Masaje deportivo en las lesiones deportivas más frecuentes
Masaje deportivo por lesión
Imagen: CanStock Photo

Masaje deportivo en las lesiones deportivas más frecuentes

El masaje deportivo es un tipo de masaje específico aplicado en el mundo del deporte que sirve para diferentes fines: calentamiento, entrenamiento y recuperación.

A diferencia de un masaje relajante, el masaje deportivo es una gran herramienta para preparar y recuperar la musculatura de quien practica ejercicio físico. Para aquellos que practican actividad física es esencial saber más sobre lo que es el masaje deportivo, porque su rendimiento aumentará considerablemente.

El masaje deportivo se puede utilizar tanto en lesiones deportivas agudas como en lesiones leves y crónicas, aunque con distinto criterio. Es importante tener en cuenta que en lesiones agudas no se deben realizar masajes de más de 5 minutos. Si se trata de lesiones crónicas, para conseguir resultados, el masaje deberá ser de entre 15 y 20 minutos.

Objetivos del masaje deportivo

Este masaje trabaja sobre los dolores del deportista, pero lo interesante es que está indicado no solamente cuando se tiene una lesión, sino sobre todo para lo contrario. Debe realizarse para evitar lesiones.

Un masaje deportivo se puede hacer en los días de entrenamiento o en días alternos. Después de la competición sirve para relajar los músculos que se sobrecargan.

  1. Prevención de lesiones mejorando el estado físico (y también anímico) del deportista.
  2. Mantenimiento de la correcta función corporal.
  3. Optimización del estado del aparato locomotor
  4. Restauración, recuperando tanto la función indolora como el tono adecuado y promoviendo la eliminación de residuos metabólicos.
  5. Tratamiento de alteraciones y patologías. Sea como técnica primordial, por ejemplo en el caso de las contracturas y retracciones musculares o bien facultativamente cumpliendo una función determinada en un amplio marco de aplicaciones prescritas por el médico.
  6. Distensión y bienestar general, aspecto que como veremos resulta más importante de lo que una apreciación superficial permite suponer.

Tipos de masaje deportivo

Como consecuencia de los objetivos y efectos antes mencionados, resultan los siguientes modos de aplicación:

Revulsivo

El objetivo es la puesta a punto muscular, debe hacerse justo antes del esfuerzo y será corto, rápido, superficial o medio en cuanto a presión y de elevada intensidad. Las técnicas más adecuadas serán las fricciones, percusiones y movilizaciones. Pueden incorporarse breves estiramientos.

Estimulante

La finalidad es el mantenimiento o mejora de las capacidades, por lo que cabe considerarlo un masaje de entrenamiento. Se utilizarán todo tipo de técnicas. Será prolongado, rápido, profundo e intenso.

Descongestivo

El que se efectúa entre dos esfuerzos, se trata en este caso de acelerar los procesos metabólicos y sanguíneos (drenaje venoso). Será corto, rápido, suave y superficial. Queda integrado por oscilaciones, vibraciones, drenajes y movilizaciones.

Restauración-drenaje

Después de un esfuerzo importante. Similar en sus efectos al anterior, pero en este caso puesto que el deportista no vuelve de inmediato a la competición no importa la reducción del tono. En consecuencia será prolongado, lento, profundo, de intensidad suave o media y se realizarán vasoconstricciones, suaves amasamientos, oscilaciones y movilizaciones.

Descontracturante

Para reducir los acortamientos y liberar la tensión muscular. Es el masaje que se realiza en músculos poco o excesivamente entrenados. No debe hacerse antes de la competición, pues incluso dosificado convenientemente puede momentáneamente producir algunos efectos secundarios referidos a la intensa liberación miofascial.

Debe hacerse lento, prolongado, profundo, intenso, poniendo el énfasis en los amasamientos, fricciones, presiones deslizantes y estiramientos.

Sedante

En casos de fatiga, stress, ansiedad. Se intenta obtener un efecto neurosedante. La velocidad será lenta, la presión de superficial a media, la intensidad moderada, la duración normal. El campo de aplicación idóneo es la columna (paravertebrales), la musculatura tónica, la cabeza y las extremidades inferiores, en algunos casos las plantas de los pies.

Masaje deportivo en diferentes lesiones

El efecto más probado es el de regulación del tono muscular y la reducción de la hipertonía debido a la estimulación de la circulación y de los intercambios metabólicos locales. También por la hiperemia muscular y el incremento de la evacuación de los desechos metabólicos. Asimismo, con la acción mecánica y refleja sobre el músculo relajándolo.

Uno de los efectos destacados es la prevención de las lesiones, mejorando la perfusión sanguínea y manteniendo músculos elásticos y en el tono ideal (eutonía).

Por otro lado, debe tenerse en cuenta un efecto global revitalizante, la capilarización, la intensificación del retorno venoso y linfático. Efecto reflejo sobre órganos profundos y tejidos superficiales.

Y en otro plano, es importante la acción psicofísica: mejora del esquema corporal y la propiocepción y liberación de tensiones psicosomáticas. Los trabajos de Alexander Lowen y de Ashley Montagu han probado la relación que existe entre sentimientos reprimidos y tensión muscular y también la importancia de haber sido tocados con afecto en nuestra infancia para el correcto desarrollo de las funciones corporales, la seguridad y la autoestima. El efecto no es puramente mecánico y local, sino realmente amplio y complejo.

Calambres

Un calambre es una rigidez muscular que aparece de forma repentina durante la actividad física. Se puede realizar un primer masaje rápido para eliminar las toxinas de los músculos si no se puede dejar la práctica deportiva y después realizar un masaje más intenso.

Un protocolo completo del calambre incluye manipulaciones profundas que favorezcan la vasodilatación y la expulsión de las toxinas.

Contracturas

En aproximadamente 3 días es posible eliminar una contractura con el masaje deportivo. No obstante, como siempre repetimos en nuestro curso de masaje deportivo, se recomienda precaución y diagnóstico médico, ya que una contractura puede ocultar una lesión más importante.

Distensión de ligamentos

En estos casos, el masaje debe realizarse cuidando no ejercer demasiada presión y sin provocar dolor. En un primer momento, el masaje se realiza por encima de la articulación y la zona lesionada.

Esguinces

En primer lugar se realiza un masaje alrededor de la zona lesionada. Por ejemplo, en los esguinces de tobillo, se masajea la pierna y se realiza una aproximación poco a poco a la zona lesionada. En cualquier caso, a partir del tercer o cuarto día, en función de la gravedad, se puede aplicar el masaje en la zona lesionada. Los esguinces deben tratarse con precaución.

Hematomas por contusión

El masaje deportivo puede ayudar a trabajar los hematomas por contusión tras aplicar en un primer momento otras medidas, como frío, vendaje, inmovilización, reposo, elevación. A partir del cuarto día, en función de la evolución del hematoma, se puede empezar a realizar el masaje con maniobras suaves a cierta distancia de la lesión para ir, poco a poco, acercándose a la misma (aproximadamente, al séptimo día).

Roturas fibrilares

Se realiza un masaje muy suave para evacuar el hematoma. Si la rotura es pequeña se realiza un masaje transverso profundo de Cyriax en la zona afectada. En cualquier caso, se recomienda precaución.

Tendinopatias

El masaje permite evitar adherencias en los casos de tendinopatias y favorecen la recuperación.

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