Removemos bien y dejamos reposar por unos minutos.

Colocaremos la mezcla en la zona con un grosor de unos 2 o 3 cm y lo cubriremos con ayuda de unas hojas de col. Tendremos que mantener la cataplasma unas 12 horas, podemos aguantar dicha cataplasma con papel transparente y así no tendremos problemas de que se mueva el remedio en la zona a tratar.

Crema de capsaicina

La capsaicina es el ingrediente activo de los pimientos picantes. Cuando se aplica a la piel, la capsaicina causa un efecto analgésico que ayuda a aliviar el dolor de espalda.

Complementos

Vitamina D

El dolor muscular crónico puede ser un síntoma de deficiencia de vitamina D. Algunas investigaciones sugieren que el tratamiento con suplementos de vitamina D puede dar lugar a una mejoría clínica en los síntomas de dolor de espalda entre las personas con bajas concentraciones iniciales de vitamina D, según un informe de 2005 publicado en la revista British Medical Journal .

Magnesio

El magnesio es el cuarto mineral más abundante en el cuerpo. Participa en más de 300 reacciones bioquímicas, y ayuda a mantener la masa muscular y la función normal del nervio, mantiene el ritmo del corazón y preserva la fuerza de los huesos. El magnesio también ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, promueve la tensión arterial normal y está implicado en el metabolismo energético y la síntesis de proteínas.

Vitamina B12

Un estudio publicado en el European Review for Medical and Pharmacological Sciences en 2000 examinó la seguridad y la eficacia de las inyecciones de vitamina B12 para el dolor de espalda baja. El estudio determinó que aquellos que recibieron inyecciones de vitamina B12 experimentaron una reducción estadísticamente significativa en el dolor y la incapacidad asociada al dolor de espalda.

Mejorar la postura

Aparentemente, los beneficios de tener una buena postura son obvios, pero hay otros menos obvios. Por ejemplo, una buena postura ayuda a mantener la alineación correcta de los huesos y articulaciones, reduce el estrés en los ligamentos, minimizando el riesgo de lesiones y previene la tensión muscular, el uso excesivo y el dolor.

Una buena postura también ayuda a conservar y rentabilizar la energía, ya que los músculos se utilizan de manera más eficiente. También ayuda a disminuir el desgaste anormal de las articulaciones.

Por otra parte, cabe destacar que las investigaciones en este campo han demostrado que las malas posturas pueden aumentar los sentimientos de depresión, afectar el tracto digestivo e influir en la confianza y los niveles de estrés.

Mantener o corregir la postura

El primer paso es ser consciente de la postura y hacerse responsable de ella. Prestar atención a la postura cuando se está sentado, de pie o tumbado es imprescindible.  Usar ayudas a mantener buena postura, por ejemplo, reposapiés, reposamuñecas, almohadas, etc., resulta muy útil para mantener una postura adecuada.

Hay varios factores comunes vinculados a una mala postura, como el estrés, la obesidad, el embarazo, debilidad de los músculos posturales, músculos anormalmente tensos o uso de zapatos de tacón alto, entre otros. Es importante revisar que que factores influyen en la postura para así tratar de ponerle remedio. Cuando nos referimos a malas posturas nos referimos a situaciones de  hombros encorvados, hombros redondeados, parte superior de la espalda redondeada, cabeza hacia y espalda baja arqueada, principalmente.

Un indicador claro de mala postura es el dolor de espalda. En estos casos es fundamental acudir a un especialista para que, en un primero momento, encuentre las zonas afectadas y afloje las tensiones y reequilibre la espalda. Un especialista en quiromasaje puede ayudar amantener y corregir la postura a través de los ajustes quiroprácticos, ejercicios y recomendaciones sobre las posiciones adecuadas durante las diferentes actividades.

Autor: Eva R.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ellos confían en nosotros…