El cerebro puede drenar desechos a través de los vasos linfáticos

Recientemente, investigadors del NINDS (National Institute of Neurological Disorders and Stroke) de Estados Unidos, han descubierto que el cerebro puede drenar desechos a través de los vasos linfáticos.

Al escanear los cerebros de voluntarios sanos, los investigadores encontraron la primera evidencia, largamente buscada, de que nuestros cerebros pueden drenar algunos desechos a través de los vasos linfáticos, el sistema de “alcantarillado” del cuerpo.

Los resultados sugieren, además, que los vasos podrían actuar como una tubería entre el cerebro y el sistema inmune. Los investigadores explican que vieron, literalmente, cómo el cerebro de las personas drenaba el líquido en estos vasos.

Drenaje en vasos linfáticos del cerebro

Investigación sobre esclerosis múltiple

Los investigadores utilizaron principalmente imágenes de resonancia magnética para investigar la esclerosis múltiple y otros trastornos neurológicos que se cree que afectan al sistema inmunitario. Durante el estudio encontraron vasos linfáticos en la duramadre, la capa externa del cerebro.

Los vasos linfáticos son parte del sistema linfático del cuerpo. En la mayoría del cuerpo corren junto a los vasos sanguíneos. Transportan la linfa, un fluido incoloro que contiene células inmunológicas y desechos, a los ganglios linfáticos. Los vasos sanguíneos suministran glóbulos blancos a un órgano y el sistema linfático elimina las células y las recircula a través del cuerpo. El proceso ayuda al sistema inmune a detectar si un órgano está siendo atacado por bacterias o virus o ha sido lesionado.

En 1816, un anatomista italiano informó haber encontrado vasos linfáticos en la superficie del cerebro, pero durante dos siglos fue olvidado. Hasta hace muy poco, los investigadores en la era moderna no encontraron evidencia de un sistema linfático en el cerebro, lo que dejaba a algunos desconcertados acerca de cómo el cerebro drena los desechos. En 2015, dos estudios de ratones encontraron evidencia del sistema linfático del cerebro en la duramadre.

Pruebas en voluntarios

Para buscar los vasos, los investigadores escanearon el cerebro de cinco voluntarios sanos a los que se les había inyectado gadobutrol, un colorante magnético que generalmente se usa para visualizar vasos sanguíneos dañados por enfermedades como la esclerosis múltiple o el cáncer.

Las moléculas de colorante son lo suficientemente pequeñas como para filtrarse de los vasos sanguíneos en la duramadre, pero demasiado grandes para atravesar la barrera hematoencefálica y entrar a otras partes del cerebro.

Al principio, cuando los investigadores configuraron la resonancia magnética para ver los vasos sanguíneos, la duramadre se iluminó brillantemente y no pudieron ver ningún signo del sistema linfático. Pero, cuando sintonizaron el escáner de manera diferente, los vasos sanguíneos desaparecieron y los investigadores vieron que la duramadre también contenía manchas y líneas más pequeñas, pero casi igualmente brillantes, que sospechaban que eran vasos linfáticos. Los resultados indicaban que el tinte se filtró fuera de los vasos sanguíneos, fluyó a través de la duramadre y hacia los vasos linfáticos vecinos.

Para probar esta idea, los investigadores realizaron otra ronda de exploraciones en dos sujetos después de inyectarles por primera vez con un segundo tinte formado por moléculas más grandes que escapan mucho menos de los vasos sanguíneos. En contraste con la primera ronda de escaneos, los investigadores vieron vasos sanguíneos en la duramadre, pero no vasos linfáticos, independientemente de cómo sintonizaron el escáner, lo que confirmaba sus sospechas.

También encontraron evidencia de vasos sanguíneos y linfáticos en la duramadre del tejido cerebral humano autopsiado. Además, sus escáneres cerebrales y los estudios de autopsias de cerebros de primates no humanos confirmaron los resultados observados en humanos, lo que sugiere que el sistema linfático es una característica común de los cerebros de mamíferos.

Estos resultados podrían cambiar fundamentalmente la forma en que pensamos sobre cómo el cerebro y el sistema inmune se relacionan entre sí, dicen los investigadores. Ahora, dicen, finalmente podemos ver que, al igual que otros órganos en el cuerpo, el líquido cerebral puede drenar a través del sistema linfático.

Esenciales para la eliminación del colesterol

Según informó un estudio publicado en la revista Cell Metabolism en 2013, los vasos linfáticos también son esenciales para la eliminación del colesterol de los tejidos periféricos mediante el transporte de HDL.

La eliminación del colesterol de los tejidos periféricos al torrente sanguíneo a través del transporte inverso del colesterol es un proceso de gran importancia biológica, informan los investigadores. En su estudio demuestran se requiere drenaje linfático para ese transporte inverso del colesterol.

Los investigadores ya habían demostrado que la hipercolesterolemia en ratones se asocia con un deterioro del drenaje linfático y una mayor acumulación de lípidos en los tejidos periféricos. En el nuevo estudio demuestran que la restauración del drenaje linfático en estos ratones mejora significativamente la eliminación del colesterol. Por el contrario, la obstrucción de los vasos linfáticos en ratones de tipo salvaje afecta significativamente al transporte inverso del colesterol.

El transporte inverso del colesterol

El transporte inverso de colesterol es un proceso en varios pasos por el cual el exceso colesterol  es transportado por lipoproteínas de alta densidad (HDL) desde los tejidos periféricos al hígado para su excreción en la bilis y las heces.

A pesar de los avances recientes en la comprensión de la estructura y función de los vasos linfáticos, el conocimiento actual de los mecanismos básicos involucrados en el transporte de lípidos linfáticos es relativamente bajo. La entrada de líquido, macromoléculas y células se produce principalmente en los vasos linfáticos iniciales, que convergen en vasos colectores más grandes. El mantenimiento de la estructura del vaso inicial y de recogida es crítico para la función linfática.

A la luz de la importancia emergente de los vasos linfáticos en el metabolismo de los lípidos y el transporte en la salud y la enfermedad, los investigadores decidieron evaluar la contribución de los vasos linfáticos en la eliminación de las lipoproteínas de los tejidos periféricos e identificar a los mediadores involucrados en este proceso.

Conclusiones

Según los resultados del estudio, la restauración de la función linfática en ratones hipercolesterolémicos mejora el aclaramiento de los lípidos. Además, el bloqueo del drenaje linfático en ratones   inhibe el transporte inverso del colesterol. Por otra parte, el endotelio linfático expresa transportadores de HDL.

Cabe destacar que la eliminación del colesterol por el linfático requiere la captación selectiva de HDL mediada por SR-BI, que desempeña funciones cruciales en la homeostasis del colesterol, el metabolismo de las lipoproteínas y la aterosclerosis.

Autor: Eva R.

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