La importancia de la homeostasis en osteopatía

Los procedimientos que se utilizan en osteopatía para el diagnóstico y tratamiento de alteraciones, promueven el funcionamiento saludable en una persona mediante la corrección de desequilibrios mecánicos en las estructuras del cuerpo.

El interés de los profesionales de la osteopatía es el estudio de la anatomía y la fisiología humanas, quienes reconoce la importancia de tener una comprensión profunda de la posición y función de cada hueso y otras partes del cuerpo. Esto es esencial para conocer el funcionamiento normal y saludable del cuerpo humano.

Homeostasis en osteopatia

Quienes trabajan en osteopatía buscan las causas de la enfermedad o dolencias, que se originan mediante la anormal relación de trabajo que puede existir dentro y entre las estructuras del cuerpo humano.

Qué es la homeostasis

La creencia en la capacidad de autocuración del cuerpo es muy antigua y en nuestra tradición médica occidental se remonta a Hipócrates.

La homeostasis es el proceso mediante el cual cada ser vivo realiza ajustes continuos para mantenerse en una condición estable y funcionar lo mejor posible. Es una actividad de autorregulación, con límites preestablecidos.

El mecanismo homeostático entra en juego para restaurar el equilibrio donde se ha alterado y es el resultado del proceso biológico cognitivo, es decir, la capacidad de un sistema para compensarse a sí mismo y mantenerse vivo.

Esto ocurre en cada célula del cuerpo, involucrando un tipo de memoria que no está limitada a nuestro cerebro y pensamiento consciente. En este sentido, quienes estudian la homeostasis indican que toda nuestra estructura física no es más que un banco de recuerdos que forman el sistema miofascial.

Visto así, la homeostasis no es un estado estático, sino de un proceso de cambio permanente entre los procedimientos de adaptación a los cambios internos y a las condiciones externas.

Los investigadores Philipp Richter y Eric Hebgen explican que las modificaciones del tejido miofascial son el primer signo de la existencia de trastornos funcionales.

Según dicen, los reflejos viscerosomáticos (interacciones reflejas muy importantes en la práctica y la comprensión del diagnóstico) provocan la modificación de las estructuras miofasciales, especialmente de los músculos paravertebrales (se extienden desde la nuca hasta la pelvis, uniendo la parte inferior de las costillas con la pelvis y las vértebras con los omóplatos), incluso ante la existencia del más mínimo trastorno orgánico.

El mecanismo de autocuración

Los osteópatas creen que la salud, y no la enfermedad, es el estado natural del hombre. El cuerpo humano, dentro de ciertos límites, posee la capacidad de autorreparación y corrección. Puede crear sus propios remedios, siempre que mantenga un buen mantenimiento, se alimente con una dieta equilibrada, mantenga una actitud positiva y, en la medida de lo posible, viva en un entorno libre de contaminación.

El mecanismo de autocuración es la columna vertebral. Los osteópatas creen que la enfermedad proviene principalmente del individuo, por lo que se concentran en la persona que sufre y no en los microorganismos que se cree que causan la enfermedad.

Sin embargo, hay algunas etapas de la enfermedad donde los cambios producidos han ido más allá del punto de retorno. En estos casos, la osteopatía sólo puede ayudar a la persona mantenerse de la mejor manera posible, dadas las circunstancias.

Autor: Eva R.

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