Preparación del paciente y maniobras básicas del drenaje linfático
Mujer recibe drenaje linfático manual en decúbito supino

Preparación del paciente y maniobras básicas del drenaje linfático

En una sesión de drenaje linfático manual la preparación del paciente es muy importante. Concretamente, es importante inducirle a la relajación en un ambiente tranquilo y confortable. Para empezar, hay que acomodar al cliente  en la posición correcta, decúbito supino, prono o lateral, en función de la zona a tratar.

El cliente es acomodado en la camilla o sillón en función de la zona anatómica en la que se va a realizar el drenaje linfático y de las necesidades del equipo que se vaya a utilizar.

Preparación y acomodación del cliente

Posición decúbito supino

El cliente se encuentra acostado sobre su espalda con las extremidades en extensión, las superiores pegadas al cuerpo y las inferiores juntas.

Esta postura está indicada para examen de tórax, abdomen, miembros superiores e inferiores, así como para estados postoperatorios, personas que tiene que guardar cama, cambios de posición y palpación de las mamas.

Sin embargo, esta postura está contraindicada en ancianos, enfermos pulmonares y enfermos de larga duración.

Posición decúbito prono

El cliente  en posición decúbito prono se encuentra acostado sobre su abdomen, con la cabeza vuelta hacia un lado, las extremidades superiores pueden estar extendidas junto al cuerpo o flexionadas por el codo, a ambos lados de la cabeza. Los miembros inferiores se hallan extendidos.

Esta postura está indicada para la realización de exploraciones de espalda, enfermos comatosos o inconscientes, enfermos anestesiados con anestesia general para prevenir el vómito u personas operadas de columna, así como par apersonas que tienen que guardar cama y en cambios posturales.

Si fuera necesario, en esta postura pueden emplearse almohadas bajo la cabeza. También puede utilizarse un pequeño cojín bajo el diafragma, para evitar la hiperextensión de la curvatura lumbar, la presión excesiva en las mamas y facilitar la respiración. Además, se puede usar una almohada bajo el tercio inferior de las piernas, para disminuir el rozamiento en los dedos de los pies.

Posición decúbito lateral

En la posición decúbito lateral, el cliente permanece apoyado sobre un costado, derecho o izquierdo, con las extremidades extendidas. El miembro superior correspondiente al lado sobre el que se halla recostado el paciente, está por delante del cuerpo.

En esta postura conviene colocar almohadas o cuñas tope bajo la cabeza, para favorecer el alineamiento y bajo el brazo superior, para elevar el brazo y el hombro. También puede usarse una almohada detrás de la espalda, para mantener una buena alineación.

Maniobras del drenaje linfático

A continuación vemos los movimientos y las maniobras básicas utilizadas en el drenaje linfático manual.

Movimientos básicos

Los movimientos básicos del drenaje linfático son estas:

  • Círculos fijos, que incluyen:
    • Tocar la piel
    • Presionar progresivamente la piel realizando un círculo
    • Aflojar el punto de partida.
  • Bombeo, que se realiza así:
    • Mano perpendicular zona a tratar
    • Empujar con la palma
    • Aflojar la presión
  •  Combinaciones de bombeo con la mano posterior con círculos fijos con la mano adelante.
  •  Movimiento dolor, que consiste en:
    • Tocar con la palma
    • Presión movimientos de la piel girando la palma
    • Deslizamientos laterales de los dedos
    • Aflojar presión
    • Palma posición inicial
  •  Giros rotatorios, que se realiza así:
    • Tocar con yemas de dedos estirados y pulgares abiertos
    • Bajar palma y tocar la piel
    • Presión, empujar y girar
    • Aflojar presión y cerrar pulgar
    • Levantar palma y avanzar los dedos.

Maniobras preparatorias y zonales

Las maniobras preparatorias y zonales del drenaje linfático manual incluyen varios movimientos:

  • En la cara puede hacerse una leve presión con la yema de los dedos, mientras que en el tronco y las extremidades es preciso emplear los dedos y las palmas de las manos.
  • La presión ejercida varía entre unos pocos gramos (cara) y unos 50 gramos (en el tronco de las extremidades) normalmente el empuje del drenaje se aplica en la dirección fisiológica del descubrimiento de la linfa.

En cada punto suelen hacerse entre 3 y 5 movimientos. Además, cada movimiento debe realizarse tras 2 o 3  segundos de pausa, para favorecer el ritmo fisiológico de contracción de las células musculares dispuestas a lo largo de las paredes de los vasos linfáticos.

Los parámetros de intensidad, ritmo, dirección, presión, descompresión, frecuencia, tiempo, otros, para la aplicación de los diferentes equipos de masaje mecánico, se calculan y programan en función del protocolo de tratamiento, de la sensibilidad del cliente y de los efectos que se deseen conseguir, teniendo en cuenta la respuesta del cliente y controlando que no sufra molestias.

La presión de los movimientos circulares será progresivamente creciente hasta alcanzar un máximo en el polo opuesto al que se inició el movimiento, disminuyendo progresivamente al cerrar el círculo, con lo que se realiza un efecto de bombeo. El tiempo de la fase de presión será mayor que la de depresión.

Por otra parte, la intensidad de las presiones se adaptará individualmente, así cuanto más blando sea el tejido o mayor su infiltración, tanto menor será la presión aplicada.

En cuanto a ritmo presión – depresión, este se corresponde con el ritmo cardíaco, por lo que se realizará una presión por segundo, repitiéndose los movimientos de 5 – 7 veces, bien en el mismo lugar o progresivamente en forma de espiral.

Por último, señalar que el drenaje se realizará en el sentido del retorno linfático. En toda zona del cuerpo se tendrá en cuenta que primero se vaciarán los ganglios y se trabajarán las zonas proximales, dejando de este modo los vasos libres para ser llenados por la linfa empujada desde las zonas distales que son las últimas que se trabajan.

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