Emociones negativas y dolores asociados

¿Existe una relación directa entre las emociones y las dolencias de nuestro cuerpo? La medicina tradicional china afirma que cada órgano tiene asociada una emoción negativa (también positiva), que fluye en cinco movimientos, cinco elementos, como cinco espíritus energéticos en cada uno de los órganos del cuerpo.

Órganos asociados a los cinco elementos

Corazón (fuego), pulmones (metal), bazo (tierra), hígado (madera) y riñones (agua). Al igual que un elemento apoya o inhibe la función de otro (el agua extingue el fuego y el fuego funde el metal), también un órgano afecta a otro: los riñones (agua) inciden en el corazón (fuego) y el corazón controla los pulmones (metal).

Existe pues una relación directa entre la salud física de una persona y su vida emocional y viceversa, asociándose cada órgano a una serie de emociones, negativas cuando son demasiado intensas o cuando dominan durante mucho tiempo al estado psíquico.

A continuación, enumeramos las emociones y sus órganos asociados:

Miedo y conmoción/susto

dolor de cabezaEl Shok emocional hace que la energía Qi se disperse, afectando a los riñones, al corazón (palpitaciones, falta de aire, insomnio) e incluso al intestino delgado.

Ira

Esta emoción negativa afecta al hígado, haciendo que la energía Qi se pierda. Dentro de la ira se contempla también la rabia, la frustración, el rencor, la animosidad, etc. Se asocia a dolores de cabeza, mareos, cara roja, tinnitus y también puede provocar problemas digestivos y estomacales.

Alegría

Esta emoción positiva influye en el corazón y calma a la energía Qi, que se asienta gracias a esa sensación de paz y felicidad que se asocia a la alegría.

Preocupación y Reflexión Excesiva (exceso de pensamiento y estimulación mental)

El exceso de preocupación anuda a la energía Qi, afectando al bazo y al pulmón. Este órgano provoca ansiedad, rigidez de hombros y cuello y disnea.

Tristeza

La emoción de la tristeza tiene el poder de disolver a la energía Qi, afectando al pulmón y al corazón. Sus consecuencias son cansancio continuado, depresión, falta de aliento, etc. En las mujeres además puede afectar a la sangre, provocando anemias y otros trastornos.

En la práctica, si observas una emoción negativa demasiado recurrente, pregúntate si alguno de tus órganos tiene una deficiencia o no funciona correctamente, consultando eso sí siempre con un profesional de la medicina que realizará las oportunas pruebas.

Autor: CIM Formación

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