Fitoterapia para controlar el colesterol

La fitoterapia nos ofrece soluciones naturales para controlar el colesterol. Diversos estudios científicos avalan la eficacia de diversas hierbas en el control del colesterol. No obstante, es muy importante no autodiagnosticarse y acudir al médico y a un especialista en fitoterapia para tomar el tratamiento adecuado.

En algunas personas, los niveles de colesterol en la sangre se vuelven demasiado altos. Esto se llama colesterol alto o hiperlipidemia. Los altos niveles de colesterol LDL (llamado colesterol “malo”) se consideran un factor de riesgo importante para la enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular.

Fitoterapia para controlar el colesterol 1
Foto: Lisa Hobbs en Unsplash

Se cree que el colesterol LDL irrita el revestimiento de los vasos sanguíneos, estimulando la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias). La reducción del colesterol LDL y el aumento de los niveles de colesterol HDL (colesterol “bueno”) han sido tradicionalmente el foco del tratamiento y los cambios en el estilo de vida.

Hierbas que ayudan a controlar el colesterol

Algunas hierbas que ayuda a controlar el colesterol de forma eficaz son las siguientes:

Ginseng

El ginseng es una hierba que se ha utilizado en la medicina asiática durante siglos, normlamente mezclada con otras hierbas. La medicina tradicional usaba el ginseng para tratar una variedad de dolencias y potenciar salud del corazón.

En la actualidad, la raíz de ginseng se vende en cápsulas y también forma parte de muchos productos populares: tés verdes, cafés e incluso bebidas energéticas. Algunos estudios muestran que el ginseng puede apoyar niveles saludables de colesterol LDL “malo” y colesterol HDL “bueno”. [1]

Extracto de hoja de alcachofa

Al igual que el ginseng, el extracto de hoja de alcachofa se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina tradicional. Uno de sus usos más populares ayudar a potenciar el colesterol saludable. En varios ensayos clínicos, el extracto de hoja de alcachofa ha demostrado un impacto en el apoyo a niveles saludables de LDL “malo” y colesterol total.

Aunque los investigadores han tenido problemas para replicar los números más prometedores vistos en los estudios, pero los hallazgos son alentadores: el extracto de hoja de alcachofa puede ser una de las mejores hierbas para respaldar los niveles saludables de colesterol que hay en el mercado .

Semillas de lino

Aunque no es una hierba, las semillas de lino son uno de esos maravillosos alimentos que se promociona para ayudar contra muchas afecciones graves, incluidas las enfermedades del corazón. Las semillas de lino pueden aumentar los niveles saludables de colesterol y la salud general del corazón.

Astrágalo

El astrágalo se ha usado en combinación con otras hierbas para combatir enfermedades durante miles de años en la medicina tradicional china. Su uso principal es aumentar la función del sistema inmunológico.

Además, como antioxidante, también puede potenciar la salud del corazón: las personas con problemas de salud cardíaca pueden usar el astrágalo para respaldar los niveles saludables de colesterol y el funcionamiento general de sus corazones.

Espino

La planta de bayas de espino ha sido parte de la medicina antigua en todo el mundo, incluyendo Europa, América y China. Tanto la baya como las hojas son comestibles. Se puede usar toda la planta por sus beneficios para la salud. El espino tiene propiedades antioxidantes similares al astrágalo, que ayudan a potenciar el funcionamiento del sistema cardiovascular.

La investigación sugiere que el espino puede soportar niveles saludables de colesterol total, colesterol LDL y triglicéridos.

Vellosilla

En fitoterapia, las propiedades drenantes de la Vellosilla llevan desde el siglo XIX aprobadas por la comunidad científica. La vellosilla favorece el drenaje del hígado y tiene un ligero efecto hipolipemiante, por lo tanto, ayudar a regular el colesterol.

Zaragotana

Esta hierba se conoce desde la antigüedad y es muy valorada por sus efectos laxantes. También se utiliza para la diarrea, la disentería, el síndrome del intestino irritable (SII), así como para disminuir el colesterol alto y el riesgo de cardiopatía coronaria.

Autor: Eva R.

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